IV Concurso de Historias del viaje: «Soñar con aviones que caen»

Este mes he sacado tiempo para preparar un nuevo relato para el Club de Escritura de la Fundación Escritura(s)-Fuentetaja. No hace mucho estuve leyendo Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, y tenía ganas de probar alguno de los recursos que husmeé entre esas páginas. No diré nada más sobre esto —el riesgo de que algún fan del chileno se ría en mi cara o me espere en una esquina para soltarme un par de guantazos ya es bastante alto ahora— pero sí que quería comentar que se trata de una historia de viaje, como Trece millaspero cuyo estilo y contenido nada tienen que ver. En definitiva, se titula Soñar con aviones que caen y, desde mi punto de vista, recoge parte de la esencia del viaje y los viajeros.

IV Concurso de Historias de la calle: «El brillo de los ojos en las ventanas»

Como ya empieza a ser costumbre, voy subiendo algunos relatos en el Club de Escritura de la Fundación Escritura(s)-Fuentetaja. De este modo, me obligo a preparar algún texto que también puedo compartir por aquí. En esta ocasión se trata de una historia titulada El brillo de los ojos en las ventanas, centrada en una preocupación que mencionaban las bases del concurso y que también he hecho mía: la pérdida de la calle para los niños, la ausencia en los hijos de un espacio amplio y flexible —como mencionan por allí— que sí que tuvieron sus padres y abuelos, y que, en buena parte, les convirtió en los adultos que son hoy.

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