Caníbales, paletos y astronautas transexuales

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Aviso: la siguiente historia puede ofender a los que se ofendan fácilmente, a los fans de Los Inmortales 2 y a la gente que creía que yo estaba muerto.

Siempre me ha encantado Chill; tenía una cierta elegancia dentro de su simplicidad que me resultaba atractiva. El problema es que parecía ser incapaz de poner en marcha una partida. Este es un ejemplo de las cosas que solían ocurrir en cada ocasión. (1)

Robert Smith
(2) En la historia original, El Gordito se llama Blobbert Smith. Un juego de palabras entre Robert Smith (el cantante de The Cure) y la palabra «blob», que viene a ser una masa sin forma, de consistencia gelatinosa y temblequeante… como, por ejemplo, los michelines de una persona obesa.

Estábamos en el sótano de El Disgusto. Yo iba a dirigir la partida, y Psicópata Dave, El Disgusto, El Capullo y El Gordito iban a ser los jugadores. (2)

Yo: «¿De verdad? ¿Van a ir a la Gen Con?»

Psicópata Dave: «Sí, El Pervertido y su cariñín están allí ahora mismo.»

El Disgusto: «No tengo un gran concepto sobre su gusto con las mujeres, pero tengo que admitir que ese tipo sabe ser romántico.»

El Capullo: «¿Qué otra cosas podrías esperar de alguien que ha memorizado todas las posturas de las esclavas de Gor?» (3)

El Gordito: «¡Bah! ¡Romanticismo! ¿Qué es el romanticismo, sino una llamada a propagar la continuidad de la sangre? ¿Y acaso no es cierto que todos los amantes, al final, se transforman en polvo?»

El Capullo: «¿Tú no solías ir al club audiovisual con nosotros?»

El Gordito: «En mi juventud, manejé más de un proyector. Solía caminar entre los estudiantes, pero, ¿acaso ellos me veían?»

Yo: «¿No solías ser un tanto menos… siniestro?»

Psicópata Dave: «¿Y un tanto menos… gordo?»

Yo: «¡Dave!»

Estrella de combate (Galactica)
(4) Esto es una referencia bastante directa a La Guerra de las Galaxias. La pilláis, ¿verdad?

Psicópata Dave: «¡Bueno, mírale! ¡Es enorme! ¿Eso es un jugador?, ¡es una estación de combate!» (4)

Yo: «Lo siento mucho, Gordito. Dave se cree que es un tipo gracioso.»

El Gordito: «No me siento insultado. Ostento mi obesidad como una insignia de honor. Resulta que un médico me dijo que yo era diabético; que si no cambiaba mis hábitos alimenticios, moriría.»

El Capullo: «Uau.»

El Gordito: «Pero ahora os pregunto… ¿Merece la pena vivir la vida sin las chocolatinas de crujiente galleta? Yo os digo: ¡No! ¿Hay que elegir entre la muerte o los dulces? Yo os digo: ¡Pues dejad que las figuritas de mazapán sean mi Parca!»

El Disgusto: «¡Amén, hermano!»

Yo: «Bueno, si estás viviendo tu sueño, tengo que respetarlo… más o menos. Hagamos los personajes, ¿vale?»

Fue bastante sencillo guiarles a través de la creación de personajes, pero cuando llegó la hora de determinar el equipo, Psicópata Dave comenzó a ponerse quisquilloso.

Psicópata Dave: «¿Pero qué mierda de tabla de armas es esta?»

Yo: «¿Qué quieres decir?»

Psicópata Dave: «Es UNA tabla. ¡Y cubre todos los daños para armas de fuego! Es una blasfemia. Es como Rolemaster para subnormales.»

El Capullo: «A mí me parece que está bien.»

Psicópata Dave: «¿Una sola tabla para todos los tipos de armas de fuego? ¿Una sola tabla para revólveres y ametralladoras automáticas? ¿Una sola tabla para rifles y armas de asalto? ¿Y qué pasa con la munición explosiva y perforante?»

Yo: «Bueno, el juego no se adentra en tantos detalles.»

Psicópata Dave: «¿Y entonces cómo esperas que rolee adecuadamente a mi personaje?»

El Disgusto: «Esta es una partida de Ab3. Se juega a base de burlarte de lo insultantemente patética que es.»

El Capullo: «Ouch.»

El Gordito: «¿No podemos aceptar el hecho de que jugamos porque somos la escoria de la sociedad? ¿Que la misma esencia de nuestro dolor personal es lo que nos ha reunido aquí?»

Psicópata Dave: «Creo que me gustabas más cuando empleabas tu tiempo en doblar cintas de El Misterioso Teatro de la Ciencia con el equipo del instituto.»

Yo: «¿Patética? ¿Me estás acusando de ser patético?»

Star Frontiers (juego de rol)
(5) Star Frontiers es todo un clásico de los juegos de rol de ciencia-ficción (junto a Traveller, claro). Publicado por TSR en 1982, no fue el primero de su clase, pero sí uno de los mejores.

El Disgusto: «Rezumas patetismo.»

Yo: «Vale. ¿Por qué no nos dices por qué odiaste mi campaña de D&D

El Disgusto: «Porque no era más que un estúpido limpia-mazmorras.»

Yo: «Muy bien. Por cierto, ¿cuál era el argumento de tu partida de Star Frontiers(5)

El Disgusto: «Un tío que conocéis en un bar de una estación espacial quiere que recuperéis un artefacto perdido en un complejo subterráneo abandonado años atrás que ha sido ocupado por mutantes.»

Yo: «Ya veo. Y ahora dinos, ¿cuál era el argumento de tu partida de Boot Hill(6)

El Disgusto: «Un viejo buscador de oro conoce a vuestros personajes en un saloon y os pide que le ayudéis a conseguir algo de oro de una vieja mina abandonada que ha sido ocupada por indios apaches adoradores de Lovitar.» (7)

Yo: «Y por último, ¿cuál era el argumento de tu partida de Shadowrun(8)

El Disgusto: «Un viejo mago os paga para que robéis ciertos datos de un complejo subterráneo guardado por un dragón.»

Boot Hill (juego de rol)
(6) Otro clásico. Boot Hill fue un juego de rol ambientado en el Salvaje Oeste, con aires de realismo histórico y sin magia ni elementos sobrenaturales de ningún tipo. Lo que lo hace realmente interesante es que fue publicado por TSR (Gary Gygax es uno de sus autores) en 1975, tan sólo un año después de que Dungeons & Dragons hiciese su aparición estelar. En otras palabras, Boot Hill fue el primer juego de rol de indios y vaqueros que se publicó.

Yo: «Y tú odias los juegos limpia-mazmorras.»

El Disgusto: «Apasionadamente.»

Yo: «Pero te encantan las ironías.»

El Disgusto: «La ironía es para los perdedores, Ab3. Los perdedores como tú.»

El Capullo: «¿Puede mi personaje ser un vampiro?»

Yo: «No, en este juego lucháis contra los vampiros. Los vampiros son malvadas amenazas bebedoras de sangre.»

El Capullo: «Bueno, quizá podría ser un vampiro con alma, que lucha contra la maldad porque está en una búsqueda personal de redención.»

Psicópata Dave: «Esa es, sin duda, la cosa más estúpida que jamás haya oído.»

El Capullo: «Vale, entonces simplemente jugaré con un poli bueno con malos modos, llamado Arnold Eastwood.»

Psicópata Dave: «Yo jugaré con un cazarrecompensas llamado Beauford Fett.»

El Disgusto: «Mi personaje es un ninja. Nadie sabe su nombre auténtico, así que podéis llamarle… El Verdugo.»

El Gordito: «Mi personaje es un astronauta transexual con algo que demostrarse a sí mismo.»

Yo: «…interesante mezcla.»

Psicópata Dave: «En sus ratos libres mi personaje caza y mata empleados de Starbucks.» (9)

El Capullo: «Mi personaje guarda las cenizas de su fallecido compañero en una bolsita de piel que cuelga alrededor de su cuello.»

El Disgusto: «El arma favorita de mi personaje es un bate de béisbol de aluminio al que llama Justicia.»

Starbucks (cafetería)
(9) En la traducción original: «Starbucks es una cadena americana de cafeterías cuya calidad es… bueno, digamos que Starbucks es al café lo que McDonalds es a la comida. Y lo triste es que están empezando a extenderse por todo el mundo.» Y el resto… es historia, ¿no creéis?

El Gordito: «Mi personaje es un fugitivo del gobierno porque sabe que los aterrizajes en la luna fueron un engaño.»

La partida aún no había empezado, y yo ya estaba poniéndome de parte de las fuerzas de la oscuridad. En Chill, los personajes eran todos miembros de una organización supersecreta que luchaba contra monstruos y fantasmas, llamada S.A.V.E. Decidí que iba a hacer que todos fueran aceptados en la organización al mismo tiempo.

Yo: «El profesor Kruthers os da la bienvenida a todos a la organización, y os da a cada uno un pin para la solapa, con la insignia de S.A.V.E.»

El Capullo: «Guay.»

El Disgusto: «¡El Verdugo pincha el suyo EN SU CARNE DESNUDA!»

El Gordito: «Mi personaje pincha el suyo en el pañuelo de seda arrugada que lleva alrededor del cuello.»

Psicópata Dave: «Yo lanzo el mío a la otra punta de la habitación y le digo a Kruthers que le folle un pez.»

Yo: «¿Qué?»

Psicópata Dave: «Beauford Fett no trabaja a las órdenes de nadie.»

Yo: «Pero… la premisa del juego es que todos trabajáis para S.A.V.E.»

Psicópata Dave: «Bueno, de modo que para ti la premisa es más importante que la libertad de acción, ¿no?»

Yo: «Me parece muy bien la libertad de acción, pero esto es como jugar a Star Trek cuando uno de los personajes rehúsa trabajar para la Flota Estelar.»

El Capullo: «Bueno, de hecho eso pasa muchas veces. ¿Recuerdas la última partida de Star Trek? El Disgusto quería llevar un ninja.»

El Disgusto: «¿Cómo podría la Flota Estelar no emplear ninjas? Es lo único que evita que los klingons ataquen en masa.»

Psicópata Dave: «Mira, formaré parte del club de los monstruos estúpidos si eso te hace dejar de quejarte y lloriquear, pero no pienso llevar ningún pin mágico para maricones.»

Yo: «Vale, vale.»

El Disgusto: «¿Puedo ponerme yo su pin?»

Rápidamente terminé con los preparativos y pasamos a discutir su misión. Tenían que marchar a Atlanta, Georgia, donde investigarían una serie de asesinatos caníbales con aspectos decididamente sobrenaturales.

El Capullo: «Mientras estamos en el avión, escucho una versión en casete del Necronomicón

Yo: «No, ni hablar.»

Psicópata Dave: «Mi personaje mea en del lavabo del cuarto de baño.»

El Disgusto: «No puedo creer que te deje usar mi servicio.»

Psicópata Dave: «Mira quién fue a hablar, el chico de las botellas.»

El Gordito: «Mi personaje medita sobre la posibilidad de lanzarse a sí mismo/misma fuera del avión, como método para combatir el corrosivo malestar que le/la infecta.»

Yo: «Vale.»

El Gordito: «Pero, en lugar de eso, se limita a pedir un segundo postre.»

Yo: «Me alegro de que superaras esa pequeña crisis. Ahora vuestros personajes salen del avión, y vuestro contacto, Brian Hayes, os está esperando. Distinguís fácilmente las suaves facciones del afroamericano por su distintivo pin de S.A.V.E.»

El Capullo: «Le saludo con el apretón de manos secreto.»

Yo: «S.A.V.E. no tiene apretones de mano secretos.»

El Disgusto: «Yo me aseguro de que ninguno de los inspectores de equipaje descubra mi maletín lleno de armamento ninja.»

El Gordito: «Mi personaje pestañea seductoramente hacia Brian Hayes e instantáneamente se odia a sí mismo/misma por hacerlo.»

Psicópata Dave: «Oye, oye. Espera un minuto, para el carro.»

Yo: «¿Qué?»

Psicópata Dave: «¿Un negro? ¿Tenemos que trabajar con un jodido negro

Yo: «Es un PNJ, está aquí para ayudar a vuestros personajes.»

Psicópata Dave: «¿Ayudarnos a qué? ¿A aprender cómo abusar de los servicios de caridad?»

El Gordito: «¡Dulce y refrito Jesús! ¿Cuál es tu problema?»

El Disgusto: «¿Encuentro yo mi equipaje?»

El Capullo: «Mira, esto no es Paletos: El Linchamiento

Yo: «¿Por qué es importante? ¿De verdad vas a armar un escándalo por esto?»

Psicópata Dave: «¿Y qué será lo próximo? ¿Explorar mazmorras con orcos de peluche?»

El Capullo: «Tío, sabía que eras racista, y sabía que estabas loco, pero lo que no me imaginaba era que fueses una especie de loco racista.»

El Disgusto: «¡Hola! ¡Equipaje! ¿Debería hacer una tirada de búsqueda?»

El Gordito: «¿Acaso no diriges tu ira hacia los hombres de color porque te odias a ti mismo?»

Psicópata Dave: «Ah… no.»

Yo: «Vale, mira. Si te hace feliz haré que Brian Hayes sea blanco.»

Psicópata Dave: «¡Demasiado tarde! Ya has dicho que era negro. ¡Es negro! No vale cambiar.»

Yo: «Oh, por el amor de Dios…»

El Disgusto: «¿Dónde está mi equipaje?»

Yo: «Lo mandaron a Los Ángeles, todo tu equipaje está en Los Ángeles.»

El Disgusto: «Supongo que sabes que esto significa guerra.»

Psicópata Dave: «¿Ves? ¡Seguro que los sin techo de Hayes lo robaron!»

El Gordito: «Oh, puede que manipulen nuestras maletas indebidamente, pero jamás podrán hacerse con nuestras almas.»

Yo: «S.A.V.E. os dará una paga modesta para comprar ropas y equipo.»

El Capullo: «¿Puedo comprar una armadura para el torso con bordado de oro?»

Yo: «Brian Hayes os conduce hasta un hotel de cinco estrellas. Por el camino os cuenta acerca del extraño caso de los asesinatos caníbales. Os explica que cada una de las víctimas fue aparentemente tragada por las sombras, y, más tarde, sus cuerpos parcialmente devorados fueron encontrados en el parque. Una fila de pisadas rojas y pegajosas partía de cada uno de los cadáveres, pero aparentemente no llevaban a ninguna parte. Las pisadas se desvanecieron tras veinticuatro horas, y no pudieron ser fotografiadas. Cada víctima parecía haber sido tragada por las sombras y luego abandonada en otra parte.»

Psicópata Dave: «Le pincho a Brian Hayes con un boli en el cuello y le grito: ¡Quizá eso sea sólo lo que tú quieres que creamos! ¡Apuesto a que no pagaste por este coche!»

El Capullo: «¿Qué?»

El Disgusto: «Yo bajo mi ventanilla y me subo al techo del coche… ¡al estilo ninja!»

Yo: «Brian Hayes le pregunta a Beauford si tiene algún problema.»

Psicópata Dave: «Yo le respondo que le estoy vigilando.»

El Gordito: «Yo vuelvo a subir la ventanilla para que nuestro compañero ninja no pueda volver a entrar.»

Yo: «Como sea. Brian os lleva a vuestro hotel y os ayuda a acomodaros. Os dice que en unas pocas horas os llevará a una de las escenas del crimen.»

Psicópata Dave: «Hazme saber si tengo alguna oportunidad de quedarme a solas con ese tío.»

Yo: «¿Por qué?»

Psicópata Dave: «Ya lo sabrás, Don Me-Confunden-Las-Tablas.»

El Gordito: «Una vez que mi personaje está solo en su habitación, se pone un vestido de verano, una máscara de gorila y un cinturón con un pene colgando, y comienza a jugar a la ruleta rusa.»

Yo: «Creo que estoy repitiéndome mucho hoy, pero… ¿por qué?»

El Gordito: «¡Porque el DOLOR le consume!»

El Disgusto: «Yo compruebo que no haya ninjas en mi habitación.»

Yo: «La habitación está completamente libre de ninjas.»

El Disgusto: «¿Cómo lo sabes si ni siquiera has tirado los dados?»

Yo: «¡No hay ninjas en la jodida habitación! Deben haber mandado un equipo de fumigación anti-ninja antes.»

Algunas horas más tarde, Brian Hayes volvió para decirle a los personajes que había habido otro asesinato. Por supuesto, esto propició otra retahíla de acusaciones e intentos de ahorcamiento por parte de Psicópata Dave. Finalmente, conseguí que se pusieran en marcha, pero las cosas volvieron a detenerse cuando El Disgusto insistió en que su personaje escalaría hacia abajo las paredes del hotel.

Poco después los personajes se encontraron en una muy reciente escena del crimen. Se tomaron un momento para examinar el cuerpo mordisqueado y las grandes pisadas que parecían de alquitrán.

El Capullo: «Uhm, ¿por qué no ha llegado aún la policía?»

El Gordito: «Mi personaje mira hacia el cadáver y considera que quizá, en última instancia, todos somos bocados dispuestos en un plato cósmico.»

El Disgusto: «Sí, ¿por qué no está aquí la policía?»

Yo: «Brian Hayes os explica que…»

Psicópata Dave: «Mi personaje grita: ‘¡Es una trampa!’ y se lanza sobre el astuto PNJ.»

(Una breve pelea después.)

Yo: «Bien. Brian Hayes vuelve a guardar el spray anti-atacantes en su chaqueta, mientras el personaje de Psicópata Dave grita y corre dando vueltas en círculo.»

Psicópata Dave: «Lo dudo. Biff Bam y yo solíamos usar ese spray el uno con el otro todo el rato para mantenernos viriles. Estoy seguro de que Beauford Fett está quitándoselo de encima y esperando su oportunidad.»

Yo: «Brian Hayes os explica que la policía aún no ha llegado porque aún no saben que se ha cometido otro asesinato.»

Psicópata Dave: «¡A-JÁ!»

Yo: «Brian Hayes sigue explicando que la razón por la que él sabía del crimen es que está sufriendo extraños sueños de naturaleza profética.»

El Disgusto: «Es como si tuviese un sentido del peligro ninja.»

El Capullo: «Aún mejor, tiene poderes psíquicos.»

Psicópata Dave: «Oh, ya lo cojo. Un negro con un sueño. Muy bonito, muy políticamente correcto.»

El Gordito: «Tus mofas xenófobas comienzan a ser agotadoras.»

Psicópata Dave: «Y a ti el culo te huele a queso, ¿a dónde quieres llegar a parar?»

La siguiente hora fue invertida en la investigación… en el sentido más amplio del término. El Capullo intentó reunir pistas, pero necesitaba un montón de ayuda del PNJ. Desgraciadamente, no obtuvo un montón de ayuda del PNJ porque Psicópata Dave se pasó la mayor parte de la partida intentando envenenarle, asesinarle o deportarle. El Gordito intentó ayudar, pero dado que su estilo de interpretación estaba en algún punto intermedio entre el roleo normal y el arte conceptual interpretativo, en realidad, no era de ninguna ayuda. Como el personaje de El Disgusto era un ninja, permaneció en las sombras acariciando su bate de béisbol. Quizá fuese mejor así.

Finalmente, el grupo dedujo que había un dios azteca caníbal suelto por ahí, y le rastrearon hasta la casa de un importador en la parte más sórdida de la ciudad. Cogiendo sus ideas de todas y cada una de las películas de terror jamás filmadas, el grupo decidió atacar a los monstruos en plena noche, con una planificación y un armamento mínimos.

Pero antes de que eso ocurriera, tuve que excusarme e ir al cuarto de baño.

Psicópata Dave: «Tardaste un buen rato.»

El Capullo: «Espero que todo te saliera bien.»

El Gordito: «Creo que deberíamos intentar razonar con el dios caníbal.»

Yo: «Eh, El Disgusto…»

El Disgusto: «¿Sí?»

Yo: «¿Cuánto hace que tus padres se han ido?»

El Disgusto: «Sólo durante todo el día de hoy, y vuelven mañana por la mañana. ¿Por qué, te quieres casar con ellos?»

Yo: «¿Y cuánto hace que Lamont está encerrado en el armario de la ropa limpia?»

The Further Adventures of Tennessee Buck The Further Adventures of Tennessee Buck (1988)
(10) The Further Adventures of Tennessee Buck es una película chorra de comedia y aventuras en la jungla rodada en 1988. Probablemente lo más destacable de la cinta (lo único, vaya) sean los desnudos de Kathy Shower que tanto estimularon a El Disgusto.

El Disgusto: «¿Le dejaste salir?»

Yo: «Sí.»

El Disgusto: «Pero serás nenaza.»

Yo: «¿Por qué tratas tan mal al pobre animal?»

El Disgusto: «¡Ese puto perro se lo estaba buscando!»

Yo: «¿Qué hizo?»

El Disgusto: «Estaba despanzurrado en el sofá del amor intentando disfrutar del clásico del cine Las Aventuras de Tennessee Buck, y acababa de empezar la escena del masaje con las nativas, ¡cuando el puto perro frotó su nariz pegajosa contra las plantas de mis pies!» (10)

El Capullo: «Eso sí que es aguar la fiesta.»

El Gordito: «Ah, recuerdo la primera vez que mis padres entraron en mi habitación y me encontraron con la camiseta agarrada entre mis dientes y Hardbodies puesta en el vídeo.» (11)

Yo: «¿Y castigaste a tu perro por eso?»

El Disgusto: «Los perros son como las mujeres, sólo reaccionan ante hombres fuertes y dominantes, como yo.»

Hardbodies (pelicula)
(11) Hardbodies (1984) es una película playera-erótico-festiva rodada en el 84, con abundancia de glándulas mamarias femeninas en pantalla.

Yo: «Eso sonaría mucho más impresionante si no hubieses llorado como un bebé al final de Los Inmortales(12)

El Capullo: «Yo lloré al final de Los Inmortales 2

Psicópata Dave: «Todos lo hicimos, Capullo, todos lo hicimos.»

Yo: «Por supuesto, te darás cuenta de que después de estar casi un día entero en el armario de la ropa limpia, ya no tienes ropa limpia.»

El Disgusto: «¡Me cago en el puto perro! ¡Le voy a dar más palos que a una estera!

Yo: «Volviendo a la partida… por favor… ¿Cómo vais a colaros, chicos?»

Psicópata Dave: «¡Derribamos la puerta principal de una patada!»

El Gordito: «Pero qué sutil.»

Yo: «De acuerdo. Entráis a saco y encontráis esas extrañas pisadas sangrientas por todas partes. Brian Hayes os guía a través del pasillo, hasta el…»

Psicópata Dave: «Espera, ¿está delante de nosotros?»

Yo: «Sí, y él…»

El Disgusto: «¡Postura ninja!»

El Gordito: «Mi personaje se agarra los machos y se prepara para el combate.»

El Capullo: «¡Idiota! Nunca te lleves los machos a un tiroteo.»

Psicópata Dave: «Le disparo a Brian Hayes en la nuca.»

(tirada de dados)

Yo: «¿Que tú qué?»

Psicópata Dave: «Veo en esta tabla tuya para maricas que Brian Hayes es ahora un ex-PNJ.»

Los Inmortales 2
(12) Una película definitoria de los ochenta. Christopher Lambert consolidó su posición como actor que no sabía actuar, pero que sabía quedar chulo en pantalla, y todo el rollo de las peleas a espada en entornos urbanos con el lema de «sólo puede quedar uno» de fondo caló muy hondo entre los aficionados al género fantástico y de acción. Y, por supuesto, tenía una banda sonora compuesta e interpretada por Queen. ¿Qué más se puede pedir?

Yo: «¿Por qué?»

Psicópata Dave: «Porque interpreto a mi personaje.»

El Capullo: «¡Eres un gilipollas! ¿Por qué has tenido que arruinarlo todo?»

Psicópata Dave: «Porque no va a tocarle siempre a El Disgusto.»

El Disgusto: «¡Esto es demasiado! Ataco al astronauta transexual de El Gordito.»

El Gordito: «Mi personaje grita como una mujer y luego agarra su pistola.»

Psicópata Dave: «Yo provoco a El Capullo bailando sobre los sesos del PNJ.»

(Un montón de dados ruedan sobre la mesa. Arriba, en la cocina, es ignorado el sonido de un perro intentando utilizar un abrelatas desesperadamente.)

Yo: «Bien, todos vosotros estáis muertos o agonizantes. Espero que estéis contentos.»

El Capullo: «¿Puedo hacer una tirada para volver a meterme dentro mis entrañas? Tengo primeros auxilios.»

Yo: «La temperatura parece bajar en toda la habitación mientras observáis al dios azteca caníbal materializarse desde las sombras. Os observa con una mirada de deseo, la sangre goteando de su cara esquelética.»

Psicópata Dave: «Que se atragante… que se atragante…»

El Gordito: «Hago un último gesto desafiante… en cuanto mi personaje encuentre su brazo. Sé que está aquí, por alguna parte…»

Yo: «El dios azteca caníbal se da media vuelta, asqueado. No os encuentra, a ninguno de vosotros, apetecibles en absoluto.»

El Disgusto: «¡Pero si los ninjas están deliciosos!»

La tarde siguiente vendí mi juego completo de manuales de Chill, y doné todo el dinero que saqué a la Fundación Universitaria para la Gente Negra. Me pareció que era lo único que podía hacer.


Referencias y notas al pie

(1) Chill es un juego de terror contemporáneo que ya se ha mencionado anteriormente; véase la historia número nueve para más señas.

(3) Las novelas de Gor también han aparecido anteriormente en un par de ocasiones. Para más detalles, véase la historia número tres. 

(5) Aún hoy en día sigue siendo recordado con mucho cariño, y tiene una legión de fans que siguen jugándolo con pasión. Recientes productos de Wizards of the Coast enmarcados dentro de la línea d20 Moderno (como el Menace Manual o, sobre todo, d20 Future) han rendido pequeños homenajes a Star Frontiers incluyendo descripciones de antiguas razas del juego entre sus páginas.

Para los interesados, en starfrontiers.com os podéis descargar, legalmente, todos los libros de reglas y suplementos que se llegaron a publicar para Star Frontiers. Una vez más se cumple el viejo dicho de que los clásicos nunca mueren.

(7) Si no me equivoco, y bien podría equivocarme, Lovitar es un dios de la mitología finlandesa que fue adoptado por D&D, entre otros, para el panteón de los Reinos Olvidados.

(8) Shadowrun es un juego de rol que mezcla ciencia y magia en una ambientación moderna a la par que arcana, mucho antes de que Wizards of the Coast lanzara su d20 Moderno con el suplemento Magia Urbana. La primera edición (ya lleva tres) data de 1989 y fue publicada por FASA.


La traducción corresponde al texto Cannibals, Rednecks And Transgendered Astronauts de Al Bruno III (AB3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.

Nunca dejes atrás tus pelotas

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Aviso: la siguiente historia puede ofender a los propietarios de testículos, a los bebedores habituales, a los humanoides de las profundidades y a cualquiera que alguna vez haya poseído una copia de Lords of Creation.

Permitidme que os presente el escenario. ¿Habéis visto alguna vez la versión de dibujos animados de La Bella y la Bestia? ¿Os acordáis de la librería de la Bestia, con una estantería tras otra, todas llenas de libros? Pues bien, imaginad ese mismo lugar, pero en lugar de todos esos libros, con una estantería detrás de otra llenas de pornografía.

Así era el apartamento de El Pervertido.

Por supuesto, ahora que estaba viviendo con su novia, Asenath Islaverano, me esperaba algunos cambios.

La partida que habíamos planeado jugar era de Lords of Creation; parecía ser una especie de ritual de paso en Albany. Todo el mundo tenía que intentar dirigir una partida, por lo menos, una vez. El Disgusto había rehusado acompañarnos, diciéndonos que estar cerca del brazo deformado de Asenath le hacía sentir nauseas. Y eso viniendo de un tío que se come los palitos de merluza congelados directamente de la caja.

Harvey Wallbanger (cóctel)
(1) Harvey Wallbanger es el nombre de un cóctel. Wallbanger significa, literalmente, «aquel que se da de cabezazos contra la pared».

Así que estábamos tan sólo Psicópata Dave, El Alcohólico, El Capullo y yo. Y Asenath, que jugaría con nosotros. Una vez más asumí que un toque femenino cambiaría el tono de las partidas a las que solíamos jugar. Me imaginé una partida donde inocentes halflings no eran prendidos en llamas y usados como escudos.

El Pervertido: «Llegáis tarde, chicos.»

Yo: «Eso es porque alguien insistió en hacer cócteles mientras yo conducía.»

El Alcohólico: «¡No puedo jugar sin Harvey Wallbanger!» (1)

El Capullo: «Bueno, al menos ahora tu coche está desinfectado.»

Yo: «Mi coche nunca ha estado infectado.»

Psicópata Dave: «Oye, acabo de darme cuenta de que tienes cortinas.»

El Pervertido: «Y plantas.»

Yo: «¿No le importa a tu amorcito que tengas todas estas revistas guarras por aquí?»

El Pervertido: «Mi nena tiene una mentalidad muy liberada. Muy liberada.»

En ese momento Asenath entró en el salón. Si no lo he dicho antes, dejad que os diga ahora que era una chica muy guapa, con o sin el brazo que parecía una aleta. Aun así, guapa o no, el atuendo que llevaba era un poco… demasiado. Era como una pesadilla de la moda hentai, en parte parecía un uniforme de colegiala y, en parte, un traje de cuero de sadomaso. (2)

Asenath: «¿Estamos listos para jugar?»

Yo: «Todos hemos generado nuestros personajes antes de venir.»

El Alcóholico: «¡Y yo he hecho margaritas!»

Hentai (muy suave)
(2) En el original: «Hentai es un término que engloba a las imágenes, cómics, películas o juegos de temática erótica (o directamente pornográfica) y procedencia japonesa. Las inocentes colegialas con cierta tendencia a mostrar su ropa interior (preferentemente de color rosa) y ser violadas por desagradables criaturas babeantes de este u otro planeta son una parte central e indivisible del género.» ¡He escogido una imagen muy soft, por cierto! Por si queréis hacer una búsqueda más… exhaustiva.

El Capullo: «No me puedo creer que vayamos a jugar a este juego otra vez.»

El Pervertido: «Bueno, esta vez será diferente.»

Yo: «Diferente no significa mejor.»

Asenath: «Pues a mí el sistema parece interesante. Me gusta cómo puedes evolucionar desde ser un completo debilucho a ser un dios.»

El Alcohólico: «Normalmente no llegamos tan lejos. Lo normal es que antes El Disgusto haga algo que arruine la partida.»

El Capullo: «La verdad es que me alegro de que no esté aquí.»

Psicópata Dave: «Así que, Asenath, ¿a qué otros juegos has jugado?»

Asenath: «Bueno, he jugado a D&D, a Chill, algo de Robotech, y me encanta Vampiro: La Mascarada(3)

Yo: «He estado intentando animar a estos tíos a que prueben ese juego.»

Psicópata Dave: «Nunca jamás jugaré a Vampiro

Asenath: «¿Y por qué no?»

Psicópata Dave: «Porque es un completo plagio, no hay nada en el libro de reglas que sea original.»

El Pervertido: «¿Es esto uno de esos rollos sobre Anne Rice? Anne Rice no creó el género de los vampiros.»

Psicópata Dave: «Esto no va de Anne Rice.»

Yo: «Entonces, ¿a quién están plagiando?»

(3) Acerca de Vampiro, la Mascarada y D&D ya hemos hablado; para saber más sobre Chill y Robotech consultad los enlaces y la nota al final de la historia.
(3) Acerca de Vampiro, la Mascarada y D&D ya hemos hablado; para saber más sobre Chill y Robotech consultad los enlaces y la nota al final de la historia.

Psicópata Dave: «La Isla de Gilligan(4)

El Capullo: «¿De qué estás hablando?»

Psicópata Dave: «Mira, es tan obvio que Vampiro: La Mascarada es un plagio descarado de La Isla de Gilligan que la mayor parte del público estúpido no se da cuenta. Dejad que os explique. Bien, primero están los clanes. El Ventrue está basado en Mr. Howell, el Nosferatu en su mujer Lovey, Ginger es una Toreador, Mary Ann es una Gangrel, el profesor es un Tremere, el capitán es de los Brujah y, por supuesto, Gilligan es un Malkavian. La isla, que les atrapa y también les protege, es La Mascarada. ¿Lo veis? ¡Un plagio descarado!»

Asenath: «Uhhhhh…»

Yo: «Eso es casi tan malo como su rollo sobre cómo Los Teletubbies son un plagio de La Llamada de Cthulhu(5)

Después de eso empezamos la partida. En realidad, se trataba de una premisa bastante sencilla. Éramos estudiantes universitarios en un viaje a través del país. El Pervertido dejó que roleáramos durante una hora o así, permitiendo que nos acostumbráramos a nuestros personajes y a los de los demás. Asenath no lo hacía nada mal. Las dos únicas cosas que encontré desconcertantes sobre ella es que parecía que nunca parpadeaba, y que, básicamente, se pasó toda la partida magreando al máster.

El Pervertido: «Vale, se os está acabando la gasolina. Hay una estación de servicio un poco más adelante.»

El Alcohólico: «Bien. Necesito ir a mear.»

El Pervertido: «Muy buena interpretación.»

Gilligan's Island (serie de TV)
(4) Gilligan’s Island (La isla de Gilligan) fue una telecomedia norteamericana que tuvo un éxito increíble-ble en su país de origen, aguantando cuatro temporadas seguidas y un buen número de episodios especiales.

El Alcohólico: «No, quiero decir que de verdad tengo que mear, ¿dónde está el servicio?»

Asenath: «Al final del pasillo, la puerta del cuarto de baño tiene un póster autografiado de Christy Canyon.»

El Capullo: «¿Quién es Christy Canyon? ¿Es una superheroína?»

El Pervertido: «Más o menos.» (6)

Asenath: «Bueno, como mi personaje está conduciendo, paro el coche en la estación de servicio y comienzo a llenar el depósito.»

Yo: «Mi personaje sale del coche para estirar las piernas.»

Psicópata Dave: «Mi personaje sale del coche, se encierra en el lavabo de caballeros y comienza a acunar el fémur que siempre lleva consigo para darse suerte.»

Yo: «Uau.»

El Capullo: «Mi personaje echa un vistazo por ahí.»

El Alcohólico: «Ya estoy aquí. ¿Qué me he perdido?»

El Pervertido: «Has llegado justo a tiempo para el choque del meteorito.»

El Capullo: «Qué gracia, eso ha sonado como si hubieras dicho que un meteorito iba a estrellarse contra la gasolinera.»

El Pervertido: «Tirad los dados para esquivar.»

No hace falta decir que ninguno consiguió esquivar el meteorito, o la subsiguiente bola de fuego. Comencé a preguntarme si esto no sería algún tipo de venganza por el incidente de «la moto ninja». El Pervertido se disculpó y fue a traernos algún refrigerio. Se llevó sus notas sobre la partida con él.

Teletubbies (drogas)
(5) Me niego a intentar explicar quiénes son Los Teletubbies. Baste decir que son malvados. Muy malvados. Avisados estáis.

El Alcohólico: «Se me ha acabado el vodka. ¿Quién se ha bebido mi vodka?»

El Capullo: «Tú.»

Psicópata Dave: «En cuanto averigüe cuánto daño me he llevado, voy a encontrar al que me ha tirado un meteorito encima y le voy a joder a base de bien.»

Yo: «Soñar es gratis.»

Asenath: «Esto es muy divertido. Es genial estar aquí jugando con vosotros, después de todas las historias que había oído.»

Yo: «Si hubieras escuchado todas las historias sobre nosotros no estarías aquí jugando.»

Asenath: «¡Qué divertido eres! Es difícil creer que no has salido con nadie en cuatro años.»

Una de las mejores cosas que tiene ser escritor es que puedes volver a vistitar esos momentos en los que te quedaste mudo, y, por fin, dar con una buena réplica. Lamentablemente, aún no tengo ni idea de lo que podría decirse después de un planchazo como ese. Afortunadamente, Asenath se disculpó para ir a ver por qué El Pervertido estaba tardando tanto con las palomitas. Cuando volvieron con unas tapas y unos refrescos, los dos estaban sin aliento y con las mejillas sonrojadas.

El Pervertido: «De acuerdo, ¿dónde estábamos?»

El Alcohólico: «Acabábamos de morir.»

El Pervertido: «No, no lo hicisteis. Como estaba diciendo, hay un brillante destello de luz y luego cada uno de vosotros se despierta en un sitio diferente. Alcohólico, tú te despiertas en un contenedor oscuro, y te sientes mareado y dolorido.»

El Alcohólico: «Captado.»

El Pervertido: «¿Qué quieres hacer?»

El Alcohólico: «Intento escapar.»

El Pervertido: «Tira los dados.»

El Alcohólico: «¡Sabía que se me olvidaba algo! Vuelvo enseguida.»

Christy Canyon
(6) En la nota original: «A ver… quien crea que es una superheroína, que levante la mano.» Por mi parte, recuerdo que la foto de la traducción original no era esta, pero… esta es la menos **** que he encontrado. ^_^

A ver… quien crea que es una superheroina, que levante la mano.

Le miramos salir de la habitación tambaleándose y dirigirse a mi coche. No lo había cerrado con llave, así que estaba seguro de que volvería pronto. Con él ausente, El Pervertido centró su atención en El Capullo.

El Pervertido: «Muy bien, Capullo. Te despiertas pero no te puedes mover. Una luz brillante está dirigida exactamente hacia tus ojos.»

El Capullo: «¿Puedo hablar?»

El Pervertido: «No.»

El Capullo: «¿Puedo ver quién me está haciendo esto?»

El Pervertido: «Observas que te rodean figuras vagas y difusas. Son humanoides pero alienígenas. Son bajitas pero también altas, delgadas pero gordas. Quizá tu personaje pudiera averiguar más si no estuviese cegado por el dolor.»

El Capullo: «¿Dolor?»

El Pervertido: «Están utilizando algún tipo de aparato láser para desprenderte de tu vello corporal y de tus genitales.»

El Capullo: «¿QUÉ? ¿Me estoy desangrando?»

El Pervertido: «No. Extrañamente, las heridas no sangran.»

El Capullo: «¿No puedo hacer nada? ¿No puedo decir nada?»

El Pervertido: «No, sólo puedes observar impotente mientras depositan tu vello y tus partes reproductoras en una bolsita de plástico sellada al vacío.»

El Capullo: «¿Han puesto MIS PELOTAS en UNA BOLSITA?»

El Pervertido: «Cuando terminan, se marchan de la habitación. Hablan de algo que te suena como una pausa para tomar café, pero no exactamente.»

El Capullo: «¿Y me dejan simplemente así, temblando y despelotado?»

El Pervertido: «Eso es lo que hacen. Poco a poco tu personaje comienza a recuperar la movilidad. Consigue sacar su cuerpo de la mesa de operaciones.»

El Capullo: «¿Puedo averiguar cómo funcionan todos esos aparatos?»

El Pervertido: «No, todo está escrito en un extraño idioma alienígena.»

El Capullo: «Entonces agarro mis pelotas y salgo por patas.»

El Pervertido: «Mientras tanto, el personaje de Psicópata Dave se despierta en una cama al estilo antiguo, tapado con edredones de seda.»

Psicópata Dave: «No sabía que fabricaran edredones de seda.»

El Pervertido: «Más razón para sospechar de una intervención alienígena.»

Psicópata Dave: «Mi personaje sale de la cama y echa un vistazo por la habitación.»

El Pervertido: «Vale. Mueves tus piernas rollizas fuera de la cama y das un salto hasta el suelo. Te das cuenta de que todo parece ser más pequeño.»

Psicópata Dave: «¿Dónde está el fémur que llevaba mi personaje? ¿Su garrote? ¿Su bolsa de gominolas?»

El Pervertido: «Todo lo que tienes es el traje azul de marinerito que llevas puesto.»

Psicópata Dave: «Espera un minuto. ¿Me han transformado en un niño en traje de marinero?»

El Pervertido: «Sí.»

Yo: «¿Qué clase de partida es esta?»

Asenath: «Tíos, dadle una oportunidad.»

El Capullo: «¿Y qué hay de las pelotas? ¿Conserva aún sus pelotas?»

El Pervertido: «Sí. Del tamaño de las de un niño, pero sí.»

El Capullo: «¡Maldita sea!»

Psicópata Dave: «¡Me niego a llevar un traje de marinero, joder! Me lo arranco y miro dentro del armario de la ropa.»

El Pervertido: «Ves docenas de trajecitos azules de marinero colgando de sus perchas, esperándote.»

Psicópata Dave: «Pues vale, salgo de la habitación desnudo y pregunto por ahí a quién tengo que pegarle para que me den una gabardina y unos calzoncillos.»

El Pervertido: «Muy bien, pero antes de ver lo que pasa vamos a cambiar a Ab3.»

El Capullo: «¿Y qué pasa con mis pelotas?»

El Pervertido: «Ab3, tu personaje se despierta con el olor del estiércol.»

Yo: «Bueno, supongo que podría ser peor.»

El Pervertido: «Mirando hacia abajo, viéndote a ti mismo, descubres que tu cuerpo tiene ahora este aspecto.»

Humanoides en las profundidades (1980)
(7) Humanoids from the Deep (Humanoides de las Profundidades) fue una película de terror de serie B rodada en 1980 y producida por Roger Corman. En ella, mutantes anfibios atacan una comunidad costera para reproducirse con las mujeres locales; la película contaba con numerosas escenas de violencia gore y erotismo light. Tuvo un remake en forma de miniserie de televisión en 1996.

En ese momento El Pervertido fue pasando un ejemplar de la revista Lesbianas Azotadas, señalando a una de las modelos en particular. Esta situación dio lugar a uno de mis más firmes juramentos en materia de rol: nunca juegues en una partida dirigida por alguien que considera que Humanoides de las Profundidades es una historia de amor. (7)

Yo: «De modo que soy una mujer.»

Psicópata Dave: «Llevo años diciéndolo.»

Yo: «¡Hey!»

El Capullo: «No es sólo una mujer… es una tía buenísima. Empujaría a mi abuela escaleras abajo sólo por tener la oportunidad de enrollarme con una tía como él.»

Yo: «Espero que tengas pasta para pagarte un taxi de vuelta a casa, Romeo.»

El Pervertido: «Tu personaje mira al exterior a través de las ventanas, y ve que está metida…»

Yo: «Metido.»

El Pervertido: «…dentro de una cabaña en un mundo alienígena. Dos soles gemelos brillan sobre las montañas de mierda y maquinaria que la rodean.»

Yo: «Veamos. Déjame que haga un resumen. A mi personaje le han…»

El Pervertido: «La han…»

Yo: «Le han cambiado de sexo, ¿y ahora es un prisionero en una granja de mierda alienígena?»

El Pervertido: «Quizá no sea un prisionero. Cuando tu personaje mira hacia abajo, tras las suaves curvas de su cuerpo descubre un anillo de matrimonio en su dedo elegantemente manicurado.»

Yo: «¡Comprueba eso otra vez, por favor!»

El Pervertido: «Y ahora, cariño, vamos a ver que pasa contigo.»

Asenath: «Oh-oh…»

El Pervertido: «Tu personaje se despierta, tumbada en una reluciente losa blanca, en un ambiente cálido. Seres altos con apariencia de ángeles te están adorando.»

Asenath: «¿Puedo moverme?»

El Pervertido: «Tu personaje se incorpora, y los seres se te quedan mirando, sonriendo. Comienzan a susurrarte con sus mentes. Te llaman La Elegida.»

El argumento quedó claro rápidamente. Unos alienígenas de una dimensión desconocida nos habían secuestrado usando un meteorito-bomba transportador. Estos aliens usaban esclavos humanos para sus ataques más sucios, y también pensaban que las mujeres humanas eran las más deseables de toda la galaxia.

El único problema era que los meteorito-bomba transportadores, en el 99.98% de los casos, eran fatales para las mujeres, así que estos alienígenas decidieron que lo mejor que podían hacer era transformar unos cuantos machos humanos en hembras. Esa era la razón de que mi personaje luciera ahora unas piernas de impresión, y de que el de El Capullo fuera un eunuco pelado. El personaje de Psicópata Dave había sido retraido hasta su infancia porque los niños humanos eran unos animales de compañía muy apreciados.

Como el personaje de Asenath había sobrevivido al impacto del meteorito-bomba transportador, un grupo de ángeles espaciales la habían acogido, en lugar de convertirla en esclava. Le dijeron que era La Elegida y comenzaron a prepararla para liberar a los prisioneros humanos.

El Pervertido: «…y entonces te dan una espada alimentada con energía estelar. La vaina encaja perfectamente en tu armadura alada de ángel espacial. Mientras recorres la catedral espacial hacia tu nave estelar, cada uno de los ángeles se inclina ante ti, y te da un talismán místico.»

Asenath: «Esto es TAN chulo, cielo.»

Yo: «Uh, no es que quiera quejarme, pero ya lleváis una hora…»

El Pervertido: «Oh, perdona. ¿Dónde habíamos dejado a tu personaje, Ab3?»

Yo: «Eh… ¿en mi luna de miel?»

El Pervertido: «Ah, sí. Tu marido cierra con llave la puerta tras de sí, y se desnuda. Su enorme paquete late con lujuria.»

Yo: «Mi personaje salta por la ventana.»

El Pervertido: «Un foso de aguas fecales amortigua tu caida.»

Psicópata Dave: «¡Saborea la aventura, Ab3!»

Yo: «¿Quieres saborear tu propia sangre?»

Asenath: «¿Será capaz mi personaje de llevarse sus rottweilers telepáticos al espacio con ella?»

El Pervertido: «Por supuesto.»

El Capullo: «Hablando de perros, ¿ha conseguido mi personaje evadir a los que le perseguían?»

El Pervertido: «Aún puedes oir los ladridos de los sabuesos del espacio, parece que se están acercando. No olvides que estás al borde de un precipicio.»

El Capullo: «Vale, comienzo a escalar hacia abajo por la pared del precipicio.»

El Pervertido: «Habrá penalizaciones importantes por hacerlo con una sola mano.»

El Capullo: «¡Pero si es sólo una bolsita!»

El Pervertido: «Se siente.»

El Capullo: «Muy bien. Me meto mis pelotas en la boca y comienzo a descolgarme.»

Yo: «He ahí una imagen mental que me acosará hasta mi lecho de muerte.»

Asenath: «¡Mi nave toma la delantera y lidero la flota de ángeles espaciales hasta la dimensión desconocida!»

Psicópata Dave: «Me arranco el traje de marinero e intento escapar.»

(muchas tiradas de dados y palabrotas después)

El Pervertido: «El director te atrapa otra vez y te vuelve a dar unos buenos azotes en el culo.»

El Capullo: «Ojalá El Disgusto estuviera aquí. A estas alturas ya habría arruinado la partida.»

Yo: «Oye, ¿dónde está El Alcohólico?»

Fue entonces cuando vimos las luces giratorias. Corrimos fuera de la casa, algunos de nosotros deseando abandonar la partida, otros decepcionados. Encontramos a El Alcohólico sentado en el asiento de atrás de un coche de la policía; estaba pálido y cubierto de suciedad y vómitos. Mantenía apretada la cara contra el cristal de la ventanilla del coche, mientras recitaba diálogos de las películas de Star Trek.

Policía 1: «Suponemos que vagaba por ahí, se perdió, y acabó apareciendo en el restaurante Denny’s en Wolf Road.»

Policía 2: «Estaba alucinando, no paraba de correr a través de los setos que hay alrededor del restaurante, gritando: ¡Miradme, soy un montaraz

El Alcohólico: «…nunca me sometí a la prueba del Kobayashi Maru. ¿Qué piensan de mi solución?»

Yo: «Nuestro amigo puede haber bebido demasiado esta noche, y…»

El Pervertido: «Mmm… tíos, me encantan los sándwiches de jamón.»

El Capullo: «¡Cállate!»

Yo: «Y lo vamos a llevar a su casa a dormir la mona, si les parece bien.»

El Pervertido: «Mmmmmm… jamón y lechuga.»

El Capullo: «¿Estás gilipollas?»

Policía 1: «No sé… estaba bastante raro, y tenía estos dados con formas extrañas.»

Policía 2: «El tipo de dados que se asocian con el ocultismo.»

El Pervertido: «No. Simplemente estábamos jugando a un juego de rol.»

Policía 1: «He oído hablar de ellos. ¿No son el tipo de juegos que juegan los asesinos en serie?»

Psicópata Dave: «No, usted se refiere a Candyland

El Capullo: «¡No sigáis!»

El Alcohólico: «Usted ha sido, y siempre será… mi amigo.»

Policía 1: «No sé mucho sobre esos juegos de Rolls. ¿Me podéis explicar de qué iba ese juego al que estábais jugando?»

Yo: «Quizá sería más rápido que nos arrestara ahora.»

Otro escape por los pelos, otra campaña fracasada. Ni siquiera me enfadó que la partida de El Pervertido no hubiera sido más que una forma de subirle el ego a su cariñito, que a ella le tocara hacer de heroína cuando el resto de nosotros nadábamos en un río de mierda mientras éramos perseguidos por extraños esclavistas alienígenas.

Cuando El Alcohólico vomitó dentro de mi coche mientras le llevaba a casa… entonces fue cuando me cabreé.


Referencias y notas al pie

(3) Chill es un juego de rol de terror contemporáneo cuya primera versión apareció en 1984 de la mano de Pacesetter. Gozó de cierto éxito, entre otras cosas porque sólo tenía un competidor real (La Llamada de Cthulhu, que además tiraba por otros derroteros: historias de desesperación e impotencia ante los horrores de los Dioses Arquetípicos venidos del espacio exterior, frente a la realidad más violenta y cercana de Chill). La segunda edición, publicada en 1990 por Myfair, es aún más conocida; y hay una tercera en desarrollo, que publicará OtherWorld Creations un año de estos.

Robotech es un juego de rol de Palladium escrito por el inefable Kevin Simbieda y ambientado en el universo de ciencia-ficción con robots gigantes de Battletech (que a su vez procede de una serie de animación japonesa). Como todos los juegos de Palladium, hay quien piensa que está totalmente anticuado (sí, incluso considerando que apareció en 1986), mal diseñado y peor editado… y hay quien piensa que es todo un clásico que todo el mundo debería jugar. A mi no me preguntéis, yo soy sólo el mensajero.

(4) Empezó a emitirse en 1964, y el último «episodio especial» se emitió en el 81, además de varias subseries derivadas que continuaban el argumento (incluyendo una versión en dibujos animados que también tuvo bastante aceptación), y que, faltaría más, yo no he visto en mi vida. Y no tengo ni idea de si llegó a emitirse en España, la verdad (aunque sí sé que se dobló al español para el público latinoamericano).

En cualquier caso, Gilligan’s Island narraba las aventuras de la tripulación de un barco (el capitán y el grumete, un «tonto simpático» que además es el Gilligan del título) y sus cinco pasajeros (Mr. Howell y su mujer Lovey, que son millonarios resabidos, una actriz buenorra llamada Ginger, la dulce e ingenua Mary Ann, y un profesor de ciencias), naúfragos en una isla desierta, y que en cada capítulo intentaban escapar y volver a la civilización… tan sólo para ver sus esfuerzos convertirse en fracasos, una y otra vez, por culpa de la tontuna del Gilligan ese. Un argumento simplón, pero suficiente para convertirla en un superéxito.


La traducción corresponde al texto Never Leave Your Nads Behind de Al Bruno III (AB3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.