Google Trends para entender el abandono de perros

El sábado pasado, intentando rescatar a una perro lobo checoslovaco (cagada de miedo) me llevé un mordisquillo en la mano. Nada grave. A mi compañero Antonio, de Dog’N’Roll, la perrilla le regaló un mordisco diez veces más profundo y no le vais a ver llorando en su blog (aunque tampoco tiene, claro). La perra ya se había escapado varias veces, según nos comentaron vecinos de Sant Cugat del Vallés, y, esa mañana, a punto estuvo de ser atropellada por diez o quince coches. Esta misma semana me llegan por varias fuentes media docena de casos de border collie renunciados en protectoras y perreras —y uno en Son Reus (Mallorca): Flipper, que ha sido tildado de PPP incluso, pese a que la asociación Los Olvidados de Son Reus, que hace un trabajo impagable, lo negaba en redondo con razón—. El martes, cinco voluntarios de Conectadogs rescatamos una cerda vietnamita de unos 50 o 60 kilos que habían abandonado en un bosque de Terrassa: puede que esté embarazada, y su familia la largó a la calle. Aunque no todo el mundo lo vea, son dos caras de la misma moneda: razas de moda a un lado; irresponsabilidad en el otro.

En todos los años en los que he trabajado en marketing (aproximadamente, desde 2009-2010), Google ha ido ampliando herramientas muy útiles para quienes trabajan en el sector, pero pocas son aplicables a otras facetas de nuestro día a día. La mayoría se centran en ayudarnos a identificar cómo captar tráfico, qué perfiles visitan nuestro sitio web, qué palabras clave son más útiles para posicionar nuestros contenidos en Internet… ¿Por qué os cuento esto entonces? Porque hay una herramienta de Google llamada Trends (Tendencias, literalmente) que nos permite ver cómo las modas se van sucediendo una tras otra. En lo que se refiere a los animales, esas modas o tendencias tienen una fuerte repercusión luego en la realidad, pero pocas veces podemos hacernos tan conscientes de estos fenómenos como con la ayuda de un gráfico: ya veréis.

cerdo-vietnamita-trends
Fig 1. Interés despertado por los términos cerdo vietnamita (azul) y minipig (rojo) entre 2005 y 2019 en España.

En realidad, Trends no solo mide las tendencias de búsquedas web (o de imágenes, o noticias, o compras, o YouTube), sino que nos permite comparar términos a través de los que calcular la relevancia de un concepto y el interés que este ha despertado a través del tiempo. Si te fijas, el gran número de border collie en la calle (y, por desgracia, en protectoras y perreras) ha aumentado exponencialmente entre 2005 y 2019. ¿Se refleja esto en un gráfico sobre tendencias de búsqueda? ¿Y del pastor lobo checoslovaco o el malinois? Sí, se refleja con total claridad, y, si dedicas un par de minutos a analizar los gráficos, dan miedo.

trends-border-collie
Fig 2. Interés despertado por la búsqueda «border collie»(en azul) entre 2005 y 2019 en España.

Además, podemos hacer búsquedas comparativas de varias razas como las que citaba arriba y valorar el interés despertado de todas ellas. Pongamos varios ejemplos: en la primera (fig. 3) podemos ver cómo el border collie enfrenta hoy muchos problemas (ya no solo abandonados o mala gestión del perro por compras que solo miran la estética, sino también cría ilegal, por poner otro ejemplo) y que el interés en los últimos 10 años, en España, ha crecido de una forma que explica muy bien por qué hoy existen los problemas que existen. Lo mismo ocurre con los pastores belga e incluso con los perros lobo checoslovaco, que hace seis o siete años que las búsquedas de la raza se asemejan a las de un perro tan conocido como el pastor alemán.

Fig. 3. Comparativa del interés despertado por las búsquedas «border collie» (azul), «pastor alemán» (rojo), pastor belga (amarillo) y pastor lobo checoslovaco (verde).

Como no contamos con cifras exactas, las comparativas son muy útiles para hacernos una idea del interés despertado entre términos; así, aunque vemos que el interés que despiertan los pastores alemanes ha crecido en los últimos años, igual que en los dóberman (fig. 4) entre 2004 y hoy (en especial en los dos últimos años, y, si os fijáis, vuelven a verse perros de esta raza que había sido, erróneamente, tan criticada y despreciada a causa de datos falsos y poco científicos. Algo muy similar a lo que le ha ocurrido al pastor alemán (que para no enrollarme no pongo la captura en el artículo, pero podéis ver la imagen aquí).

doberman-trends
Fig. 4. Interés despertado por la búsqueda «dóberman» (en azul) entre 2004 y hoy día.

Quizá todavía no se entienda mucho la utilidad de una herramienta así, pero imaginemos ahora la capacidad de anticipación para frenar problemas como lo que están sufriendo los «border collie» y los «pastores belga» (un ejemplo es la película Max sobre la que ya hablé en el blog en relación a los pastores belga malinois). Del mismo modo, nos sirve para confirmar con datos y cifras un problema que ya hemos identificado.

¿Está subiendo la tendencia de la gente por adoptar frente a la compra de animales? Para esto también nos sirve Trends: para confirmar que la tendencia a la adopción frente a la compra también está mejorando (fig. 5). ¿Y qué pasa con los pastores alemanes o los dóberman? ¿Se ha identificado un nuevo problema con estas dos razas? Si realizamos una comparativa con otras razas, como el pitbull, vemos por qué estos fantásticos perros siguen colapsando protectoras y perreras de toda España y cómo el dóberman es una preocupación menor para el sector animalista (fig. 6).

trends-comprar-adoptar-perro
Fig.5. Comparativa del interés despertado por los términos de búsqueda «comprar perro» (azul) y adoptar perro (rojo) entre 2014 y 2019.

Y lo que todavía es más importante: una vez identificados estas tendencias —que, por desgracia, muchas más veces de lo que nos gustaría se convierten en problemas—, ¿podemos valorar cuál de ellas es más importante? Evidentemente, no: porque Google Trends solo nos da cifras en un gráfico (y ni tan siquiera valores numéricos reales) con las que trabajar. Sin embargo, sí deja ver y poner en contexto verdaderos desastres como lo que ha supuesto el auge de los pitbull en los últimos diez años en España (fig. 7).

comparativa-doberman-pitbull-pastor-aleman
Fig. 6. Comparativa del interés despertado entre pitbull (rojo), dóberman (azul) y pastor alemán (amarillo).
comparativa-trends-bullterrier-pitbull-border-collie-pastor-belga
Fig. 7. Comparativa del interés despertado entre bullterrier (azul), pitbull (rojo), border collie (amarillo) y pastor belga (verde).

Este tipo de herramientas, que están al alcance de cualquiera, resultan muy útil para monetizar inversiones y plantear nuevas líneas de negocio en todo tipo de industrias y sectores, pero nunca he visto que se apliquen a la defensa de los animales: estoy convencido de que, en parte, no se ha hecho por desconocimiento. Poco a poco, la tecnología también alcanza a las ONG y este, a mi modo de verlo, es un ejemplo perfecto. Hoy, por ejemplo, publicaba un artículo sobre cómo querer a los perros (y por qué no humanizar nuestra relación con ellos), y este gráfico de Google Trends (fig. 8) nos explica por qué son necesarios este tipo de contenidos y hacer muchísima pedagogía sobre no robarle la identidad de perro a nuestros perros.

disfraces-perros-humanizar
Fig. 8. Interés despertado entre 2004 y 2019 por los términos «disfraces perros» (en azul) y «disfraz perros» (en rojo). Veis, además, que es un problema que se maximiza en Cataluña, Madrid y Andalucía, ¿verdad?

En definitiva, estoy convencido de que hay muchas formas de luchar en el movimiento animalista y esta es una más, pues une estrategia, buenos sentimientos y utilidad; y, sobre todo, está al alcance de cualquier entidad interesada en descubrir cómo puede seguir aportando por una España con cero perros maltratados y cero perros abandonados.


Para ampliar información:

La torre de cristal

Escogí el nombre al salir de la tienda. Dana, de Dánae, que fue encerrada por su padre, el rey de Argos, para evitar que una de las profecías del oráculo de Delfos se cumpliese. La pastor alemán también estaba encerrada, privada del contacto con cualquier otro perro, y miraba desde su cubículo de cristal hacia nosotros. Entonces, todos creímos que no había nada malo en aquello, que estábamos haciendo las cosas bien, como debían hacerse: nos equivocamos, mucho.

Dana (pastor alemán, 4 meses)
Dana con cuatro meses.

Hoy, paseo con los perros, principalmente, por el Carmelo y el Guinardó. También bajo por el Eixample hasta las Glorias y, de vez en cuando, los suelto en la Avenida Gaudí, en el Parc del Guinardó o en los Jardins del Príncep de Girona. Allí, corren un rato, practicamos ejercicios simples de adiestramiento o, simplemente, jugamos con una pelota de tenis.

Si alguien me para y me pregunta dónde he comprado a mis perros, les digo que todos son adoptados de la protectora. Les miento. Les explico cómo pueden enseñar a que su perro se siente, se tumbe, venga cuando le llaman; qué es un clicker y cuándo utilizarlo, y para qué sirve también. Si tengo tiempo suficiente, les explico el caso de Dana; si no lo hay, mantengo la mentira hasta el final.

Comprar un perro (en una tienda)

¿Tú también piensas comprarte un perro? Si buscas por Google, podrás ver las últimas tendencias: solo teclea comprar perro… y aparecerán algunas de las búsquedas más habituales. Comprar perro pequeño, comprar perro labrador, perro boo, de agua, lobo checoslovaco, salchicha, pomerania... La gente sigue cometiendo el mismo error que yo cometí, por eso miento, porque no puedo sacrificar todos y cada uno de los paseos de mi vida explicándoles por qué jamás debí entrar en aquella tienda y perpetrar el peor error que puede llevar a cabo alguien que quiere un perro.

Dana y Argos con pelota
Dana y Argos en nuestro primer piso.

No es por tratarse de un perro de raza siquiera. Otros te dirán que sí, pero no yo. No es ni tan siquiera por comprar un perro; algo que no tengo intención de volver a hacer. Se trata de un cúmulo de errores que deberías ahorrarte, así que aprovecha para leer sobre ello y da un poco de sentido a mi equivocación.

Errores al conquistar la torre de cristal

El primero de todos ellos es aquel más sencillo de resolver, pero como estamos idiotizados o enamorados de ese cachorro que tenemos delante, no se nos ocurrirá. Una tienda de perros no forma parte de una historia épica, por mucho que intentemos racionalizarlo o convertirlo en una leyenda griega, no estamos ayudando a ese animal, no estamos salvando su vida: estamos condenando a diez camadas más que vendrán después mientras pagamos trescientos, quinientos, mil o dos mil euros a una mala persona.

Dana y Argos descansandoNo es una conquista, es una rendición incondicional frente a un negocio que te facilita ya un perro que no ha sido bien sociabilizado, que llega de criaderos ilegales ubicados en otros países y que, muy probablemente, aterrice en tus manos sin una impronta adecuada (algo irrecuperable) y con enfermedades que, en el trayecto, han matado a una parte de su propia camada.

Dana llegó de República Checa, con una impronta deficiente, y nunca se ha comunicado bien con otros perros. También con tos de las perreras, aunque entonces no lo supe, e hiperreactividad, que no tardaría en convertir en ansiedad por separación y comerse las paredes de todo mi piso.

Comprar un perro en una tienda significa jugar a la ruleta rusa: por un lado, desconoceremos quiénes eran los padres, cuál era su carácter y qué problemas físicos han sufrido a lo largo de su línea; por el otro, dudaremos sobre qué ha vivido ese animal desde que nació, si convivió con su madre, con sus hermanos o cómo ha sido sociabilizado y criado desde el primer día.

Esto es solo una parte. Si eres un poco más listo o lista que yo, recurrirás a un criador. Un profesional que trabaja en el mundo canino y que podrá mostrarte la genealogía familiar del animal, el carácter de los padres, dónde han vivido los cachorros y un largo etcétera. Además, aunque no lo creas, muchas veces el precio de venta del animal será notablemente más económico que el de una tienda (supuestamente) especializada.

Perros con ansiedad por separación
Dana y Argos destrozando nuestro primer piso. (A esta foto le tengo un cariño especial. ¡Jajajajaja!)

Así podrás comprar un labrador, un pastor alemán o un border collie con la seguridad de que todos esos perros han nacido y vivido sus primeros meses junto a alguien responsable que no se lucra a través del sufrimiento y el maltrato animal.

¿Cuál es el problema? Si te paras un minuto a pensarlo, es infinitamente mejor que apoyar las redes de tráficos de animales y la falta de cuidados que muchas tiendas siguen manteniendo; ¿pero para qué quieres un perro de raza? ¿Son bonitos, verdad? ¿Y qué más?

Dana y Nymeria
Dana y Nymeria, nuestra gata, en una de las terrazas de la casa del Guinardó-Eixample.

¿Conoces el carácter de un pastor alemán? ¿Sabes que son inseguros por elección genética y tienden a convertirlo en agresividad? ¿Entiendes lo difícil que puede resultar cansar a un perro de trabajo inagotable como el border collie? ¿Sabes que un chihuahua, un jack russel o un cocker siguen necesitando mogollón de ejercicio pese a su tamaño?

Todos los perros tienen talento

Los perros de raza tienen una función: son perros de trabajo, de pastoreo, de guarda… y tú deberías poner los medios para que cumplan esa función en la medida de tus posibilidades. No es una opción, es genética: a un pastor alemán le define el pastoreo, y el trabajo. Un pastor alemán no quiere estar tumbado en el sofá, no quiere jugar diez minutos contigo, no quiere ser parte del decorado; quiere correr, pensar, mover ovejas del punto A al punto B… un pastor alemán quiere ser un pastor alemán.

Y lo más importante de todo, ¿sabíais que un 50% de los perros que sobreviven en las protectoras son de raza? En serio. Hay muchísimos en todas ellas. Solo tienes que ir y hablar con los responsables sobre qué tipo de perro estás buscando. Nadie te va a intentar encasquetar a un perro que no quieres —y si alguien lo hace, deberías avisar al resto del equipo y no complicarte la vida—. No te juzgarán por decir no; no te juzgarán; están ahí para ayudarte.

Antes de comprar, pregúntate qué esperas de tu perro. La mayoría solo queremos a un amigo con quien compartir nuestro tiempo libre, que sea lo más equilibrado posible y que se convierta en parte de nuestra familia. Eso puede hacerlo cualquier perro. Cualquier perro tiene talento para aprender a hacer agility, para jugar con la pelota, coger el frisbi, aprender obediencia básica y avanzada, y mucho más.

Cualquier perro tiene talento.

Así que solo se me ocurre una razón para comprar un perro en un criador, y es que te dediques a ese mismo mundo de forma profesional. ¡Y aun así mucha gente trabaja en agility, en obediencia o en discdog dog dancing con perros mestizos! Y tú necesitas un pastor suizo o un cachorro de rottweiler con el que salir a pasear, ¿verdad?

Siempre hay perros en adopción, de raza y sin raza. Solo es cuestión de tener un poco de paciencia. Solo es cuestión de conocer a un animal, de vivir con él, de aprender y ser consecuentes con nuestras decisiones. ¿Pero a que ya no suena tan importante eso de comprar un perro?

Esto es una (pequeña) parte de todo lo quiero decirle a cada persona que me pregunta dónde compré a Dana. Cuando ve lo obediente que es. Cuando se da cuenta de que viene cuando la llaman, que se queda quieta a la orden o abre el container cuando se lo pido. 

Lo que no sospechan es que, por mi error, Dana terminó siendo un animal completamente agresivo con cualquier perro con el que nos cruzábamos, que todavía hoy no puede (ni podrá jamás) entender lo que los perros nerviosos le dicen, que necesita dos horas de paseo, sesiones de adiestramiento diario y que, ahora, camino a los siete años de edad, ha empezado a dormir boca arriba, a relajarse y a entender cómo debe gestionar su ansiedad.

Foc y Dana de excursión
¡Foc y Dana se van de excursión!

Durante años creí que su torre de cristal quedó atrás, en Mister Guau, una cadena catalana que, al final, rectificó a la fuerza, sin comprender que no era posible liberar a mi perra de algo con lo que cargaría toda su vida. Cuando por fin lo entendí, decidí que nunca más pondría precio a un perro. Y no lo haré.

Dana fue un error. Solo es que conseguí convertirlo en mi mejor error. 

Enlaces relacionados: