Caníbales, paletos y astronautas transexuales

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Aviso: la siguiente historia puede ofender a los que se ofendan fácilmente, a los fans de Los Inmortales 2 y a la gente que creía que yo estaba muerto.

Siempre me ha encantado Chill; tenía una cierta elegancia dentro de su simplicidad que me resultaba atractiva. El problema es que parecía ser incapaz de poner en marcha una partida. Este es un ejemplo de las cosas que solían ocurrir en cada ocasión. (1)

Robert Smith
(2) En la historia original, El Gordito se llama Blobbert Smith. Un juego de palabras entre Robert Smith (el cantante de The Cure) y la palabra «blob», que viene a ser una masa sin forma, de consistencia gelatinosa y temblequeante… como, por ejemplo, los michelines de una persona obesa.

Estábamos en el sótano de El Disgusto. Yo iba a dirigir la partida, y Psicópata Dave, El Disgusto, El Capullo y El Gordito iban a ser los jugadores. (2)

Yo: «¿De verdad? ¿Van a ir a la Gen Con?»

Psicópata Dave: «Sí, El Pervertido y su cariñín están allí ahora mismo.»

El Disgusto: «No tengo un gran concepto sobre su gusto con las mujeres, pero tengo que admitir que ese tipo sabe ser romántico.»

El Capullo: «¿Qué otra cosas podrías esperar de alguien que ha memorizado todas las posturas de las esclavas de Gor?» (3)

El Gordito: «¡Bah! ¡Romanticismo! ¿Qué es el romanticismo, sino una llamada a propagar la continuidad de la sangre? ¿Y acaso no es cierto que todos los amantes, al final, se transforman en polvo?»

El Capullo: «¿Tú no solías ir al club audiovisual con nosotros?»

El Gordito: «En mi juventud, manejé más de un proyector. Solía caminar entre los estudiantes, pero, ¿acaso ellos me veían?»

Yo: «¿No solías ser un tanto menos… siniestro?»

Psicópata Dave: «¿Y un tanto menos… gordo?»

Yo: «¡Dave!»

Estrella de combate (Galactica)
(4) Esto es una referencia bastante directa a La Guerra de las Galaxias. La pilláis, ¿verdad?

Psicópata Dave: «¡Bueno, mírale! ¡Es enorme! ¿Eso es un jugador?, ¡es una estación de combate!» (4)

Yo: «Lo siento mucho, Gordito. Dave se cree que es un tipo gracioso.»

El Gordito: «No me siento insultado. Ostento mi obesidad como una insignia de honor. Resulta que un médico me dijo que yo era diabético; que si no cambiaba mis hábitos alimenticios, moriría.»

El Capullo: «Uau.»

El Gordito: «Pero ahora os pregunto… ¿Merece la pena vivir la vida sin las chocolatinas de crujiente galleta? Yo os digo: ¡No! ¿Hay que elegir entre la muerte o los dulces? Yo os digo: ¡Pues dejad que las figuritas de mazapán sean mi Parca!»

El Disgusto: «¡Amén, hermano!»

Yo: «Bueno, si estás viviendo tu sueño, tengo que respetarlo… más o menos. Hagamos los personajes, ¿vale?»

Fue bastante sencillo guiarles a través de la creación de personajes, pero cuando llegó la hora de determinar el equipo, Psicópata Dave comenzó a ponerse quisquilloso.

Psicópata Dave: «¿Pero qué mierda de tabla de armas es esta?»

Yo: «¿Qué quieres decir?»

Psicópata Dave: «Es UNA tabla. ¡Y cubre todos los daños para armas de fuego! Es una blasfemia. Es como Rolemaster para subnormales.»

El Capullo: «A mí me parece que está bien.»

Psicópata Dave: «¿Una sola tabla para todos los tipos de armas de fuego? ¿Una sola tabla para revólveres y ametralladoras automáticas? ¿Una sola tabla para rifles y armas de asalto? ¿Y qué pasa con la munición explosiva y perforante?»

Yo: «Bueno, el juego no se adentra en tantos detalles.»

Psicópata Dave: «¿Y entonces cómo esperas que rolee adecuadamente a mi personaje?»

El Disgusto: «Esta es una partida de Ab3. Se juega a base de burlarte de lo insultantemente patética que es.»

El Capullo: «Ouch.»

El Gordito: «¿No podemos aceptar el hecho de que jugamos porque somos la escoria de la sociedad? ¿Que la misma esencia de nuestro dolor personal es lo que nos ha reunido aquí?»

Psicópata Dave: «Creo que me gustabas más cuando empleabas tu tiempo en doblar cintas de El Misterioso Teatro de la Ciencia con el equipo del instituto.»

Yo: «¿Patética? ¿Me estás acusando de ser patético?»

Star Frontiers (juego de rol)
(5) Star Frontiers es todo un clásico de los juegos de rol de ciencia-ficción (junto a Traveller, claro). Publicado por TSR en 1982, no fue el primero de su clase, pero sí uno de los mejores.

El Disgusto: «Rezumas patetismo.»

Yo: «Vale. ¿Por qué no nos dices por qué odiaste mi campaña de D&D

El Disgusto: «Porque no era más que un estúpido limpia-mazmorras.»

Yo: «Muy bien. Por cierto, ¿cuál era el argumento de tu partida de Star Frontiers(5)

El Disgusto: «Un tío que conocéis en un bar de una estación espacial quiere que recuperéis un artefacto perdido en un complejo subterráneo abandonado años atrás que ha sido ocupado por mutantes.»

Yo: «Ya veo. Y ahora dinos, ¿cuál era el argumento de tu partida de Boot Hill(6)

El Disgusto: «Un viejo buscador de oro conoce a vuestros personajes en un saloon y os pide que le ayudéis a conseguir algo de oro de una vieja mina abandonada que ha sido ocupada por indios apaches adoradores de Lovitar.» (7)

Yo: «Y por último, ¿cuál era el argumento de tu partida de Shadowrun(8)

El Disgusto: «Un viejo mago os paga para que robéis ciertos datos de un complejo subterráneo guardado por un dragón.»

Boot Hill (juego de rol)
(6) Otro clásico. Boot Hill fue un juego de rol ambientado en el Salvaje Oeste, con aires de realismo histórico y sin magia ni elementos sobrenaturales de ningún tipo. Lo que lo hace realmente interesante es que fue publicado por TSR (Gary Gygax es uno de sus autores) en 1975, tan sólo un año después de que Dungeons & Dragons hiciese su aparición estelar. En otras palabras, Boot Hill fue el primer juego de rol de indios y vaqueros que se publicó.

Yo: «Y tú odias los juegos limpia-mazmorras.»

El Disgusto: «Apasionadamente.»

Yo: «Pero te encantan las ironías.»

El Disgusto: «La ironía es para los perdedores, Ab3. Los perdedores como tú.»

El Capullo: «¿Puede mi personaje ser un vampiro?»

Yo: «No, en este juego lucháis contra los vampiros. Los vampiros son malvadas amenazas bebedoras de sangre.»

El Capullo: «Bueno, quizá podría ser un vampiro con alma, que lucha contra la maldad porque está en una búsqueda personal de redención.»

Psicópata Dave: «Esa es, sin duda, la cosa más estúpida que jamás haya oído.»

El Capullo: «Vale, entonces simplemente jugaré con un poli bueno con malos modos, llamado Arnold Eastwood.»

Psicópata Dave: «Yo jugaré con un cazarrecompensas llamado Beauford Fett.»

El Disgusto: «Mi personaje es un ninja. Nadie sabe su nombre auténtico, así que podéis llamarle… El Verdugo.»

El Gordito: «Mi personaje es un astronauta transexual con algo que demostrarse a sí mismo.»

Yo: «…interesante mezcla.»

Psicópata Dave: «En sus ratos libres mi personaje caza y mata empleados de Starbucks.» (9)

El Capullo: «Mi personaje guarda las cenizas de su fallecido compañero en una bolsita de piel que cuelga alrededor de su cuello.»

El Disgusto: «El arma favorita de mi personaje es un bate de béisbol de aluminio al que llama Justicia.»

Starbucks (cafetería)
(9) En la traducción original: «Starbucks es una cadena americana de cafeterías cuya calidad es… bueno, digamos que Starbucks es al café lo que McDonalds es a la comida. Y lo triste es que están empezando a extenderse por todo el mundo.» Y el resto… es historia, ¿no creéis?

El Gordito: «Mi personaje es un fugitivo del gobierno porque sabe que los aterrizajes en la luna fueron un engaño.»

La partida aún no había empezado, y yo ya estaba poniéndome de parte de las fuerzas de la oscuridad. En Chill, los personajes eran todos miembros de una organización supersecreta que luchaba contra monstruos y fantasmas, llamada S.A.V.E. Decidí que iba a hacer que todos fueran aceptados en la organización al mismo tiempo.

Yo: «El profesor Kruthers os da la bienvenida a todos a la organización, y os da a cada uno un pin para la solapa, con la insignia de S.A.V.E.»

El Capullo: «Guay.»

El Disgusto: «¡El Verdugo pincha el suyo EN SU CARNE DESNUDA!»

El Gordito: «Mi personaje pincha el suyo en el pañuelo de seda arrugada que lleva alrededor del cuello.»

Psicópata Dave: «Yo lanzo el mío a la otra punta de la habitación y le digo a Kruthers que le folle un pez.»

Yo: «¿Qué?»

Psicópata Dave: «Beauford Fett no trabaja a las órdenes de nadie.»

Yo: «Pero… la premisa del juego es que todos trabajáis para S.A.V.E.»

Psicópata Dave: «Bueno, de modo que para ti la premisa es más importante que la libertad de acción, ¿no?»

Yo: «Me parece muy bien la libertad de acción, pero esto es como jugar a Star Trek cuando uno de los personajes rehúsa trabajar para la Flota Estelar.»

El Capullo: «Bueno, de hecho eso pasa muchas veces. ¿Recuerdas la última partida de Star Trek? El Disgusto quería llevar un ninja.»

El Disgusto: «¿Cómo podría la Flota Estelar no emplear ninjas? Es lo único que evita que los klingons ataquen en masa.»

Psicópata Dave: «Mira, formaré parte del club de los monstruos estúpidos si eso te hace dejar de quejarte y lloriquear, pero no pienso llevar ningún pin mágico para maricones.»

Yo: «Vale, vale.»

El Disgusto: «¿Puedo ponerme yo su pin?»

Rápidamente terminé con los preparativos y pasamos a discutir su misión. Tenían que marchar a Atlanta, Georgia, donde investigarían una serie de asesinatos caníbales con aspectos decididamente sobrenaturales.

El Capullo: «Mientras estamos en el avión, escucho una versión en casete del Necronomicón

Yo: «No, ni hablar.»

Psicópata Dave: «Mi personaje mea en del lavabo del cuarto de baño.»

El Disgusto: «No puedo creer que te deje usar mi servicio.»

Psicópata Dave: «Mira quién fue a hablar, el chico de las botellas.»

El Gordito: «Mi personaje medita sobre la posibilidad de lanzarse a sí mismo/misma fuera del avión, como método para combatir el corrosivo malestar que le/la infecta.»

Yo: «Vale.»

El Gordito: «Pero, en lugar de eso, se limita a pedir un segundo postre.»

Yo: «Me alegro de que superaras esa pequeña crisis. Ahora vuestros personajes salen del avión, y vuestro contacto, Brian Hayes, os está esperando. Distinguís fácilmente las suaves facciones del afroamericano por su distintivo pin de S.A.V.E.»

El Capullo: «Le saludo con el apretón de manos secreto.»

Yo: «S.A.V.E. no tiene apretones de mano secretos.»

El Disgusto: «Yo me aseguro de que ninguno de los inspectores de equipaje descubra mi maletín lleno de armamento ninja.»

El Gordito: «Mi personaje pestañea seductoramente hacia Brian Hayes e instantáneamente se odia a sí mismo/misma por hacerlo.»

Psicópata Dave: «Oye, oye. Espera un minuto, para el carro.»

Yo: «¿Qué?»

Psicópata Dave: «¿Un negro? ¿Tenemos que trabajar con un jodido negro

Yo: «Es un PNJ, está aquí para ayudar a vuestros personajes.»

Psicópata Dave: «¿Ayudarnos a qué? ¿A aprender cómo abusar de los servicios de caridad?»

El Gordito: «¡Dulce y refrito Jesús! ¿Cuál es tu problema?»

El Disgusto: «¿Encuentro yo mi equipaje?»

El Capullo: «Mira, esto no es Paletos: El Linchamiento

Yo: «¿Por qué es importante? ¿De verdad vas a armar un escándalo por esto?»

Psicópata Dave: «¿Y qué será lo próximo? ¿Explorar mazmorras con orcos de peluche?»

El Capullo: «Tío, sabía que eras racista, y sabía que estabas loco, pero lo que no me imaginaba era que fueses una especie de loco racista.»

El Disgusto: «¡Hola! ¡Equipaje! ¿Debería hacer una tirada de búsqueda?»

El Gordito: «¿Acaso no diriges tu ira hacia los hombres de color porque te odias a ti mismo?»

Psicópata Dave: «Ah… no.»

Yo: «Vale, mira. Si te hace feliz haré que Brian Hayes sea blanco.»

Psicópata Dave: «¡Demasiado tarde! Ya has dicho que era negro. ¡Es negro! No vale cambiar.»

Yo: «Oh, por el amor de Dios…»

El Disgusto: «¿Dónde está mi equipaje?»

Yo: «Lo mandaron a Los Ángeles, todo tu equipaje está en Los Ángeles.»

El Disgusto: «Supongo que sabes que esto significa guerra.»

Psicópata Dave: «¿Ves? ¡Seguro que los sin techo de Hayes lo robaron!»

El Gordito: «Oh, puede que manipulen nuestras maletas indebidamente, pero jamás podrán hacerse con nuestras almas.»

Yo: «S.A.V.E. os dará una paga modesta para comprar ropas y equipo.»

El Capullo: «¿Puedo comprar una armadura para el torso con bordado de oro?»

Yo: «Brian Hayes os conduce hasta un hotel de cinco estrellas. Por el camino os cuenta acerca del extraño caso de los asesinatos caníbales. Os explica que cada una de las víctimas fue aparentemente tragada por las sombras, y, más tarde, sus cuerpos parcialmente devorados fueron encontrados en el parque. Una fila de pisadas rojas y pegajosas partía de cada uno de los cadáveres, pero aparentemente no llevaban a ninguna parte. Las pisadas se desvanecieron tras veinticuatro horas, y no pudieron ser fotografiadas. Cada víctima parecía haber sido tragada por las sombras y luego abandonada en otra parte.»

Psicópata Dave: «Le pincho a Brian Hayes con un boli en el cuello y le grito: ¡Quizá eso sea sólo lo que tú quieres que creamos! ¡Apuesto a que no pagaste por este coche!»

El Capullo: «¿Qué?»

El Disgusto: «Yo bajo mi ventanilla y me subo al techo del coche… ¡al estilo ninja!»

Yo: «Brian Hayes le pregunta a Beauford si tiene algún problema.»

Psicópata Dave: «Yo le respondo que le estoy vigilando.»

El Gordito: «Yo vuelvo a subir la ventanilla para que nuestro compañero ninja no pueda volver a entrar.»

Yo: «Como sea. Brian os lleva a vuestro hotel y os ayuda a acomodaros. Os dice que en unas pocas horas os llevará a una de las escenas del crimen.»

Psicópata Dave: «Hazme saber si tengo alguna oportunidad de quedarme a solas con ese tío.»

Yo: «¿Por qué?»

Psicópata Dave: «Ya lo sabrás, Don Me-Confunden-Las-Tablas.»

El Gordito: «Una vez que mi personaje está solo en su habitación, se pone un vestido de verano, una máscara de gorila y un cinturón con un pene colgando, y comienza a jugar a la ruleta rusa.»

Yo: «Creo que estoy repitiéndome mucho hoy, pero… ¿por qué?»

El Gordito: «¡Porque el DOLOR le consume!»

El Disgusto: «Yo compruebo que no haya ninjas en mi habitación.»

Yo: «La habitación está completamente libre de ninjas.»

El Disgusto: «¿Cómo lo sabes si ni siquiera has tirado los dados?»

Yo: «¡No hay ninjas en la jodida habitación! Deben haber mandado un equipo de fumigación anti-ninja antes.»

Algunas horas más tarde, Brian Hayes volvió para decirle a los personajes que había habido otro asesinato. Por supuesto, esto propició otra retahíla de acusaciones e intentos de ahorcamiento por parte de Psicópata Dave. Finalmente, conseguí que se pusieran en marcha, pero las cosas volvieron a detenerse cuando El Disgusto insistió en que su personaje escalaría hacia abajo las paredes del hotel.

Poco después los personajes se encontraron en una muy reciente escena del crimen. Se tomaron un momento para examinar el cuerpo mordisqueado y las grandes pisadas que parecían de alquitrán.

El Capullo: «Uhm, ¿por qué no ha llegado aún la policía?»

El Gordito: «Mi personaje mira hacia el cadáver y considera que quizá, en última instancia, todos somos bocados dispuestos en un plato cósmico.»

El Disgusto: «Sí, ¿por qué no está aquí la policía?»

Yo: «Brian Hayes os explica que…»

Psicópata Dave: «Mi personaje grita: ‘¡Es una trampa!’ y se lanza sobre el astuto PNJ.»

(Una breve pelea después.)

Yo: «Bien. Brian Hayes vuelve a guardar el spray anti-atacantes en su chaqueta, mientras el personaje de Psicópata Dave grita y corre dando vueltas en círculo.»

Psicópata Dave: «Lo dudo. Biff Bam y yo solíamos usar ese spray el uno con el otro todo el rato para mantenernos viriles. Estoy seguro de que Beauford Fett está quitándoselo de encima y esperando su oportunidad.»

Yo: «Brian Hayes os explica que la policía aún no ha llegado porque aún no saben que se ha cometido otro asesinato.»

Psicópata Dave: «¡A-JÁ!»

Yo: «Brian Hayes sigue explicando que la razón por la que él sabía del crimen es que está sufriendo extraños sueños de naturaleza profética.»

El Disgusto: «Es como si tuviese un sentido del peligro ninja.»

El Capullo: «Aún mejor, tiene poderes psíquicos.»

Psicópata Dave: «Oh, ya lo cojo. Un negro con un sueño. Muy bonito, muy políticamente correcto.»

El Gordito: «Tus mofas xenófobas comienzan a ser agotadoras.»

Psicópata Dave: «Y a ti el culo te huele a queso, ¿a dónde quieres llegar a parar?»

La siguiente hora fue invertida en la investigación… en el sentido más amplio del término. El Capullo intentó reunir pistas, pero necesitaba un montón de ayuda del PNJ. Desgraciadamente, no obtuvo un montón de ayuda del PNJ porque Psicópata Dave se pasó la mayor parte de la partida intentando envenenarle, asesinarle o deportarle. El Gordito intentó ayudar, pero dado que su estilo de interpretación estaba en algún punto intermedio entre el roleo normal y el arte conceptual interpretativo, en realidad, no era de ninguna ayuda. Como el personaje de El Disgusto era un ninja, permaneció en las sombras acariciando su bate de béisbol. Quizá fuese mejor así.

Finalmente, el grupo dedujo que había un dios azteca caníbal suelto por ahí, y le rastrearon hasta la casa de un importador en la parte más sórdida de la ciudad. Cogiendo sus ideas de todas y cada una de las películas de terror jamás filmadas, el grupo decidió atacar a los monstruos en plena noche, con una planificación y un armamento mínimos.

Pero antes de que eso ocurriera, tuve que excusarme e ir al cuarto de baño.

Psicópata Dave: «Tardaste un buen rato.»

El Capullo: «Espero que todo te saliera bien.»

El Gordito: «Creo que deberíamos intentar razonar con el dios caníbal.»

Yo: «Eh, El Disgusto…»

El Disgusto: «¿Sí?»

Yo: «¿Cuánto hace que tus padres se han ido?»

El Disgusto: «Sólo durante todo el día de hoy, y vuelven mañana por la mañana. ¿Por qué, te quieres casar con ellos?»

Yo: «¿Y cuánto hace que Lamont está encerrado en el armario de la ropa limpia?»

The Further Adventures of Tennessee Buck The Further Adventures of Tennessee Buck (1988)
(10) The Further Adventures of Tennessee Buck es una película chorra de comedia y aventuras en la jungla rodada en 1988. Probablemente lo más destacable de la cinta (lo único, vaya) sean los desnudos de Kathy Shower que tanto estimularon a El Disgusto.

El Disgusto: «¿Le dejaste salir?»

Yo: «Sí.»

El Disgusto: «Pero serás nenaza.»

Yo: «¿Por qué tratas tan mal al pobre animal?»

El Disgusto: «¡Ese puto perro se lo estaba buscando!»

Yo: «¿Qué hizo?»

El Disgusto: «Estaba despanzurrado en el sofá del amor intentando disfrutar del clásico del cine Las Aventuras de Tennessee Buck, y acababa de empezar la escena del masaje con las nativas, ¡cuando el puto perro frotó su nariz pegajosa contra las plantas de mis pies!» (10)

El Capullo: «Eso sí que es aguar la fiesta.»

El Gordito: «Ah, recuerdo la primera vez que mis padres entraron en mi habitación y me encontraron con la camiseta agarrada entre mis dientes y Hardbodies puesta en el vídeo.» (11)

Yo: «¿Y castigaste a tu perro por eso?»

El Disgusto: «Los perros son como las mujeres, sólo reaccionan ante hombres fuertes y dominantes, como yo.»

Hardbodies (pelicula)
(11) Hardbodies (1984) es una película playera-erótico-festiva rodada en el 84, con abundancia de glándulas mamarias femeninas en pantalla.

Yo: «Eso sonaría mucho más impresionante si no hubieses llorado como un bebé al final de Los Inmortales(12)

El Capullo: «Yo lloré al final de Los Inmortales 2

Psicópata Dave: «Todos lo hicimos, Capullo, todos lo hicimos.»

Yo: «Por supuesto, te darás cuenta de que después de estar casi un día entero en el armario de la ropa limpia, ya no tienes ropa limpia.»

El Disgusto: «¡Me cago en el puto perro! ¡Le voy a dar más palos que a una estera!

Yo: «Volviendo a la partida… por favor… ¿Cómo vais a colaros, chicos?»

Psicópata Dave: «¡Derribamos la puerta principal de una patada!»

El Gordito: «Pero qué sutil.»

Yo: «De acuerdo. Entráis a saco y encontráis esas extrañas pisadas sangrientas por todas partes. Brian Hayes os guía a través del pasillo, hasta el…»

Psicópata Dave: «Espera, ¿está delante de nosotros?»

Yo: «Sí, y él…»

El Disgusto: «¡Postura ninja!»

El Gordito: «Mi personaje se agarra los machos y se prepara para el combate.»

El Capullo: «¡Idiota! Nunca te lleves los machos a un tiroteo.»

Psicópata Dave: «Le disparo a Brian Hayes en la nuca.»

(tirada de dados)

Yo: «¿Que tú qué?»

Psicópata Dave: «Veo en esta tabla tuya para maricas que Brian Hayes es ahora un ex-PNJ.»

Los Inmortales 2
(12) Una película definitoria de los ochenta. Christopher Lambert consolidó su posición como actor que no sabía actuar, pero que sabía quedar chulo en pantalla, y todo el rollo de las peleas a espada en entornos urbanos con el lema de «sólo puede quedar uno» de fondo caló muy hondo entre los aficionados al género fantástico y de acción. Y, por supuesto, tenía una banda sonora compuesta e interpretada por Queen. ¿Qué más se puede pedir?

Yo: «¿Por qué?»

Psicópata Dave: «Porque interpreto a mi personaje.»

El Capullo: «¡Eres un gilipollas! ¿Por qué has tenido que arruinarlo todo?»

Psicópata Dave: «Porque no va a tocarle siempre a El Disgusto.»

El Disgusto: «¡Esto es demasiado! Ataco al astronauta transexual de El Gordito.»

El Gordito: «Mi personaje grita como una mujer y luego agarra su pistola.»

Psicópata Dave: «Yo provoco a El Capullo bailando sobre los sesos del PNJ.»

(Un montón de dados ruedan sobre la mesa. Arriba, en la cocina, es ignorado el sonido de un perro intentando utilizar un abrelatas desesperadamente.)

Yo: «Bien, todos vosotros estáis muertos o agonizantes. Espero que estéis contentos.»

El Capullo: «¿Puedo hacer una tirada para volver a meterme dentro mis entrañas? Tengo primeros auxilios.»

Yo: «La temperatura parece bajar en toda la habitación mientras observáis al dios azteca caníbal materializarse desde las sombras. Os observa con una mirada de deseo, la sangre goteando de su cara esquelética.»

Psicópata Dave: «Que se atragante… que se atragante…»

El Gordito: «Hago un último gesto desafiante… en cuanto mi personaje encuentre su brazo. Sé que está aquí, por alguna parte…»

Yo: «El dios azteca caníbal se da media vuelta, asqueado. No os encuentra, a ninguno de vosotros, apetecibles en absoluto.»

El Disgusto: «¡Pero si los ninjas están deliciosos!»

La tarde siguiente vendí mi juego completo de manuales de Chill, y doné todo el dinero que saqué a la Fundación Universitaria para la Gente Negra. Me pareció que era lo único que podía hacer.


Referencias y notas al pie

(1) Chill es un juego de terror contemporáneo que ya se ha mencionado anteriormente; véase la historia número nueve para más señas.

(3) Las novelas de Gor también han aparecido anteriormente en un par de ocasiones. Para más detalles, véase la historia número tres. 

(5) Aún hoy en día sigue siendo recordado con mucho cariño, y tiene una legión de fans que siguen jugándolo con pasión. Recientes productos de Wizards of the Coast enmarcados dentro de la línea d20 Moderno (como el Menace Manual o, sobre todo, d20 Future) han rendido pequeños homenajes a Star Frontiers incluyendo descripciones de antiguas razas del juego entre sus páginas.

Para los interesados, en starfrontiers.com os podéis descargar, legalmente, todos los libros de reglas y suplementos que se llegaron a publicar para Star Frontiers. Una vez más se cumple el viejo dicho de que los clásicos nunca mueren.

(7) Si no me equivoco, y bien podría equivocarme, Lovitar es un dios de la mitología finlandesa que fue adoptado por D&D, entre otros, para el panteón de los Reinos Olvidados.

(8) Shadowrun es un juego de rol que mezcla ciencia y magia en una ambientación moderna a la par que arcana, mucho antes de que Wizards of the Coast lanzara su d20 Moderno con el suplemento Magia Urbana. La primera edición (ya lleva tres) data de 1989 y fue publicada por FASA.


La traducción corresponde al texto Cannibals, Rednecks And Transgendered Astronauts de Al Bruno III (AB3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.

Las aventuras de los Monty Python en el abismo más profundo del infierno casero

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Aquellos a quienes les guste William Shatner, los que se mean en la cama, los trabajadores de instituciones mentales, la gente que hace juegos de rol caseros y cualquiera que piense que esas cosas no son graciosas y que no hago más que «apalear a un caballo muerto» con el Palo del Dolor probablemente preferirán no seguir leyendo. (1)

Beating a dead horse
(1) La expresión anglosajona «golpear a un caballo muerto» viene a significar algo así como darle vueltas y más vueltas al mismo tema, machaconamente, sin aportar nada nuevo.

La institución estatal de salud mental dejó por fin en libertad a Psicópata Dave. En parte porque había accedido a permanecer al menos a 500 metros de distancia de William Shatner, y en parte porque se dieron cuenta de que, de alguna manera, había organizado a todos los pacientes del recinto para jugar a una especie de juego de rol en vivo de Star Trek. Celebramos su regreso al mundo exterior reuniéndonos en el sótano de El Disgusto para echar una partida.

Psicópata Dave: «Fue la experiencia de juego más intensa de mi vida. Casi me arrepiento de no haber hecho nada peor para poder seguir con la partida.»

El Capullo: «Me encantaría haber podido estar allí.»

El Disgusto: «Sí, bueno. Me alegro que estés de vuelta para que podamos volver a jugar una partida normal.»

Yo: «El sótano tiene muy buena pinta. ¿Hicieron tus padres una remodelación?»

El Disgusto: «Más o menos. Encontraron una capa de moho tóxico creciendo por todas las paredes y por el techo.»

Yo: «¿Qué? Creía que simplemente lo habían pintado.»

Elementales (Especial Sexo)
(2) En la nota original: «Elementals Sex Special, un comic-book erótico. Teniendo delfines a mano, ¿quién quiere un novio?» Por cierto, encontré varios tomos por Internet y es… muy desconcertante. Dejémoslo ahí.

El Disgusto: «Naaah, estos son los colores originales. El moho estaba, más o menos, cubriéndolo todo.»

Yo: «Dios mío… hemos estado jugando aquí durante más de un año…»

El Disgusto: «Sí, supongo que no podían creer la cantidad de esa cosa que había. Enviaron a unos científicos de la universidad para que la examinaran.»

El Capullo: «Guau.»

El Disgusto: «Le tuve que administrar a uno de ellos una buena ración del Palo del Dolor, porque le pillé echándole un ojo a mi Especial Sexo de Los Elementales«. (2)

Psicópata Dave: «Sí, es justificable.»

El Disgusto: «Y la cosa mejora. Cuando le pegué, el viejo carcamal se cayó encima de mi caja con miniaturas recién pintadas. Estaba a punto de matarle… si mi madre no hubiera…»

Yo: «¿Viejo carcamal? ¿Le pegaste a un anciano?»

El Disgusto: «Tenía bastantes posibilidades de defenderse a sí mismo, ¡usaba bastón!»

El Capullo: «¿Nos hubiéramos podido colocar si nos hubiésemos comido el moho tóxico?»

La puerta del sótano chirrió y se abrió. Bastardo Tramposo entró llevando tres cajones de leche llenos de carpetas anilladas. Como todos guardábamos bastantes malos recuerdos de D&D, Lords of Creation y La Llamada de Cthulhu, Bastardo Tramposo se había ofrecido voluntario para dirigir una partida de un sistema y universo de rol casero en el que había estado trabajando desde principios de los ochenta. Habría estado sólo un poco preocupado, si no me hubiese percatado de que Biff Bam le estaba ayudando a traer las cajas de leche numeradas del cinco al ocho.

Yo: «¿Qué coño está haciendo él aquí?»

Psicópata Dave: «Yo le invité.»

Yo: «¿Por qué?»

Psicópata Dave: «Somos viejos amigos. Nos expulsaron juntos del entrenamiento básico.»

El Capullo: «¡Ese es el tío que no paraba de atacarnos y tirarnos al suelo!»

Yo: «¡Abusó de nosotros!»

Psicópata Dave: «Calmaos. Se portará bien. Probablemente se dio cuenta de lo mariconazas que podéis llegar a ser.»

El Capullo: «Me tiró al suelo tan fuerte que ahora me duele cuando meo.»

El Disgusto: «¿De qué estáis hablando? Yo estaba ahí y no ocurrió nada de eso.»

Yo: «¿Que de qué estamos hablando? Tú estabas allí. ¡Nos obligó a desnudarnos hasta la cintura! ¡Te inmovilizó contra el suelo!»

El Disgusto: «Eso nunca ocurrió.»

Yo: «Tío, ojalá yo pudiese editar el contenido de mi vida.»

Bastardo Tramposo: «Vale. ¡Espero que estéis preparados para una experiencia de juego cojonuda!»

Yo: «Tiene un aspecto impresionante.»

La puerta del Cielo (Cimino)
(3) La Puerta del Cielo (Heaven’s Gate) es un western del 80 dirigido por Michael Cimino, con Kris Kristofferson, John Walken y John Hurt, entre otros.

Bastardo Tramposo: «Sí, no he dirigido este juego desde que el grupo de jugadores de Lance Stargrove se fue del pueblo.»

El Capullo: «¿No fue ese el grupo de jugadores que se volvió como una cabra de golpe, le prendió fuego a todo su material de juego, y se unió a una especie de secta espacial rarísima?»

Bastardo Tramposo: «Creo que se llaman La Puerta Del Cielo o algo así.»

Psicópata Dave: «Esa fue una gran película. Muy infravalorada». (3)

Biff Bam: «Bueno, yo os ayudaré con la creANción de personajes. ¿Os habéis traído todos vuestras calculadoras cientíHIFIcas?»

Y así comenzó nuestro descenso a una pesadilla de atributos generados aleatoriamente y matemáticas de alto nivel. Primero tirabas los dados para determinar tanto la fecha como el lugar de nacimiento. Y después tirabas para determinar tu raza. El libro de razas tenía más de doscientas páginas, que iban desde el «gnomo enano» hasta la «deidad robótica menor (demente)». Luego, estas tres tiradas se factorizaban para computar un número que se añadía a la tirada que hacías para determinar tu entorno familiar. Después se hacía la media de cada uno de estos factores, social, familiar y locacional, y se computaban para transformarlos en una serie de modificadores que usabas cuando hacías las tiradas que determinaban los valores de los atributos y la apariencia personal de tu personaje. Psicópata Dave acabó creando un Elfo Espacial Berserker; El Capullo era un Orco de Montaña Clérigo; Biff Bam era un Paladín Humano; yo acabé con un Granjero Telekinético con tendencias exhibicionistas, y el Disgusto tiró los dados y sacó… un ninja.

Eso me resultó profundamente inquietante.

Luego comenzamos a equipar a los personajes, y fue entonces cuando me di cuenta de hasta qué punto llegaba la locura de Bastardo Tramposo. Tenía una carpeta completamente llena de distintos tipos de equipamiento; y luego otra, también completamente llena, con antecedentes generados aleatoriamente para el equipo que comprabas. De esa forma sabías si tu espada era una reliquia procedente de un antiguo imperio desaparecido hacía muchos años, si la comida que habías comprado estaba a punto de ponerse rancia, y si la mula de carga tenía problemas de control de la agresividad. Fue alrededor de este momento cuando me sentí desfallecer.

Bastardo Tramposo: «¿Veis? Ahora tenéis personajes que conocéis de los pies a la cabeza.»

Yo: «¿Cuánto tiempo hemos tardado en hacer esto? ¿Quién es el presidente actual?»

El Capullo: «Así que mi ogro solía ser un soldado, pero desde que recibió una visita de su Dios en el campo de batalla de un planeta alienígena, se convirtió en un clérigo.»

Rolemaster (manual de reglas, portada)
(4) Rolemaster es todo un clásico de los juegos de rol. Creado por Iron Crown Enterprises (I.C.E.) en 1980, desde entonces, ha pasado por numerosas ediciones y revisiones, pero en todas ellas ha mantenido algo en común: el intento por combinar los estereotipos de los juegos de rol fantásticos iniciados con D&D (como los personajes divididos por profesiones y que suben sus habilidades a base de niveles) con un mayor realismo y profundidad en los detalles, de manera que las reglas cubran cualquier posibilidad de juego.

Bastardo Tramposo: «No olvides que estabas en ese campo de batalla alien porque estabas buscando al hermano que perdiste muchos años atrás. Eso te dio un Modificador Emocional a la Sabiduría de +x(3/Y).»

El Capullo: «Ah, sí.»

El Disgusto: «¿Cuál es el modificador de velocidad de una katana de 70 años que ha sido cuidada con mucho esmero?»

Biff Bam: «Coges el atributo estándar del arma y lo factorizas con los modificadores según la edad, PRUreza del acero, y pomo de la espada.»

El Disgusto: «Creo que necesito otro lápiz.»

Yo: «Este sistema tuyo… es interesante.»

Bastardo Tramposo: «Es lo que sería Rolemaster, si Rolemaster no hubiese sido simplificado para el gran público». (4)

Biff Bam: «Es rol para hombres de verdad.»

El Capullo: «Y a todo esto… ¿por qué os echaron del entrenamiento básico?»

Psicópata Dave: «Lo normal. Insubordinación, encender fuegos, y mojar la cama. Creía que esas cosas me mandarían rápidamente a las Fuerzas Especiales.»

Biff Bam: «Digamos simplemente que yo era demasiado macho para el ejército. Yo los intimiDIdaba.»

Psicópata Dave: «Creía que había sido por tu peso.»

Biff Bam: «¡No! ¿Sabes? Ese es un error muy común. No estoy gordo, esto sólo son músculos desentrenados. Soy, de hecho, tan PSÍQUIcamente fuerte como un levantador de pesas de nivel olímpico medio… pero no tan entrenado.»

Bastardo Tramposo: «Da igual, que les den por el culo a todos. Estamos formando a nuestra propia milicia.»

Biff Bam: «Estoy diseÑINIzando el logotipo para nuestras boinas.»

Yo: «Ya han pasado cinco horas. ¿Por favor, podríamos empezar a jugar pronto?»

El Disgusto: «Nenaza.»

Yo: «Que Dios me perdone, pero te voy a dar de hostias en el cráneo hasta que salga caramelo.»

El Disgusto: «Inténtalo y te serraré por la mitad para contarte los anillos.»

Yo: «Uhhhhh….»

Jack Chick (cómic, fragmento)
(5) Jack Chick es… inclasificable. Un tío que está más loco que una horchata de chufa, un predicador de todo a cien que se dedica a alertar a las masas sobre el terrible peligro que suponen para los valores morales de nuestra juventud (y para su propia salud, tanto física como espiritual) terroríficos descalabros demoníacos como la homosexualidad, la promiscuidad sexual, o… ¡bingo!, los juegos de rol.
Mucho se podría hablar sobre las barbaridades que puede llegar a decir este sujeto, pero lo mejor es que lo veas por ti mismo… si sabes inglés, no puedes dejar de leer Dark Dungeons, un cómic creado por Jack Chick que arremete frontalmente contra los juegos de rol. Escalofriantemente surrealista.

Finalmente empezamos la partida. Bastardo Tramposo había prometido un juego que sería nuevo y diferente. Un universo de juego que lo incluiría todo, desde ciencia-ficción hasta alta fantasía. Pero, de alguna manera, acabamos en una taberna en el borde de un pantano, esperando a que un misterioso extraño nos pidiera que hiciésemos algo. Pasamos un rato roleando y negociando con el misterioso extraño sobre nuestra misión. Aparentemente, le había robado un cacharro místico a los Elfos Arácnidos y quería que lo llevásemos a cierto sitio antes de cierto tiempo.

Sin embargo, en un sorprendente giro de los acontecimientos, un pelotón de Elfos Arácnidos irrumpió en la taberna buscando al misterioso extraño, y el combate comenzó. Un combate del tipo que ningún hombre jamás pensó que tendría que sufrir. Brújulas y reglas para el deslizamiento de miniaturas fueron necesarias para generar los algoritmos que determinaban los golpes. Dos horas más tarde, el primer asalto de combate había concluido y yo comenzaba a sospechar que Jack Chick podría haber tenido razón, después de todo. (5)

Bastardo Tramposo: «Mala suerte. Le podrías haber golpeado, si no fuera por el coeficiente de arrastre inverso de la sangre manchando la hoja de la espada.»

El Disgusto: «¡Maldita sea!»

Biff Bam: «Odio cuando pasa eso.»

Yo: «¿Es eso la luz del amanecer?»

Psicópata Dave: «Así que todo el mundo escapa, menos el ninja.»

El Capullo: «¿No deberíamos volver atrás y rescatarle?»

Yo: «¿Qué tardaría más tiempo? ¿Más combate o crear otro personaje?»

(Montones de tiradas de dados)

Bastardo Tramposo: «Los Elfos Arácnidos supervivientes te arrancan la espada de las manos. Te inmovilizan agarrándote de cada brazo y estirándolos.»

El Disgusto: «Intento liberarme al estilo ninja.»

Bastardo Tramposo: «Eso supondría… un salto mortal hacia atrás y una coz de mula doble. Biff, tráeme el tercer volumen del libro de maniobras de combate.»

(Una tirada de d20, d30 y d4 más tarde)

Drow ranger
(6) En la nota original: «En la historia original, esto un juego de palabras intraducible entre most holy (el más santo o sagrado, oséase Su Santidad) y most assholy (el más gilipollas).» Por otra parte, los elfos arácnidos parecen estar directamente inspirados en los drow o elfos oscuros de Reinos Olvidados, entre los que destacaba Drizzt Do’Urden en la en la primera trilogía de R.A. Salvatore.

El Disgusto: «¡Mierda!»

Bastardo Tramposo: «Mientras te retienen, se aproxima una figura oscura con una bragueta dorada. Los otros Elfos Arácnidos le tratan con respeto y le llaman ‘Su Santidad’.»

El Disgusto: «¡Yo le llamo Gilipollas!» (6)

Bastardo Tramposo: «Su Santidad de los Elfos Arácnidos sonríe levemente y se te acerca, y te dice que no serás herido, y le dice a sus hombres que te liberen.»

El Disgusto: «¡Le ataco!»

(Más dados ruedan por la mesa, combinados con matemáticas no euclídeas)

Bastardo Tramposo: «Vale, los Elfos Arácnidos te cogen otra vez por los brazos, pero esta vez te sostienen bien alto.»

El Disgusto: «Intento escapar al estilo ninja.»

Bastardo Tramposo: «Como quieras, pero no olvides tener en cuenta las heridas y el cansancio.»

(Más matemáticas y tiradas de dados)

El Disgusto: «¡MALDITA SEA!»

Bastardo Tramposo: «Su Santidad de los Elfos Arácnidos dice que tan sólo quiere hablar contigo y luego te dejará ir. Te dice que…»

Caballero negro (Monty Phyton)
(7) ¿Cómo? ¿Que hay alguien que no ha pillado la referencia? ¿Acaso queda alguien en este planeta que aún no haya visto Los Caballeros de la Mesa Cuadrada y sus Locos Seguidores? «¡Aaarrrrrgh! ¡Les mataré a todos! ¡Les mataré… a mordiscos! ¡Venid aquí! ¡Cobardes!»

El Disgusto: «¡Le maldigo y le reto a un duelo!»

Bastardo Tramposo: «Él te explica que no quiere luchar contigo, sólo necesita hablar contigo, porque necesita…»

El Disgusto: «¡Le doy una patada! ¡Intento morderle si se acerca lo suficiente!»

Yo: «Quizá deberías dejar a tu personaje que escuche lo que ese tío tiene que decir.»

El Disgusto: «Quizá deberías ponerte un vestido y largarte a recoger margaritas por el campo.»

Bastardo Tramposo: «Su Santidad saca su espada de la vaina que cuelga de su costado. Puedes ver que es una hoja estelar, una espada que puede cortar el acero sólido.»

El Disgusto: «¡Le digo que por mí puede comérsela! ¡Cruda!»

Bastardo Tramposo: «Le dice a sus súbditos que te agarren bien fuerte, estirando tus brazos a los lados de tu cuerpo y dejándolos bien tirantes. Te dice que si no te callas y escuchas te cortará un brazo.»

El Disgusto: «Le escupo un gapo ninja en la cara.»

(Un montón de tiradas de dados)

Bastardo Tramposo: «Él gira la espada hacia abajo y te corta el brazo limpiamente.»

El Disgusto: «¡Perfecto! ¡Como estoy libre por un lado, uso el impulso para balancearme y darle un cabezazo a Su Santidad!»

Bastardo Tramposo: «¡No, ni hablar! ¡Estás agonizando!»

El Disgusto: «¡Un ninja no siente el dolor! ¡Ataco!»

(Unas cuantas palabras malsonantes y varios cálculos complejos más tarde)

Bastardo Tramposo: «Vale, ahora tu personaje ha perdido ambos brazos.»

El Disgusto: «Le ataco de nuevo.»

Caballero negro (desarmado; desbrazado)
(8) De nuevo, en la historia original esto es un juego de palabras cuya gracia desaparece por completo en la traducción. Disarmed significa «desarmado»… pero dado que arm significa «brazo», también puede interpretarse como «desbrazado». ¿Lo pilláis? ¿Eh, eh?

Biff Bam: «Dios mío, estamos en un sketch de los MONTHLy Python». (7)

Bastardo Tramposo: «¿Cómo? ¿Cómo piensas atacarle?»

Yo: «¿Sabes? Tiene razón… tu ninja ha sido desarmado por completo». (8)

Nuestras risas sólo lograron cabrear más a Bastardo Tramposo y a El Disgusto. Transcurrió otra hora, y durante la misma, el ninja de El Disgusto perdió ambas piernas. Lo que quedaba del grupo murió cuando el orco montañés de El Capullo pifió al usar su habilidad racial, y conjuró una montaña entera en lo alto del pantano. Aparentemente, las montañas caen del cielo con bastante frecuencia en este mundo.

Para entonces, por supuesto, yo ya me había ido. Tenía que ir a trabajar esa mañana.


Referencias y notas al pie

(4) Para salir airoso de este desafío, el juego incluye innumerables tablas (lo que le ha valido el «cariñoso» apodo de Chartmaster, o «tablamaster») que referenciar durante las partidas. Cada arma, cada habilidad, cada armadura, cada pifia, cada crítico… todo está detallado al milímetro. Hay quien lo odia por detenerse tanto en cualquier detalle, y hay quien lo adora por el mismo motivo. Para que te hagas una idea, el l juego de rol de El Señor de los Anillos (Middle-Earth Role-Playing, o MERP) que publicó en España Joc Internacional a principios de los noventa usaba una edición simplificada de las reglas de Rolemaster… y, aun así, tenía bastante miga.

También hay disponible una versión futurista que sigue el mismo estilo de juego, Spacemaster (imaginad todos esas tablas de pifias y críticos, pero aplicados a pistolas láser y demás). Y a finales de 2003 apareció su sucesor directo, High Adventure Role-Playing (HARP), también de I.C.E., que usa un sistema muy similar (aunque algo más simplificado, para acelerar las partidas). Y por supuesto, ICE sigue estudiando sacar nuevas revisiones de Rolemaster… los viejos clásicos nunca mueren.

La traducción corresponde al texto Monty Python Mishaps In The Deepest Pit Of Homebrew Hell de Al Bruno III (AB3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.