¿¡Qué estoy haciendo!?

Los más observadores ya habéis visto que la mitad de las entradas han caído en un cajón de sastre. Pero no, no me he vuelto loco. No obstante, debo mencionar que una lectora vio lo que estaba sucediendo y, cual película de domingo por la tarde, me envió un e-mail donde se vislumbraba todo un complot contra mi blog y casi hasta mi persona si me apuras (gracias, Marta).

Pero no. Simplemente, he tenido una de esas revelaciones de medianoche, y me he dado cuenta de que, mayoritariamente, este blog tiene dos grandes públicos: animalistas acérrimos (1) y personas que gustan de mis columnas de opinión (2). Por ello, reestructurar el blog —siempre con el firme propósito de escribir para mí primero, y después para todos— ha sido una cura de humildad. Una lección aprendida que me ha mostrado cómo mucha gente llega aquí buscando peras y demasiadas veces le ofrezco manzanas, o plátanos.

Ralph Wiggum: "¡Corre, plátano!"
«¡Corre, plátano!» Ralph Wiggum, filósofo norteamericano.

Solo es que hay demasiados temas aquí metidos, y yo he mantenido el firme propósito de crear contenido interesante de todo tipo —animalismo, sociedad, actualidad, humanidades, cine y televisión— a medida que el blog se convertía en un espacio donde dos de estos puntos tenían una relevancia mucho mayor que el resto.

No obstante, la conclusión no puede condensarse en un «¡A la mierda el resto de entradas!», porque a mí me encanta escribir sobre todo lo que escribo aquí, desde filosofía hasta videojuegos, series de TV y mil cosas más. Por eso, este nuevo formato, y algunos agregados y cambios que llegarán durante la próxima semana son, en mi humilde opinión, el mejor modo de mantener un blog interesante para todos los lectores del mismo. ¡Y eso es todo! Ya os iré desvelando más cosas…

Contestando a la pregunta…

Por cierto, con el fin de poneros un poco al día, estos dos últimos meses de mayor inactividad por aquí, me he dedicado a los siguientes proyectos:

En definitiva, supongo que, sobre todo, estoy caminando en la dirección en la que deseaba hacerlo: ¡y qué bien sienta, en serio!

Hacer más mal que bien

Hace poco, estuve a punto de conocer al famoso Rey Chatarrero. Al final, aquello no se materializó, y después ha debido cambiar de número de teléfono, porque ahora la compañera que contactó con él, no lo ha podido volver a localizar. ¡Qué sé yo!

Con tanto trabajo, esto me volvió ayer a la cabeza, y lo hizo de una forma «graciosa» que he creído que puede ser interesante comentar en el blog: a través de un artículo que, estos días, ha conseguido volar mediante las RRSS; su título: El circo mediático del animalismo; un texto que critica al (ya) famoso Chatarra’s  y su nuevo programa en Cuatro: A cara de perro.

A cara de perro (Cuatro)
Imagen promocional del programa A cara de perro (Cuatro, 2017)

Un artículo, ante todo, interesante, que trata muchas cuestiones relevantes para el animalismo —maltrato y explotación animal, especismo, bienestarismo, veganismo, etcétera—, pero que cojea en la base. A grandes rasgos, el autor nos habla de por qué es erróneo emitir un programa como este, donde su protagonista se preocupa de los perros, pero no de los cerdos o de las gallinas; de por qué es erróneo escoger al Rey Chatarrero y no a una persona que aglutine los principios del movimiento de liberación animal; y, sobre todo, de por qué tenemos que luchar contra personas que perviertan el mensaje que él considera que defiende el animalismo.

En ‘El circo mediático del animalismo’, López comenta:

«Cuesta imaginar un mejor ejemplo para ejemplificar el grado de desconexión existente entre el mundillo académico que argumenta los Derechos Animales y la gente con su desconocimiento absoluto acerca de qué se postula.»

Parece evidente que ese error no es (únicamente) del público general, sino del mundo académico, que no ha sabido cómo llegar a este, y que, a falta de una crítica (tardía) de su propio discurso, se ha encontrado con un muro difícil de superar.

Pero, ¡sorpresa! El texto fracasa en la aceptación de la definición más simple y, a la vez, más compleja de todas las que allí aparecen: ¿qué significa ser animalista?; ¿qué es el animalismo? El animalismo es la lucha por los derechos de los animales —donde, por contexto, entendemos que se trata de animales no humanos—, un movimiento que, ni el veganismo, ni ninguna corriente de pensamiento puede apropiarse, porque pertenece a la esfera de la individualidad tanto como a la colectiva.

antitaurinos
Eslogan perteneciente a la lucha antitaurina.

Cuando acogemos la teoría de este breve discurso y abstraemos el concepto «vegano» del concepto «animalismo», la rueda sigue girando. No chirría por ningún sitio: hay personas que se consideran animalistas y veganas, y hay personas que se consideran animalistas y no veganas. Otra discusión muy distinta serán los sesgos de pensamiento y las contradicciones que podemos hallar en los esquemas mentales de esas personas —spoiler: todos tenemos disonancias cognitivas—, pero, en ningún caso, una persona que sea animalista tiene, por definición, que ser vegana. La explicación es simple: animalista es una idea mucho más amplia que vegano, que se circunscribe a una moral mucho más estricta.

El animalismo es una representación tan amplia como carente de sentido a causa de la suma de definiciones colectivas, que nos sirve para definir al «amante de los perros y los gatos que come carne de otros animales» tanto como al bienestarista que no quiere ningún tipo de cambio más allá de una «cómoda explotación» y al partidario de la liberación animal. Y voy al principal tema que, para mí, rebate el artículo anterior; algo así: «Si quieres cambiar el mundo, sal al mundo.»

¿Y si lo que hacemos, de la forma en que lo hacemos, no funciona? Es muy tentador creer que un libro de Melanie Joy o una ponencia de Gary Francione son el único camino, pero no lo son, y no están funcionando. Puedo comprender las reticencias de pervertir el concepto de un mensaje para llegar a más gente, pero… en lenguas vernáculas: hay que tener unos «cojonazos» para decirle a la gente que ellos no son animalistas, y que tú, y los que piensan como tú, son los únicos animalistas que existen y que pueden llamarse animalistas.

El Rey Chatarrero y yo debemos tener una ética muy distinta, pero yo no puedo decirle a otra persona que pretende ayudar a los animales, que se equivoca, que no ayuda a los animales y que es un impostor (¡ni yo, ni nadie!). Porque no lo es; él es un animalista que lucha por algunos animales, y yo soy un animalista que lucha por todos los animales. Como activistas, es legítimo intentar convencer de nuestra forma de vida a un tercero, pero no podemos imponerla como verdad absoluta, y tampoco deberíamos creer que sería legítimo hacerlo aun con tal potestad.

Un gran grupo, a quien sólo le preocupan los «peluditos» o confían en las regulaciones legislativas por inculcación institucional, defiende todo esto apelando a que visibiliza la injusticia. Yo agregaría que tanto la hace más visible como la pervierte aún más. Transmite una ideología que no debieran ser el estándar de una sociedad civilizada.

Extracto del artículo «El circo del animalismo», de A. López

Blanca, una buena amiga que también practica kendo, trabaja desde la Universidad Autónoma de Barcelona en cuestiones de inclusión social desde un marco feminista y multicultural; y le jode mucho, pero mucho, que le digan que una chica musulmana que sigue el hiyab no puede ser feminista. Siempre dice: Nudity empowers some. Modesty empowers some. Different things empower different women and it’s not your place to tell her which one it is.

Liberación animal (imagen)
Eslogan que defiende la vida de todos los animales junto a conceptos como el veganismo y el antiespecismo.

Y qué razón que tiene. Javier Roche boxeando y salvando la vida de cientos de perros llega a unos chavales; yo, escribiendo, llegaré a otros; quizá sea el rap, o el trabajo en una protectora, o una visita al matadero lo que consiga ese «clic» en terceros; quizá él tiene más éxito, quizá no. De lo que sí estoy seguro es que sea en el Palacio de la Chatarra, sea en A cara de perro, no está en manos de nadie decirle cómo debe definir su individualidad. Quizá Roche no sea el animalista que a nosotros nos gusta, pero hace falta valor para decirle a ese tío que no es animalista, porque uno puede diferir en el fin último, e intentar convencerle de nuestra verdad, pero no en el sentimiento que le mueve, y que brota bondad en todo lo que hace.

A veces, queremos luchar por un cambio, pero cuánto nos cuesta poner los pies en el ring o en el tatami. De eso, yo sé de lo que hablo, y el Rey Chatarrero también.

¿Cuál es el crimen aquí? ¿Enviar un mensaje segmentado a través de la televisión? ¿No es esto acaso una excusa para hacerlo mejor? Donde encontrar nuevas vías de comunicación, nuevos espacios donde debatir sobre el animalismo y luchar contra la invisibilización del modelo. ¿Acaso creemos que todo el mundo es consciente siquiera de lo que significa «especismo» o «bienestarismo»? Porque ya os adelanto que no, que fuera del ámbito académico, nadie sabe a qué aluden estos conceptos; ahí es donde tiene que saltar el mensaje: hacia los mercados, las calles, y el público general. A veces, queremos luchar por un cambio, pero cuánto nos cuesta poner los pies en el ring o en el tatami. De eso, yo sé de lo que hablo, y el Rey Chatarrero también.


Enlaces relacionados:


De cómo los animales viven y mueren (Javier Ruiz - Diversa Ediciones)Este es un texto original creado para Doblando tentáculos. Si te ha parecido interesante, quizá quieras adquirir en papel o en eBook De cómo los animales viven y mueren (Diversa Ediciones, 2016), mi primer libro de temática animalista que trata estos y otros muchos temas similares. ¡También está disponible en Amazon!

De cómo los animales viven y mueren (eBook)

Me informan desde la editorial que, durante los próximos días, el eBook de mi primer libro animalista —De cómo los animales viven y mueren— con el que ya he mareado bastante a los lectores y lectoras de este blog, estará de promoción en Amazon por 2,37 €. 

¡De cómo los animales viven y mueren (Javier Ruiz - Diversa Ediciones)Si todavía no lo has leído, y te llama la atención, quizá sea un buen momento para gastarte un par de euros en la versión digital! Recuerdo que también puedes comprar la versión en papel, tanto en Amazon como en otras plataformas y en mi propia página web.

¡Buen fin de semana!

Nota: ¡Esta es la última vez que os mareo con mi libro en el blog! 😉 Palabra.

Los 100 mejores artículos del blog (2012-2016)

No hace mucho recopilé diez artículos. Como título, tuve que buscar algo que atrajese un poco al lector, así que lo adorné con una difícil promesa: me ayudaron a ser mejor persona, lo que no dejaba de ser cierto.

Uno puede intentar cambiar el mundo a través de la política, del cine o de la escritura; y puede equivocarse también; pero hay algo común por lo que tú, yo y cualquiera nos movemos: la idea de un mundo mejor.

Habrá quien crea que las cosas puedan, de repente, dar un giro de ciento ochenta grados, pero no es cierto: eso se hace paso a paso; no se trata de darle la vuelta a un calcetín, sino de millones y millones de pares. No se trata de ofrecer un plato de sopa, de ayudar al prójimo a encontrar lo que busca, o de combatir el terrorismo; se trata de darle continuidad, convertirlo en una vía, en una filosofía propia, y seguirla. A menudo, tendrás que pararte, asegurarte de que no te has perdido; otras veces, deberás rehacer tres jornadas de viaje por no haber andado cien pasos de más. Eso es lo que da color a todo esto, lo que te demuestra que el camino es siempre aquello que vale la pena, y no hacia dónde nos dirigimos.

De nuevo, esto es una mirada hacia atrás, y tú puedes compartirla conmigo.

Animalismo

Sobre animalismo empecé a escribir tras la muerte de Caos (2015). Mientras lo hacía, participé en programas de protección animal, comencé a formarme en etología y adiestramiento canino y, sobre todo, me conciencié de lo que ocurre a nuestro alrededor. Hoy, animalismo se ha convertido en una palabra imprescindible en este blog; quizá aquella a la que le tengo más cariño y, a la vez, la que me ha permitido conocer a muchísimas personas comprometidas con una idea.

#1. Una perra llamada Laika, cosmonautas suicidas del espacio exterior y el maltrato animal (publicada el 31 de agosto de 2012)

Ahora, Laika no iría al espacio, porque nos asaltarían las dudas sobre la humanidad y no humanidad inherente en el acto, en tomar decisiones por aquellos que no tienen la capacidad plena de tomarlas, o no las entienden.

#2. De cómo tu perro cambió mi (nuestra) vida (publicada el 8 de enero de 2015)

Era un perro viejo, pero también era un perro bueno, ¿lo sabes? Le gustaban mucho los niños pequeños, pero no comprendemos por qué; y los quesitos. Y sobre todo era fuerte. Tras toda una vida de descuidos, se recuperó.

Caos (diciembre de 2012)
Caos en la casa de Caimari (Mallorca). Navidad de 2012.

#3. Primates a ritmo de blues (publicada el 23 de enero de 2015)

Dejamos la carretera atrás al ritmo de Joe Cocker. Al amanecer. Acelerando, dirección norte. Teníamos una cita con Nico, Charly, Tico, Bongo y África, entre otros, y con Dietmar Crailsheim, el contacto de Laura.

#4. Bruce Lee y la imposibilidad del medio plazo (publicada el 6 de febrero de 2015)

Él jamás tuvo miedo del hombre que había lanzado diez mil patadas; por el contrario, temía a quien había lanzado una patada diez mil veces.

#5. El festival de Yulin: masacre anual de perros en China (publicada el 22 de junio de 2015)

¿Está bien matar por sistema y está mal hacerlo durante una celebración? ¿Está mal de cualquier modo? ¿Es correcto torturar y asesinar a unas especies para el consumo y respetar a otras como mascota? ¿Dónde empieza y donde termina esa fina línea entre la supervivencia y la brutalidad?

#6. Una cornada de sentido (publicada el 12 de agosto de 2015)

Ser animalista, luchar por los derechos de los animales, requiere una ética inamovible que, si realmente quiere ser una apuesta de futuro para todos nosotros, no puede estar enmarcada en el odio, la agresividad y la violencia, sino en el debate, el acuerdo y el progreso de la misma idea de tradición.

#7. La mierda de la ‘Tauroética’ de Savater (publicada el 25 de agosto de 2015)

Matar a un animal no es una forma de ver la vida, sino de afectar al mundo que nos rodea de un modo global.

#8. Indultad a Rompesuelas, el Toro de la Vega (publicada el 13 de septiembre de 2015)

Sabed que, con este texto, yo rompo una lanza más por el Toro de la Vega, y os confieso que estoy harto; estoy harto de que estas manos con las que escribo sean tan parecidas a aquellas que, cada septiembre, dan muerte a un animal tan noble.

Tordesillas: Rompesuelas, el Toro de la Vega 2015

#9. El perro que quería ser (16 de noviembre de 2015)

Lo que no sabían las crías es que su madre estaba imposibilitada, impedida y casi inválida de tanto criar, y parir, y sangrar, y volver a ello demasiadas veces ya.

#10. Carta de un vegetariano (15 de enero de 2016)

No le dije que yo tampoco quería comer jamón, ni bistecs, ni pescado, ni marisco. Mucho menos que hacía casi dos años que no lo hacía. Solo le pregunté:

—¿Por qué no?

#11. Se van (publicada el 14 de abril de 2016)

Te habrán enseñado a dormir al sol tumbado junto a ellos; a reír por cualquier cosa que te apetezca; a besar cuando sientes que es la persona adecuada; a compartir las pequeñas cosas, y a ser un poco egoísta cuando se trata de tu juguete favorito, por supuesto.

#12. Sangre de toro (publicada el 13 de mayo de 2016)

El toro, que de nuevo habrá sido liberado contra los manifestantes, escapará a la montaña, lejos de los caballos y los picadores, lejos de la guerra y de la violencia de los hombres.

#13. La torre de cristal (publicada el 3 de junio de 2016)

Dana, de Dánae, que fue encerrada por su padre, el rey de Argos, para evitar que una de las profecías del oráculo de Delfos se cumpliese. La pastor alemán también estaba encerrada, privada del contacto con cualquier otro perro, y miraba desde su cubículo de cristal hacia nosotros.

#14. Perrofobia (publicada el 21 de junio de 2016)

Hace unos días, El País Semanal publicaba una columna titulada Perrolatría, firmaba Javier Marías, quien en unas pocas líneas fue capaz de decirnos que Hitler tenía un perro, que los españoles somos tan imbéciles como los yanquis y que los dueños de un can creíamos tener, y presuponer, derechos que nadie nos había entregado.

Dana en el Port de Pollença

#15. No hay justicia (publicada el 4 de julio de 2016)

Ava, la perra que había sido golpeada con un palo de madera, y cuyos dueños habían permitido que su estado se agravase hasta el punto de pudrirse en vida,no obtendría justicia; solo descanso de un mundo que le mostró la peor de sus caras.

#16. Arturo y la libertad (publicada el 5 de julio de 2016)

¿Ha muerto de viejo, o de tristeza? De cualquier modo, ha muerto; dejándose llevar, con esa pose inerme que ensayó, afligido, durante décadas.

Oso Arturo (viñeta de Paco Catalán)
Viñeta de Paco Catalán Carrión (05/07/2016) sobre el oso Arturo, que murió en el Zoológico de Mendoza el 4 de julio de 2016.

#17. Siete razones para cambiar los sanfermines (publicada el 12 de julio de 2016)

Las fiestas de San Fermín han mantenido su calendario de eventos y, entre ellos, hay uno cuyos pernios empiezan a oxidarse, y pronto se quebrarán: por la mañana, encierro; por la tarde, corrida.

#18. Salvarse a uno mismo (publicada el 22 de julio de 2016)

Me siento bien entre el verde, más humano, más vivo aún; no es que quiera imponer una imagen, ni venderos un sentimiento que, quizá, no sea universal, pero me enorgullezco de ser parte de algo sencillo, respetuoso, y bueno.

#19. Los animalistas también hacen animaladas (publicada el 8 de septiembre de 2016)

Cuando se dice: “no podemos cambiar el mundo, sino mejorarlo con acciones como esta”, debe ser un alegato real, que busque una mejora a medio plazo y no una continuación del mismo modelo.

#20.  Ya hablamos con Tordesillas (publicada el 13 de septiembre de 2016)

En España, hay que matar. La diversión se mezcla con sangre por falso derecho de tradición que hiede a podredumbre. Es la España que envejece, que avergüenza a una mayoría, que no quiere crecer; es la España que muere sin saberlo, y que no será nada.

Humanidades

Yo estudié Humanidades, y después marketing. Así que supuse que debía escribir sobre ello. Y me encantó. A medida que pasaban los meses, me di cuenta de que no se trataba de tener un blog con millones de visitas al año, sino de disfrutar de la experiencia, del camino, y construir aquella visión que estaba dentro de uno mismo. ¿Hay algún otro modo?

#21. Cylons, replicantes y el concepto de androide moderno (publicada el 7 de febrero de 2013)

La pérdida del alma, la muerte de dios o la fe en la ciencia empujan hacia una nueva creencia a través del auge tecnológico.

#22. Sobre la filosofía, I (publicada el 16 de mayo de 2013)

Podríamos destacar los siguientes enunciados clásicos:

¿Cómo vivir?

¿Cómo morir?

¿Qué es y qué no es ético?

¿Qué es y qué no es verdadero?

#23. Sobre la filosofía, II (publicada el 7 de junio de 2013)

La filosofía no funciona al margen del mundo físico, sino todo lo contrario: opera en él, y su función básica es ayudarnos a entender y mejorar esa physis. 

#24. Sobre la muerte, I (publicada el 14 de junio de 2013)

[…] es difícil enfrentar estos miedos y, si no somos religiosos, solemos intentar o bien no pensar en ellos, o bien adoptar una actitud estoica frente a los mismos, es decir, repetirnos constantemente las afirmaciones que presentaba Epicuro de Samos en su Carta a Meneceo.

Cadáver de un elefante adulto.
Cadáver de un elefante adulto.

#24. Sobre la muerte, II (publicada el 23 de junio de 2013)

A lo largo de la historia de la humanidad, se ha demostrado, como ya anticipó Schopenhauer, que la muerte es un acto creador de vida, así como la vida es un acto creador de muerte: todo lo que nace está destinado a morir, pero con su muerte aparece el germen de otra vida.

#25. Breve lectura vitalista con respecto a “El guardián entre el centeno” (publicada el 5 de julio de 2013)

—He dicho que no, que no habrá sitios maravillosos donde podamos ir una vez que salgamos de la universidad. Y a ver si me oyes. Entonces todo será distinto. Tendremos que bajar en el ascensor rodeados de maletas  y de trastos, tendremos que telefonear a medio mundo para despedirnos, y mandarles postales desde cada hotel donde estemos.

#26. Libros que hay que leer (publicada el 7 de noviembre de 2013)

Aquí, los optimistas te dirán que no hay un libro que no enseñe algo, por el contrario, los pesimistas  realistas te aconsejarán que te centres en los buenos productos y que no seas aventuro(a), porque tu tiempo de lectura se limita, como mucho, a unos cuantos lustros.

#27. La vida en si bemol, I (publicada el 25 de octubre de 2014)

Si no quedan conciencias que piensen en el mundo, no existirá mundo que pensar.

#28. La vida en si bemol, II (publicada el 28 de octubre de 2014)

¿Qué quiere decir esto? Principalmente que tenemos dos opciones: buscar una solución a la muerte (no os riáis), o aceptarla con estoicismo como se viene haciendo hasta ahora.

Monstruo espagueti
El monstruo de espagueti volador, you know.

#28. La filosofía de la imagen (publicada el 3 de enero de 2015)

Los nativos digitales y la generación que los precede empiezan a ver en los juegos la capacidad de mostrar, tratar y hacer más partícipe de lo que sucede en las pantallas al jugador.

#29.  La vida en si bemol, III (publicada el 22 de enero de 2015)

Esta es una entrada (o artículo) fundamentalmente marxista, en un sentido filosófico, por lo que quizá no guste a aquellos que sean reacios a los planteamientos marxistas o cercanos a la izquierda hegeliana en general; tampoco gustará a los de siempre: a los seguidores del statu quo; ni a mi madre, porque a ella le gustan más otros temas.

#30. Estado, nación y Ortega (publicada el 8 de abril de 2015)

Decía Ortega que la nación no remitía únicamente al pasado, sino a la voluntad de seguir conviviendo juntos en el futuro, y lo decía hace ya muchos años, por lo que si de verdad hubiéramos querido solucionar entre todos esta papeleta, quizá las ideas que legó serían de gran utilidad.

#31. Cuando Stephen Hawking se equivocó (publicada el 26 de septiembre de 2015)

Él dijo: “Llegar a la luna no cambió el mundo, pero nos dio una visión más amplia.” […] El hombre más inteligente del mundo cree que enviar humanos al espacio es el único modo de salvar a la especie humana, pensé. Stephen Hawking había optado por buscar refugio en el cosmos antes que intentar cambiar aquel que tenemos. El mensaje, extremadamente pesimista, me hizo esbozar una sonrisa.

'La teoría del todo' (película)
Fotograma de la película La teoría del todo que narra los años de juventud y primer matrimonio del físico Stephen Hawking.

#32. Entre los 80 y la nada (publicada el 1 de marzo de 2016)

Somos la generación puente. Los últimos que conocieron el mundo analógico sin filtros digitales. Los infelices. Los engañados. Los hijos de los primeros miembros de la generación X, o de los últimos boomers.

#33. George Steiner, la filosofía y el error como motor de cambio (publicada el 6 de julio de 2016)

Lo que sé de las Ciencias Humanas es que no importa un nueve o un cinco, aprobar a la primera o a la quinta, y que gran parte de lo que cualquier estudiante medio aprenderá en sus años universitarios no será aplicable en su futuro.

#34. Mi suegro y el trabajo (publicada el 6 de septiembre de 2016)

Trabajar como ya nadie lo hace quizá fue lo que permitió dirigir tu vida hacia allí donde querías, y encontrar lo que buscabas; después llegaron las multinacionales, las hipotecas puente, los CEO, y la madre que los parió a todos, y ya nadie pudo seguir soñando.

Soy fan de la gorra de los New York Yankees

#35. Caminar dentro de un gallinero (publicada el 10 de septiembre de 2016)

Quiero ser uno de esos escritores caminantes sobre los que leí: Breton, Thoreau, Sebald, Kerouac…Reencontrarme con las historias que me componen en soledad; criticar, plantear, razonar y discrepar a cada paso; voltear mis propios argumentos contra mí, e incluso olvidar todo por un instante.

Columnas de opinión

Quizá debí enviar alguna a un espacio en papel o en digital, pero no lo hice. Por ahora, sigo escribiendo sobre estos temas aquí, aunque no descarto saltar hacia otros lares. Ya veremos…

#36. Eurocopa 2012, Jebediah Springfield y la culpa sistémica (publicada el 4 de julio de 2012)

Al día siguiente, me alegré por los acérrimos futboleros; tampoco vale la pena ir como una vieja de luto porque Europa esté, económicamente, hecha un asco.

#37. Santiago Carrillo, Gary Cooper y librar los festivos (25 de septiembre de 2012)

Un hombre de principios, de aquellos que quedaron en el siglo pasado. Junto a las Pasionarias y los Bogart. Un hombre que supo vivir sobre la base de sus ideales y morir en paz, durante la típica y muy nuestra siesta. Un dinosaurio en todas sus acepciones.

#38. Albert Pla, Cataluña y las apariencias (publicada el 3 de octubre de 2012)

No se compliquen tanto, después, cualquier día se mueren, o se les muere alguien, y es un día muy triste, pero hace un sol de mil demonios, lo que, por otro lado, es una gran ventaja porque el cemento se seca más rápido y los críos pueden largarse a jugar y a disfrutar del día. Además, ¿no es eso es lo que todos queremos?

albert pla cantautor catalán
Albert Pla participó en Airbag (1997)

#39. El club de los veintisiete y una diva del soul (publicada 13 de noviembre de 2012)

Quizá Amy, como el resto de nosotros, anhelaba la eternidad. Ella se contentó con formar parte de algo, en este caso, un grupo de cadáveres prematuros. Unos cadáveres que nos recuerdan, socialmente, que la vida debe ser vivida; cuyas acciones y excesos nos muestran un extremo del camino, aquel que nos venden como el más feroz, y que en nuestros días no es más que márquetin de consumo.

#40. Así vivimos: sumergidos en el gris (publicada el 29 de enero de 2013)

Por la tarde, navegando entre muros de Facebook, como un voyeur profesional, me topé con una frase muy conocida y difundida de John Lennon que decía: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.” Entonces, le contesté mentalmente citando sus propias palabras. Le dije: John, algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora. 

Cayó el verde, mostró el gris. Porque es lo fácil.

#41. Francisco Umbral, Camilo José Cela y otros hitos de la escena televisiva (publicada el 18 de febrero de 2013)

Era aún un retaco cuando me topé delante de la Telefunken familiar con los que se enorgullecían del trato del don Camilo y el don Francisco.

#42. Aquel que queríamos ser (publicada el 7 de mayo de 2013)

Después, un momento antes de despertarse con un frío intensísimo que le recorrió todo el cuerpo sin tregua durante horas, tuvo la certeza de que alguien había empujado a esas figuras contra el suelo y que estas no se encontraban ni tan sujetas ni tan firmas a sus sillas.

#43. El hombre que mató a don Quijote (publicada el 8 de julio de 2013)

Bajo el título Lost in La Mancha (2002), se presentaban todos los posibles contratiempos que pueden asolar a una producción cinematográfica; de testigo, una única cámara de producción, que se encargó de captarlos uno a uno, como ya se había hecho durante la producción de Doce monos.

La escena del Caballero negro. Una secuencia clásica de Monty Python and the Holy Grail (1975), película en la que Terry Gilliam participó como Caballero verde.
La escena del Caballero negro. Una secuencia clásica de Monty Python and the Holy Grail (1975), película en la que Terry Gilliam participó como Caballero verde.

#44. De guarros y gilipollas (publicada el 12 de julio de 2013)

[…] el primer titular me parece desacertado, ya que la plaza Tahrir nada tiene que envidiar a la marca España: una sociedad adormecida y aletargada que normaliza conductas bestiales, amparadas en el tradicionalismo más extremo; una sociedad que permite que las clases dirigentes nos puedan robar miles de millones, pero que culpa a los autónomos y los propietarios de pymes y microempresas.

#45. Historia de una ida y una vuelta, I (publicada el 26 de julio de 2013)

Yo caí aquí porque pude, porque pude y porque mi chica se sentía rural y estaba cansada de las prisas, las malas caras y el estrés de Barcelona.

#46. Historia de una ida y una vuelta, II (publicada el 13 de agosto de 2013)

—Los paseos —le digo, cayendo en la cuenta.

—Los paseos —contesta.

—Podemos pasear en Barcelona ciudad —afirmo, casi como una promesa.

Entonces, los dos nos echamos a reír, pero es una carcajada un tanto amarga.

#47. Excálibur y el extraño caso del ébola y la idiotez política (publicada el 12 de julio de 2013)

Pobre Excálibur. ¿Sabrá ella algo de lo que ha pasado?  Yo que tengo perros sé que son muy espabilados, pero supongo que la idiotez del Partido Popular también le ha cogido por sorpresa.

#48. Facebook y el fin de la revolución (publicada el 19 de marzo de 2015)

Llegó el fin de una época: de la revolución. Pero no llegó con la victoria o la derrota, sino que trajo consigo la apatía. La apatía, el abandono y la conciencia tranquila. Porque nos vendieron la idea de las nuevas tecnologías, la fuerza del conjunto, la ocasión dorada; de la masa a la cima, del grupo a la cumbre: la era del pueblo.

Y descubrimos que no teníamos nada que decir.

El problema de Facebook, Twitter, Change, etc.

#49. Al alba: tres disparos de ballesta (publicada el 20 de abril de 2015)

Qué triste resulta que sea la imagen esperpéntica de un crío de trece años desquiciado por quién sabe qué y cargado con ballesta y arma blanca aquella que nos vuelve a dar un toque de atención a todos, ¿no?

Demasiado dantesco para antes del café.

#50. Sobre drogas, putas y profesiones liberales (publicada el 7 de mayo de 2015)

Y aun así se lían la manta a la cabeza, y pagan una cuota mínima de casi 300 euros al mes, y un 21% de IVA, y se reducen un 19% de IRPF, y tienen que aguantar a un político tras otro que se le llena la boca de populismo y viene a decirles que les va a sacar un poco el palo del culo, pero solo un poco.

#51. Tu padre y la muerte (publicada el 21 de mayo de 2015)

Cuando tu padre se muere, te das cuenta de que era idiota, como tú. Que cometió errores, igual que tú estás cometiéndolos, y que Roland Barthes (entre otros) se equivocó.

#52. Cuando triunfó el miedo (publicada el 24 de diciembre de 2016)

Cuando lo hizo, no lo supimos; se hizo certeza unas horas después, alrededor de las 22:00. O quizá algo más tarde todavía, mientras recargábamos la página del navegador para ver si esos votos y escaños que danzaban al ritmo del sistema d’Hondt ofrecían un giro aún más inesperado.

#53. El mundo está cambiando (publicada el 7 de enero de 2016)

Eran las siguientes: primero, la gente ya no aguanta el modelo laboral actual; segundo, hay más emprendedores; tercero, se colabora más (en el trabajo); cuarto, estamos descubriendo Internet (potencialmente); quinto, el consumismo es cada vez menor; sexto, la alimentación es más sana y orgánica; séptimo, la espiritualidad vuelve a esta presente en nuestras vidas; octavo, han aparecido nuevas tendencias educativas.

#54. Cuando ser pobre era ser libre (publicada el 9 de febrero de 2016)

¿Por qué vivir temiendo el frío gris de la Diagonal que nació para herir al verde y a la verdadera tierra de la capital catalana y no en cuevas, barracas y chabolas que siempre estuvieron ahí?

#55. No digas nada (publicada el 10 de mayo de 2016)

Pero voy a concederte algo. ¿Dónde ponemos el límite? ¿Metemos en la cárcel al tontolculo del niño que está en la edad del pavo? ¿Al grupo de payasos que se ríen de cualquier desgracia ajena y tanto les da el bar que la red? ¿Metemos en la cárcel a cualquiera políticamente incorrecto?

El Periódico (Corrupción PP/PSOE)

#56. De una multa de tráfico al Leviatán de Hobbes (publicada el 14 de junio de 2016)

Para resumir, no hubo Frenadol que detuviese aquello, y me negué a conducir tres horas para no poder beberme ni un par de cervezas con los colegas. La noche anterior, cuando empezaba a preverlo, me recogí pronto e intenté contener el asalto… pero nanai. No hubo forma.

#57. Hoy, es lunes (publicada el 27 de junio de 2016)

Hoy, España es un poco menos mía aún. Soy un poco más apátrida, un poco menos crédulo y soñador; porque empiezo a perder la esperanza en que este país pueda cambiar, en que los corruptos y los poderosos dejen de hacer su voluntad a través del dinero negro, de los sobornos, del miedo.

#58. Seguimos siendo guarros (y guarras), y todavía más gilipollas (publicada el 7 de julio de 2016)

Muchas mujeres me dijeron que la culpa de un abuso siempre recaía en el abusador —algo con lo que estoy cien por cien de acuerdo—, pero sin entender por qué comparaba las violaciones de la plaza Tahrir, en El Cairo, con Pamplona y el País Vasco.

#59. Víctor Barrio: libertad de expresión e idiotez endémica (publicada el 12 de julio de 2016)

Se está confundiendo libertad de expresión con maldad, y con ser un maleducado, un cabrón y un malnacido, es cierto. […] Pero tampoco nos confundamos, ¡ojo! Las amenazas directas son un delito; ser una basura de ser humano, no.

Víctor Barrio - Muerte
La cornada que causó la muerte del torero Víctor Barrio.

#60. No os cebéis con las putas, sino con sus hijos (publicada el 29 de julio de 2016)

En serio.

El mundo está como una puta cabra.

Bueno, el mundo… La gente. Alguna gente. Alguna gente está jodidamente loca.

#61. Quedaste en el pasado (publicada el 5 de agosto de 2016)

[…] nos cuesta mucho vivir el presente, concentrarnos en lo bueno que tenemos ahora, en no aspirar siempre a todo, en dejar el pasado en el pasado.

Inclasificables

También hay textos que surgieron de forma extraña. Algunos, querían cambiarlo todo, y otros solo pretendían ser por necesidad. Todos ellos quedaron sin clasificar por derecho propio.

#62. Retrato de Lucía (publicada 12 de marzo de 2015)

Soy Lucía, y tal vez, durante las últimas semanas, has leído en diagonal unas líneas sobre mí. Unas líneas que quizá ni recuerdes dónde estaban; porque soy otra historia que ha pasado inadvertida ante tus ojos. Otro pedacito de mundo que creías que te ibas a perder.

Detalle de 'La dama de la perla' (Johannes Vermeer, 1666)

#63. Mi rubia (publicada el 14 de febrero de 2015)

Lo que ella no sabe es que escribir es deseo: deseo de conocer, de aprender, de decir, de sentir… Ella es deseo, y es escribir. Y yo un intento de escritor, cansado de flanquear la pregunta de mi única musa.

#64. Homo homini lupus (publicada el 28 de mayo de 2015)

Dos días después y exactamente a las seis y cincuenta y cuatro minutos de la tarde, allí estaba yo, junto a mi chica; orgulloso de mi inflexible temperamento y mis modales al más puro estilo spaghetti western.Solo faltaba la brizna de trigo entre los dientes y un par de cojones bien puestos, y no tenía a mano ninguna de las dos cosas.

Vengo a operarme... de anquiloglosia.

#65. El tres de julio de dos mil quince (publicada el 5 de julio de 2015)

Este fin de semana, no. Este es atemporal, especial y eterno. Y era necesario reservar una pequeña parte del mismo en esta pequeña parte de mí.

#66. El suicida del bar (publicada el 21 de enero de 2016)

Te confesaré una cosa: el año en el que me licencié, no fue un gran año. Mi padre murió, mi perra se comió las paredes de mi casa y uno de mis hermanos se divorció y se deprimió.

Literatura

Nunca cojo un lápiz si no tengo algo que contar. Además, me rijo por dos reglas. La primera todavía puede leerse en el Hollywood de Bukowski, y dice así: “Mira, si me preocupara por lo que le interesa a la gente, nunca escribiría nada.” En cambio, la segunda se limita a preguntarse por qué alguien debería hacerlo. Y eso no es ninguna gilipollez, porque la literatura no tiene precio.

Mis principios

Para empezar, las fechas no son reales. Los textos aparecieron publicados aquí, se borraron, volvieron a cobrar vida… La selección está hecha con aquellos a los que guardo más cariño, que son siempre los que mienten con absoluta naturalidad, como exige la literatura.

#67. Cuatro tragedias lunares (publicada el 4 de noviembre de 2014)

La habitación bebía oscuridad; un leve resplandor rojizo estalló dentro de una ínfima parte de la misma. En consecuencia, el cristal especular desprendió un brillo y proyectó figuras anómalas. Todo se oscureció de nuevo, paulatinamente, hasta que la luz y la sombra acordaron una tregua.

#68. Gott ist tot! (publicada el 4 de noviembre de 2014)

Los precios y las promesas que las empresas de biotecnología internacionales habían lanzado en 2025, terminaron por arruinar a un número exponencial de habitantes ansiosos por alcanzar la divina transhumanización.

#69. Un cocodrilo en la bañera (publicada el 8 de noviembre de 2014)

Lola está plantada en la puerta, con el camisón y la bata a medio quitar. Me explica que las tres víboras de la despensa han decidido invitarle unos días tras llegar a un acuerdo con la familia de garrapatas de la cocina. Lo intentas explicar por ahí y te toman por loca, dice.

#70. Un cuento de abnegación laboral (publicada el 27 de noviembre de 2014)

Algunos dicen que fue el despertar de un hombre enajenado contra el capital, ¿pero qué sabía este hombre de Karl Marx? Friedrich Engels o Mijaíl Bakunin eran conceptos tan abstractos como el primero, tanto como la idea de capital, masa o superestructura; en la ausencia no se concibe espíritu revolucionario.

#71. Carta a una jirafa (publicada el 2 de diciembre de 2014)

No hay en Barcelona quien haya jugado a ser Dios con tanta exactitud como vuestro padre, ni Botero ni Brossa. Incluso el insigne castizo no merece mirar hacia vos con ese gesto que le legó Roudin.

La jirafa coqueta

#72. El fantástico Bob (publicada el 25 de febrero de 2015)

Cuando despertó, los perros habían empezado a sacar varios broches y colgantes que Laura guardaba en un cajón de la cómoda, y se dispuso a reñirles, sin suerte. Su cuerpo no respondía, y las palabras no encontraron por dónde escapar. Sin embargo, el insolente destino quiso que el oído de uno de los perros captase algo desde la cama y, por lo tanto, fijó su mirada en Bob.

#73. Esa sensación en la nuca (publicada el 11 de marzo de 2015)

El perro ladra, y te preocupa que el perro ladre, porque estás haciendo cosas; estás haciendo cosas que antes no te preocupaban en absoluto. Entonces suspiras. Pero ni tú sabes por qué suspiras. Quizá porque el perro se aburre, y no podéis salir a pasear. O porque ya son las once de la noche, y sigues con ese proyecto en mente. Ese, sí, el de la gran empresa, el de la empresa que te asegura continuar alzando tu propia infraestructura.

#74. Sonrisas en aerosol (publicada el 29 de abril de 2015)

Sabiéndose conocedores de que el subsuelo escenifica más historias que conectan de un punto a otro que relatos eternos, y disfrutando de estos últimos incluso más por su prolongada particularidad.

#75. Es el Día de la Mujer Mundial (publicada el 26 de noviembre de 2015)

¿Cuántas mujeres habrán llorado amargamente esta mañana hasta que las lágrimas, ya secas, amenazaban de nuevo con endurecer su rostro? Sería bueno preguntárselo, cada día.

#76. La hoja en blanco (publicada el 12 de enero de 2016)

Podría ser que estuviese mintiendo, claro, y que, del título a la línea presente, todo lo que estoy relatando, sin entrar todavía en detalles, fuera falso. Si lo crees, me reconfortaría un poco, ya que un escritor debe ser mentiroso por naturaleza, y sobre todo debe buscar la sorpresa por encima del realismo, el sentimiento cómplice sobre la razón y la ilusión de funcionalidad, que es terriblemente falsa en un texto, en cualquier historia.

#77. Todo comenzó en Nueva York (publicada el 9 de abril de 2016)

Nueva York es una ciudad fría. Un lugar de corazones templados y asépticos al sur de Manhattan y demasiados rostros como para creer en una definición coherente para la masa.

9/11 Memorial (NYC)
9/11 Memorial en el Financial District de Nueva York para homenajear a las víctimas de los ataques del 11 de septiembre.

#78. Sobre Alfredo A.C. (publicada el 26 de abril de 2016)

Era alguien; alguien alegre, liberal, muy de la Movida, y supongo que lo seguirá siendo con una década más a rastras. Alguien que sabía que las cosas no se han de forzar, que llegan cuando llegan, que son años malos para los del pupitre y que, si uno lo toma demasiado en serio, no saldrá vivo de ahí.

#79. Blablablá en la Fortaleza de la Soledad (publicada el 2 de mayo de 2016)

El camino que separa el punto A, el del ególatra que recrea Interviú a su imagen y semejanza, del B, donde terminas por escribir aquello que piensas que el resto quiere leer, no es más que una línea. Es como la caída de un caballero jedi hacia el Lado Oscuro de la Fuerza; un error pequeño, solo uno; una bola de nieve que empieza a rodar por la ladera de una montaña.

#80. El fuego que llevamos dentro (publicada 18 de julio de 2016)

Los engañé a todos; les hice creer que iba a tostar pan, y verduras, y, bueno, lo hice; pero sobre todo me quedé allí plantado, junto a los perros, tirando madera cada vez más grande a las llamas y haciendo brasas y más brasas, mientras las observaba, quieto, buscando esa memoria histórica de la que hablaba Hegel, y que todos llevamos dentro.

#81. Los peligros de una autoedición reptiliana (publicada el 21 de julio de 2016)

Se acabó lo de buscar buenos escritores entre manuscritos que llegan en papel y ya no se lee ni dios. Ríete tú de aquello de seducir a un mecenas. Ahora, tienes que enamorar al mundo entero; o a una parte tan grande como sentido quieras en tu escritura.

#82. La vida de un Pokémon (publicada el 26 de julio de 2016)

Por las noches, cuando mi mujer se dormía, le explicaba al Bulbasaur que no podía jugar con él, que ya tenía perros y gatos, y que debía trabajar, y escribir, e intentar hacer algo con mi vida.

Squirtle y Bulbasaur

#83. Tu vida es un Caos (publicada el 28 de julio de 2016)

Lo hacía lento, seguro de sí mismo, con una energía que solo conocen aquellos que han estado a punto de caer demasiadas veces y siguen avanzando.

Caos y Laura a carboncillo. La ilustración es un regalo de Lourdes Alarcón.

Medios audiovisuales

Y de la narración escrita, pasé a la imagen. Siempre con la literatura, la filosofía, las humanidades, como hilo conductor, pero, al fin y al cabo, una historia es una historia, ¿no crees?

#84. Grandes series, pequeños resúmenes, I (publicada el 16 de octubre de 2013)

#85. Grandes series, pequeños resúmenes, II (publicada el 22 de mayo de 2014)

#86. Grandes series, pequeños resúmenes, III (publicada el 28 de agosto de 2015)

Series de televisión descritas en una frase.

#87. True Detective: blancos y negros (publicada el 12 de abril de 2014)

La pauta que sigo para intentar ser verosímil es muy sencilla (la vengo siguiendo desde que empecé a escribir ficción): el lector medio… que se joda.

David Simon

#88. Black Mirror: cuando la pantalla se vuelve negra (publicada el 13 de junio de 2014)

El secuestrador da unas instrucciones muy sencillas: para su liberación, el primer ministro debe tener relaciones sexuales con una cerda en la televisión nacional; si se niega, la princesa será ejecutada.

Escena del capítulo 'The National Anthem'.
Escena del capítulo The National Anthem.

#89. Breaking Bad – Peligro: extremadamente volátil (publicada el 19 de junio de 2014)

Las cinco temporadas de Breaking Bad son un profundo análisis sobre los conceptos del bien y del mal, del héroe y el antihéroe, de los negros y de los blancos, de lo erróneo de cualquier pensamiento subjetivista o poco perspectivista, de lo simplista, de lo miedista…

#90. Diez aventuras gráficas de nueva generación que debes jugar en 2014 (publicada el 4 de agosto de 2014)

El problema real a la hora de recomendar una aventura gráfica, hasta hace relativamente poco, era ese muro infranqueable de los gráficos, donde los píxeles eran realmente píxeles, y más que deleitarnos mirándolos, nos habíamos resignado a verlos.

#91. Vivir sin Tony Soprano (publicada el 9 de septiembre de 2014)

El don de Nueva Jersey se había acercado a la rocola y le había obligado a que cambiase el ritmo de la escena.

Tony Soprano en la piscina

#92. Cuando el Che no era el Che (publicada el 11 de septiembre de 2014)

Después, todo ello entraña otras problemáticas: ¿qué hacemos cuando triunfe la revolución? ¿Qué es peor, la revolución que no pudo ser o la revolución que venció y quedó sin enemigo al que combatir?

#93. Fallout y la filosofía de Vault-Tec Industries (publicada el 2 de diciembre de 2014)

Como punto introductorio, los juegos acogen la estética predominante de los años cincuenta y la paranoia dominante de las armas nucleares y el fin del mundo.

#94. Fallout y la filosofía de Vault-Tec Industries, II (publicada el 2 de diciembre de 2012)

Muchos de los refugios de Vault-Tec son parte de la historia del universo Fallout y ayudan a comprender los sucesos desde 1950 a 2274 dentro del cosmos que los envuelve.

Finn-Jake de Hora de Aventuras en Fallout.
Los protagonistas de Hora de Aventuras (Finn y Jake) caracterizados como refugiados del apocalipsis nuclear del videojuego Fallout.

#95. ¿Qué series han triunfado en 2014? (publicada el 22 de diciembre de 2014)

Las series de este 2014 nos demuestran más que nunca que el desarrollo de las ideas a través de los medios de masas es, cada día, más territorio de las series y de los videojuegos que del cine, por lo que es necesario un replanteamiento de competencias cuando hablamos de todo ello.

#96. La filosofía de la imagen (publicada el 3 de enero de 2015)

Más que cualitativo, el salto es técnico y conceptual: antes, la película trataba en profundidad temas que la televisión no podía asumir; ahora, las series tienen espacio y recursos para desglosar temas y situaciones al mismo nivel (técnico o cualitativo) que el cine, y el espectador lo demanda.

#97. Cinco claves que explican el éxito de The Walking Dead (publicada el 5 de febrero de 2015)

¿A qué nos recuerda el hecho de que todos están infectados? Exactamente:todos vamos a morir. Sin embargo, en esta historia la muerte acecha en cada esquina, como si alguien nos recordase constantemente que la vida solo lleva a la muerte a través de una perspectiva sobrecogedora.

#98. El esperpento y La que se avecina (publicado el 13 de enero de 2016)

En Luces de bohemia (Ramón María del Valle Inclán, 1926) una de las obras más conocidas de este género de autor único (aunque no la única obra del género), se recoge a las mil maravillas esta visión del mundo que se acerca mucho a la del muy nuestro don Quijote, quien soñaba con ser caballero, cuando ya no los había, y también a la de Miguel de Cervantes, quien emulaba las novelas de caballería, cuando ya nadie quería leerlas siquiera.

Antonio Recio y Coque, los payasos justicieros (LQSA)
¡Somos los payasos justicieros, azote de los corruptos y héroes del pueblo!

#99. Fallout 4 y la filosofía de Vault-Tec Industries, III (publicada el 24 de febrero de 2016)

Todos los títulos de Fallout empiezan con un habitante de refugio que debe abandonar su zona de confort para enfrentarse a un mundo posapocalíptico.

#100. El antihéroe: de la televisión a la filosofía (publicada el 6 de mayo de 2016)

Allí vemos cómo se habla del típico tío feliz, de empatizar con el antihéroe, de vivir la vida como siempre quisimos hacerlo, del bien y del mal, y de Dios.

Esta es sola una pequeña parte de lo que tienes en el blog; una invitación velada, un fragmento de lo que soy, y fui; de cómo he cambiado, de cómo me he mantenido fiel a mi mismo o me he prostituido sin saberlo; de cómo he creado mi propio cosmos, y la única forma que se me ha ocurrido para lanzar un agradecimiento sincero a todos y todas que me han leído o me siguen leyendo.

Gracias.

Cumplir un sueño

Si quieres reservar o comprar De cómo los animales viven y mueren, puedes hacerlo en el enlace.

Alguien más pedante dirá que estamos hechos de sueños. Yo, como mucho, te aceptaré que estamos hechos de historias. Después, de noche, cuando todos se hayan dormido, cuando nadie pueda descubrirme, desmontaré la coraza, pieza a pieza, y siempre en soledad, aceptaré, en silencio, que el deseo puede ser parte imprescindible de esos sueños.

Hace casi dos años que quise tomar esta decisión. Dos años. Bueno, no tanto. Quizá seiscientos o setecientos días; semana arriba, semana abajo. Entonces, me puse a escribir algo que valía la pena —era importante para mí—, y me distancié, de nuevo, de la seguridad, de los sueldos holgados de cuatro cifras, y de las promesas de grandes cuentas corrientes.

Por mi cabeza pasó esa idea cientos de veces; esa que te susurra: atrévete, coño; atrévete, y líate la manta a la cabeza. Creí haberla ignorado, pero no lo hice. No dejé mi trabajo, ni escribí durante ocho, doce o catorce horas diarias buscando un éxito editorial. Seguí trabajando. Cambié de trabajo. Busqué alternativas. Recordé.

The White Horse (Londres)
The White Horse (Mark Wallinge, 2012) en Londres.

Recordé que Bukowski trabajó de todo, incluso trece años como cartero; Kafka redactó informes; Rimbaud traficó con marfil y esclavos; o Céline, con el que podemos cerrar el círculo gracias a Pulp, Chinaski y Belane, viajó con la Sociedad de Naciones, y cobró por ello en su condición de médico. Si cualquiera tiene que hacerlo, ¿por qué se salvaría un escritor? Pues un escritor también, y eso siempre reconforta.

A vosotros (y vosotras) no os voy a engañar. En su momento, surgieron oportunidades, pero no pude (ni quise) escribir sobre lo que todo el mundo quería que escribiese: aquello fue tanto una sonrisa como una lágrima. Escribí. Pero lo hice sobre perros, y gatos y peces; del pasado, del presente y del futuro que nos espera. De lo que sabemos y de lo que creemos saber, pero nos equivocamos, de lo que hacemos, sabiendo y sin saber; de la caza, de la pesca, del consumo responsable, de la sostenibilidad de un modelo, y del egoísmo de la necesidad: de esclavos, y de Occidente, y de todo eso va el texto que presentaré a principios de noviembre en Barcelona. O eso parece.

Ningún lugar Arizona)
En algún punto entre el Desierto de Mojave y el recorrido original de la Ruta 66 a su paso por Arizona.

No es una novela. Eso tendrá que esperar. Son ensayos. Ensayos que se parecen mucho a este blog, que hablan de lo que pienso, y, esta vez, explican por qué lo hago. Unas doscientas páginas que se preocupan por abrir debate, y por hacerte reflexionar: no siempre son divertidas, pero hay cientos de sonrisas cómplices en ellas; ni tristes, si bien hay una mucha tristeza encerrada en el papel.

No es un discurso organizado con mimo para que te hagas vegetariano(a), para que dejes de vestir con pieles o no pises nunca más un zoo, aunque quizá lo hagas; ni está focalizado en activistas veganos, amas de casa de mediana edad u hombres de treinta y siete años con una calvicie incipiente en la retaguardia. Está centrado en saber, y en cómo una carpeta repleta de textos y un título certero debían convertirse, antes o después, en realidad.

En breve, esas historias dejarán de ser mías, y, con mayor o menor fortuna, adquirirán corporeidad propia. No se me ocurre un sentimiento mayor para aquel que disfruta de escribir: un chute de realidad en tus palabras, y espacio dentro de ti para seguir soñando ficciones que sueñan con ser reales.

Tres meses

Hoy no puedo más que confesar que, a veces, también yo uso la escritura de un modo funcional.  Sí, al igual que toda esa gente que coge un papel y se siente escritor o escritora por una tarde, materializando en un papel aquello que anhela, desea o echa en falta. A este proceso le falta la constancia, que es lo único que diferencia al escritor —sea bueno, sea malo— con aquel que mendiga una respuesta a su propia psique.

No considero que esto tenga nada de malo, claro que no; pero, por norma, me resulta carente de interés. Es más, se me asemeja mucho a aquellas primeras hojas de diario que garabateábamos describiendo el postre que nos había preparado nuestra madre por ser viernes, o con aquella chica de coletas rubias y acento argentino que se llamaba Anaïs y de la que, un cuarto de siglo después, todavía recuerdas esa extraña sensación que despertaba en ti y que no supiste interpretar tan bien como ella.

Sea como sea, este tipo de escritura es una fórmula verdaderamente útil para analizar los propios pasos, y actuar. Para todo lo demás, ya está YouTube y sus youtubers narrando la rutina de todos nosotros y, con suerte, convirtiéndolo en sueldos millonarios que envidiar.

Dicho esto, transcribo mis últimas notas en papel, con el fin de defender mi teoría, y con la relativa certeza de que, si a alguno o a alguna le gusta esto, que sepa que tampoco se va a repetir a menudo, que quizá este no es un blog para ello (aunque esta vez no he podido resistirme) y que, si le despierta la vena cotilla, que lo aproveche.

Ahí va mi día a día de este diciembre anómalo en el que hasta he llegado a sudar; ahí van mis perspectivas de futuro hasta cruzar el Atlántico en poco más de dos meses…

Viaje a EEUU

Quedan (menos de) tres meses para lanzarnos a quemar rueda a lo largo de miles de millas en las carreteras estadounidenses, y cada vez que se me ocurre comprar un diario ha habido una masacre de gente en el país de la Libertad. Qué mal rollo, ¿no? Después, recuerdo que fuera de nuestra burbuja, cada día mueren miles de personas, y malviven; y si bien me hago más consciente de ese nudo en la tráquea, la intrascendencia de uno mismo ayuda.

Eso sí, decidido a vivir una aventura irrepetible, me planteo transcribir la experiencia como un diario de viajes en formato blog, sin filtro, y conforme las cosas se sucedan una tras otra. Será una buena forma de no perder esa insana costumbre de escribir unas líneas diarias en un papel, o a través de un teclado, y de no olvidar que, de vez en cuando, el mundo nos supera y nos ayuda a seguir creciendo.

Jruiz.es, una web para mí

Con cuatro duros que había ahorrado, he montado una página web. Si te fijas, puedes ver el enlace con un logo (cutre, por ahora) en el lateral derecho. Mi intención es reservar un espacio donde subir aquellos textos ya terminados que me gustaría compartir públicamente. Algunos me avergüenzan, otros solo me gustan a mí y más de uno se ha compartido y comentado cientos o miles de veces; sea como sea, ya tienen un lugar en el que descansar.

Un segundo trabajo

Ayer, llegó el rechazo de un manuscrito que envié a Penguin Random House Mondadori. No es la única editorial que lo ha rechazado, ya van varias, tanto grandes como pequeñas; si es por su calidad técnica o por su temática, no lo sabré (para ellos, la calidad de todas las obras que les envían es indudable, ya sabes), aunque creo entrever que lo segundo también pesa lo suyo.

El texto en cuestión son nueve ensayos sobre la vida y la muerte animal de los que ya hablé aquí cuando decidí empezar a escribirlos; quizá la industria cárnica, la peletera o el maltrato animal no son temas por los que la mayoría de las editoriales deciden moverse, o quizá el texto sea espantoso: en todos los sentidos.

De cualquier modo, no me rindo, entro con más fuerza, y resiguiendo el ejemplo de entidades asombrosas que intentan concienciar sobre estos temas en nuestro país, como PACMA, Igualdad Animal o Anima Naturalis. Para ello, voy a ir aprovechando algunos fragmentos de interés general que presentaré en este mismo blog. Empecé con El consumo de carne en el mundo, y seguiré esta semana con un tema que, tristemente, sigue muy ligado a la moda.

Kendo

A finales de noviembre, volví a entrenar. El kendo —incluso cuando no sabía qué era— siempre fue algo que, desde pequeño, me había llamado la atención y que, curiosamente, mi novia llevaba años practicando cuando la conocí.

Empecé en 2010 o 2011, pero tuve que dejarlo cuando me mudé a Mallorca; tuve que dejarlo, de nuevo, por una lesión grave en la espalda y esta tercera vez solo puedo pensar en hacer mi mejor esfuerzo para progresar lo más rápido posible. Supongo que casi todos los que lean esto, no sabrán lo frustrante que resulta querer practicar diariamente, y tener que esperar dos años y medio para volver a colocarse el bogu y empuñar un shinai. Bueno, probablemente tampoco sepan que es un bogu, ni un shinai, ni las pesadillas que nos produce un entrenamiento con demasiado kakarigeiko…

Obrint portes

A principios de año me propuse colaborar con AlPerroVerde en los programas de reinserción de internos en los centros de Quatre Camins y Brians 2; los jueves termino de trabajar un rato antes y acompaño a la gente de la asociación a hacer algo distinto con nuestro tiempo.

El fin es el apoyo institucional y no lucrativo enfocado a la reinserción del recluso y a la mejora de las posibilidades de adopción de los perros de protectora que adiestramos durante las diez semanas que duran los programas; el medio es no juzgar, y ofrecer un poco de normalidad en las vidas de la gente que cumple condena en prisión. Supongo que me animé porque me encantan los perros y el adiestramiento canino… pero he descubierto que hay otras muchas cosas que aprender detrás de esos muros.

‘Sigo a tu lado’, dijo él

No importa dónde ocurran las historias de perros. A diferencia de las nuestras, la mayoría se vuelven universales; o quizá ya nacen así. ¿Qué son, acaso, sino instantes libres de prejuicios?; situaciones donde una mala experiencia siempre alcanza una lección, una sonrisa o una mirada de complicidad.

La última nos llegaba hace unos días de EE. UU. Allí, en Vashon, un setter irlandés salvó con su lealtad a su compañera, una basset hound llamada Phoebe. Es una de esas noticias que nos habla de aquello de en las buenas y en las malas, de aprender un poco a ser más animales (en el buen sentido), de preocuparse por las cosas que realmente importan.

Tillie y Phoene, los dos perros protagonistas en Vashon (Washington, EE.UU)

De vez en cuando, también traspasan noticias de sabor agridulce: está la de aquella animalista que se suicidó con sus perros por convicción (equivocada), y también las miles y miles de granjas, mataderos y otros centros que, como si de una extensa frontera se tratase, dividen las opiniones de animalistas y no animalistas.

En esta otra franja de tierra, quedan los febreros que temen los galgos, las rehalas de los podencos, las constantes carreras apresados por un coche o una moto… A diez mil pies de altura, un hombre cambia el rumbo de un avión para salvar a un único perro aterrado en la bodega; a 500 kilómetros de Damasco, un adolescente de 17 años junto a su perro hacia Turquía con la intención de alcanzar a pie la isla de Lesbos; en ese mismo instante, miles y miles de animales sueñan con que alguien los recuerde siquiera.

El burro Capitán, ya recuperado, en Almería

Mueren asfixiados por no encontrar alguien que dé sentido a su vida —aunque quizá ellos quisieran seguir buscándolo, ¿no?—; por nuestra incompetencia, por ignorancia también; guillotinados por no ver más allá de nosotros, por tradición, y a veces hasta por maldad. Movidos por el rencor, o por la desconocida condena hacia uno mismo a través de los actos, como es el caso de Rompesuelas, pero también del burro Capitán y del león Cecil y de tantos millones de seres a los que todavía no hemos bautizado más que con sufrimiento.

Quizá esas historias universales nos susurran que luchemos por una ley real contra el maltrato; quizá sea eso con lo que sueñan miles y miles de animales que no tienen más que el soñar para vivir.

Quizá es bueno y redentor compartir algunos sueños…

Enlaces relacionados:

Tillie y Phoebe en Vashon (Washington, EE. UU.)

Simba, el bulldog francés del vuelo de Air Canada

Aslan y Rose, a pie desde Damasco

El burro Capitán

¿Es un desgraciado aquel que come perro?

Estos días estoy retocando algunos capítulos de un proyecto que me encantaría que viese la luz: concentra algo de ética, de animalismo, de filosofía vida… Y en estos textos que empecé en febrero y, de algún modo, terminé a finales de junio (aunque no del todo), también hay un espacio reservado al consumo de carne y de pescado.

Me explico. Punto por punto; paso a paso. Digamos que yo ahora te confieso que me he comido un perro. Rápidamente relacionarás perro con animal de compañía, y pensarás que soy un verdadero monstruo. Esta hipótesis, aparentemente tan simple, es lo que planteaba hace un par de años Melanie Joy en un libro muy recomendable titulado: Por qué amamos a los perros, nos comemos a los cerdos y nos vestimos con las vacas: una introducción al carnismo (Plaza y Valdés, Madrid, 2013).

Diferencias fundamentales entre ética, cultura y empatía

¿Pero hay alguna diferencia real entre un perro, una vaca o un cerdo o es una distinción, simplemente, cultural y ética muy relacionada con la empatía de cada persona? En realidad, en Vietnam, Tailandia, Japón y en zonas adyacentes, el conejo es un animal de compañía, y nadie comprendería allí que tú quisieras comer conejo (¡es una mascota, no comida!), por el contrario, el perro ha formado parte de su dieta durante miles de años. ¿Ves por dónde voy? Sigue leyendo «¿Es un desgraciado aquel que come perro?»

Una cornada de sentido

El 8 de marzo de este 2015, más de setecientos días después de haberse retirado del mundo del toreo, Francisco Rivera hizo algo bastante común entre las celebrities: su primera reaparición; un nuevo salto al ruedo que tuvo lugar en Olivenza, Badajoz, y que le llevaría inexorablemente hacia la profunda cornada que sufrió antes de ayer en la plaza de toros de Huesca.

Las cosas van como van; y así como en las plazas los toros se cuentan en lotes, y nadie siente pena por un bicho que ni quiere estar por allí ni sabe qué pintan esos tíos vestidos de luces con capotes, también debemos tener presente que, de vez en cuando, un pitón revienta contra el triángulo femoral del muslo y algún torero cae en la arena con una herida mortal. Y ahí está el caso del famoso Manolete, que por muchas angustias de las que se rodease, no quedó contento hasta que la cosa se torció del todo en Linares.

Toro de la ganadería Miura

Pero la empatía tiene, hoy más que nunca, un límite en cuestiones de maltrato animal; quizá por ello PACMA, el Partido Animalista, ha tenido que emitir un comunicado (no del todo atendido por sus seguidores) para que los usuarios de Twitter y otras redes dejen de publicar deseos de muerte contra la grave cornada sufrida por el taurino. Sigue leyendo «Una cornada de sentido»