Leia y el sexismo

Santiago Segura se despedía de la princesa Leia con una fotografía de su bikini dorado. Sobre ella, había un texto escueto como corresponde a todo buen tuit: «No, por favor, Carrie no…»

Saltaron todas las alarmas. Una sirena sonó en el centro de operaciones de Locas del coño y otros cientos de blogs y asociaciones feministas, y algunos de sus miembros se lanzaron por una barra de bomberos dejando atrás gritos de indignación. Se dirigían a Twitter, y a otras redes sociales, a quejarse de la despedida de Santiago: machista, cosificadora, irresponsable; para muchos, incluso de mal gusto.

Carrie Fisher (tuit, Santiago Segura)Una prenda metálica sobre la que Carrie Fisher tuvo durante tres décadas sentimientos encontrados. Una fotografía hipersexualizada que se encuadra en una época y que, hoy, no tendría sentido aceptar; pero también una parte de la historia de todos, y sobre todo de Fisher, que sería muy imprudente cubrir.

Disney entendió que la Leia esclava del bikini dorado no tenía sentido en el siglo veintiuno —aunque no retiró la figura de acción hasta este año pasado—, y, del mismo modo, se lo hizo saber Carrie a Daisy Ridley, nueva heroína de la saga, a quien le advirtió que pelease con uñas y dientes por su vestuario.

Sin embargo, para algunos de nosotros, Santiago Segura erró por duplicado al hacer desaparecer la fotografía del bikini dorado. Para no enfrentar la ira de un feminismo mal entendido, quien le acusaba de compartir una imagen sexualizante, sexista y denigrante: afirmaciones con las que la propia princesa estaba en desacuerdo.

Lo que no entienden parte de opiniones contrarias a Segura, ni el mismo Santiago por lo que parece, es que la Leia del bikini dorado está en nuestra memoria, en Internet, y, por supuesto, también en El retorno del Jedi de 1983, y que, para bien o para mal, es una Leia más: junto a la Leia-princesa, la Leia-primera heroína del cine de acción y la mujer brillante dentro y fuera de la pantalla. Por ello, no tiene ningún sentido imponer opiniones y dictar juicios y sentencias sobre los sentimientos que enfrentó el director madrileño tras la muerte de la actriz, ni sobre lo que recordaba el niño de Carabanchel que soñaba con ewoks, X-Wings y estrellas de la muerte.

Carrie Fisher (DEP, homenaje)

Si exigimos respeto, libertad de opinión y autonomía para la mujer, también debemos predicar con el ejemplo, y permitir que el prójimo la cague, rectifique, y, sobre todo, ofrezca su propio punto de vista, sea políticamente correcto o no; mientras tanto, podremos seguir tratando de segmentar aquello que creemos que está bien y que está mal de nuestra historia temprana y de nuestra actualidad. Y, no obstante, comprendo que estas imágenes por sí solas hacen bien poco para ayudar a prevenir casos de cosificación y de machismo, y ahí es donde debe entrar el discurso, la crítica, el diálogo razonado, el equilibrio de la Fuerza, que aquí nos llega que ni pintado.

Para mí, la Leia del bikini dorado podía ser una Leia sometida por Jabba el Hutt, esclavizada, sexualizada, reducida, pero también una Leia que nunca se quebró, que aguardó su momento y se cobró su venganza; una Leia que supo reírse de sí misma en Rolling Stones y una Leia más a recordar: porque en España somos mucho de guardar bajo la alfombra, ¡y qué coño!, ahí no cabe todo.

Cada cual debería homenajear, y enfrentar la vida y la muerte como mejor sepa, y no siempre se antoja fácil cuando una verdadera defensora de la galaxia escapa hacia las estrellas…

Descansa en paz, Carrie.

Carrie Fisher (homenaje, 2)


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Atrapado en la academia Jedi

WTF?! “¿Qué es esto?” ¡Vuelve a la entrada principal, muggle!

Aviso: la siguiente historia puede ofender a los fans de Star Wars, a los críticos de George Lucas y a cualquiera que piense que Greedo disparó primero. (1)

Viernes, 6:00 PM

Greedo y Han Solo (Lego)
(1) Greedo era un simpático alienígena verde con dedos de goma bastante poco creíbles (un rodiano, por si querías saberlo) que aparecía en La Guerra de las Galaxias (ahora se conoce como Star Wars Episodio IV: Una Nueva Esperanza, pero en mis tiempos era La Guerra de las Galaxias, y punto). La nota continúa al final de la historia, que es larga de narices.

Los 16 años que transcurrieron entre los episodios VI y I de Star Wars fueron una época más simple e inocente que la actual, especialmente en el mundillo de los juegos de rol. Psicópata Dave se había mudado por su cuenta a un pequeño apartamento tipo estudio en la esquina de las calles Puta del Crack y Mancha de Sangre. O a lo mejor sólo lo parecía.

Había invitado a todo el mundo a su partida, situada en el universo de Star Wars antes de la caída de la República, en la que todos los jugadores iban a ser estudiantes de la Academia Jedi. El Capullo, El Gordito, El Pervertido y su adorada Asenath estaban también presentes. Tan sólo faltaba El Disgusto, debido a sus heridas.

Yo: «¿Que su perro le arrancó QUÉ de un bocado?»

El Capullo: «La punta del pene.»

Yo: «Pero… ¿cómo?… ¿por qué?…»

El Gordito: «¿Realmente queremos saber los detalles? ¿Lo queremos?»

Psicópata Dave: «Oye, ¿estas fotos son de la Gen Con?»

El Pervertido: «Sí. Échales un vistazo, este año había una buena cosecha de tías buenas en los stands

Asenath: «Y que lo digas.»

Yo: «Déjame ver.»

El Capullo: «¿Son ciertos los rumores de que van a sacar una segunda edición de Dungeons & Dragons

Asenath: «Sí, es verdad.»

Psicópata Dave: «¿Por qué? ¿Por qué meterle mano a la perfección?»

El Gordito: «Mientras pueda seguir jugando con un antipaladín o con un asesino, continuaré recibiendo cada experiencia rolera con una disminuida sensación de desidia.»

Yo: «Buenas fotos, Asenath, pero esta está un poco desenfocada. Casi parece como si tú estuvieras… como si tú… ¡POR EL FANTASMA DE HASTUR!»

Mynock (Star Wars)
(2) Los mynocks eran esa especie de murciélagos espaciales con boca de ventosa que rondaban al Halcón Milenario en la escena del asteroide gigante en El Imperio Contraataca.

El Capullo: «¿Es eso… ellos están… acaso ella está…?»

El Gordito: «¿Sacándole lustre a su varita?»

Psicópata Dave: «¿Besando su mynock?» (2) 

El Capullo: «¿Haciendo una tirada de Cordura?»

Yo: «¿Qué carajo es esto?»

Asenath: «Lo siento, no sé cómo se me colaron esas ahí. Son parte de nuestra colección privada.»

El Pervertido: «Pero las tomamos en la Gen Con.»

Yo: «Sí, ya, bueno, pues deberíais dejarlas para vosotros mismos.»

Asenath: «Siento haberos ofendido. Pero estoy especialmente orgullosa de esta foto…»

Yo: «¡¡¡MIS OJOS!!!»

El Pervertido: «Oh, venga ya, aquí somos todos adultos.»

Psicópata Dave: «Espera un segundo. Si ella está ahí… y él está ahí… ¿quién tomó la foto?»

Asenath: «Bueno, acabamos montándonos una especie de ménage à trois con un tío que trabajaba para White Wolf.»

El Gordito: «¿Acaso mis oídos me traicionan? ¿Por alguna oscura intervención divina habéis encontrado una manera de fundir vuestra piel con la piel de los genios oscuros que dieron a luz a ese milagro del rol conocido como Vampiro: La Mascarada

El Pervertido: «Bueno, al menos dijo que trabajaba para White Wolf.»

Asenath: «Y vestía prácticamente entero de negro.»

Psicópata Dave: «Quien quiera que fuese, no se ganaba la vida como fotógrafo.»

Yo: «Oye, quizás deberíamos empezar a jugar antes de que acabe viéndole los genitales a alguien.»

El Gordito: «Mi único deseo es que un día sea capaz de ver de nuevo mis propios genitales, pero lamentablemente la tarta de frutas es una amante despiadada.»

Psicópata Dave: «Vale, vamos a empezar a crear personajes. Os recuerdo que esta partida os permitirá seguir el desarrollo de vuestro joven aprendiz Jedi. Recordad que esta es la Academia Jedi antes de Star Wars y antes de esa nenaza de Darth Vader.»

El Capullo: «¿Darth Vader es una nenaza?»

Psicópata Dave: «Si Vader hubiese sido un auténtico Señor del Sith, habría matado a su hijo y al Emperador, y habría usurpado todo el poder para sí mismo.»

El Gordito: «Una victoria engañosa, como mucho. ¿Qué hay de las fuerzas comandadas por Leia y Han Solo?»

Psicópata Dave: «Todo lo que Vader habría tenido que hacer sería bombardear masivamente la superficie de Endor y, entonces, una vez capturada Leia, transformarla en su consorte.»

Yo: «Pero es su hija.»

Psicópata Dave: «Sí, y de esa forma el poder de la Fuerza y su línea de sangre permanecerían puras.»

Asenath: «Tiene sentido.»

Naturalmente, la chica con el brazo de aleta estaba de acuerdo.

Así que nos pusimos a crear nuestros personajes. Cada uno de nosotros iba a interpretar a un recluta recién llegado. Nos encontramos todos juntos en la Academia Jedi, esperando en fila la llegada del maestro Yoda.

Viernes, 7:00 PM

Psicópata Dave: «Un silencio se apodera de la habitación cuando entra el maestro Yoda. La pequeña y frágil figura se aclara la garganta antes de empezar a hablar.»

El Capullo: «Uau.»

Yo: «Estoy impresionado.»

El Pervertido: «Esta puede ser la mejor partida de todas.»

Psicópata Dave: «El maestro Yoda os observa atentamente y luego comienza a hablar. SOY YODA, EL MAESTRO JEDI, VUESTRO INSTRUCTOR JEDI DE MAYOR RANGO. ¡DE AHORA EN ADELANTE SÓLO HABLARÉIS CUANDO OS HABLEN PRIMERO, Y LA PRIMERA Y LA ÚLTIMA PALABRA QUE SALDRÁ DE VUESTRAS PONZOÑOSAS CAÑERÍAS DE DESAGÜE SERÁ»MAESTRO»! ¿SOIS CAPACES DE ENTENDER ESO, GUSANOS ESPACIALES?«

Todos nosotros: «¡Maestro, sí, maestro!»

Psicópata Dave: «¡JODER! ¡NO OS OIGO! ¡SONAD COMO SI TUVIESEIS UN PAR!«

Asenath: «Uhmmm…»

Los demás: «¡Maestro, sí, maestro!»

Psicópata Dave: «SI LLEGÁIS A ABANDONAR EL PLANETA, ESCORIA ASPIRANTE A JEDI, SI SOBREVIVÍS AL ENTRENAMIENTO DE RECLUTAS… SERÉIS UN ARMA, SERÉIS UN SACERDOTE DE LA MUERTE AMANTE DE LA PAZ Y REZANDO PARA LA GUERRA. PERO HASTA ESE DÍA, ¡SOIS VÓMITO! SOIS LA FORMA DE VIDA MÁS ABYECTA. NI SIQUIERA SOIS FORMAS DE VIDA INTELIGENTE. ¡NO SOIS MÁS QUE APESTOSOS FRAGMENTOS DESORGANIZADOS DE EXCREMENTO DE ANFIBIO! ¡Y YO SÉ LO QUE ME DIGO, PORQUE SOY ANFIBIO! Y PORQUE SOY DURO NO OS VOY A CAER BIEN. ¡PERO LOS JEDI NO ODIAN, ASÍ QUE DEBO APALIZAROS HASTA QUE SINTÁIS LA TRANQUILIDAD DEL LADO LUMINOSO DE LA FUERZA! ¿SOIS CAPACES DE ENTENDER ESO, GUSANOS ESPACIALES?«

Todos nosotros: «¡Maestro, sí, maestro!»

Psicópata Dave: «Yoda camina hasta el personaje de El Gordito. ¿Qué aspecto tiene?»

Michael Whelan (ilustración)
(3) Michael Whelan es un pintor que ha ilustrado en más de una ocasión los personajes y mundos creados por Michael Moorcock. Entre ellos destaca Elric de Melniboné, que es precisamente un albino de pelo largo.

El Gordito: «Mi personaje parece un albino de pelo largo pintado por Michael Whelan. Su nombre es Fauntleroy Jones… ¿que no, illo(3)

Psicópata Dave: «¡Y UNA MIERDA DE BANTHA! A PARTIR DE AHORA TU NOMBRE SERÁ APRENDIZ PELOTAS CUADRADAS! ¿TE GUSTA ESE NOMBRE?«

El Gordito: «No tié la resonansia que estaba buscando… ¿que no, illo?»

El Pervertido: «¿A qué viene el acento andaluz?»

El Gordito: «Mi personaje viene de la parte sur de la galaxia.»

Psicópata Dave: «¡SELLA TU TRÁQUEA!«

Yo: «¿Estás seguro de que Yoda actuaría de esa forma?»

Psicópata Dave: «El maestro Yoda le corta la respiración a tu personaje hasta que se desmaya.»

Viernes, 8:00 PM

Tan detallista como siempre, Psicópata Dave nos dio unos momentos para que cada jugador presentase a su personaje, antes de aplastarlos completamente. El Capullo estaba interpretando a un chaval con extraordinarias habilidades matemáticas llamado Adric. El Pervertido y Asenath jugaban con primos incestuosos. Psicópata Dave nos guió paso a paso a través de su visión del entrenamiento Jedi.

Yo: «Así que es como una máquina automática de lanzar pelotas de tenis…»

Psicópata Dave: «Solo que lanza bolas de petanca.»

El Capullo: «¿Así que vas a vendarme los ojos y a lanzarme bolas de acero de cinco kilos?»

Psicópata Dave: «Si la Fuerza es poderosa en ti, sobrevivirás. Tira los dados.»

Viernes, 9:00 PM

Yo: «Cuando haya terminado de visitar al personaje de El Capullo en la enfermería, vuelvo a colarme en los barracones antes de que apaguen las luces.»

Asenath: «Cuando apaguen las luces y estemos todos en nuestras literas, mi primo y yo usamos la Fuerza para practicar un masaje mutuo en nuestros genitales hasta alcanzar el orgasmo.»

Yo: «Yo… uhhh…»

El Capullo: «¿Los Jedis pueden hacer eso? No me extraña que siempre estuvieran relajados.»

Psicópata Dave: «¡CERRAD VUESTROS PUERCOS ORIFICIOS ESPACIALES!«

Viernes, 11:00 PM

Psicópata Dave: «AQUÍ MI SABLE. AQUÍ MI HOJA…«

Viernes, 11:59 PM

Psicópata Dave: «Cada uno de vosotros monta en su caza Y-Wing y se prepara para la primera misión de entrenamiento. (4) Todas vuestras naves están aparcadas en la cara oscura del planeta.»

Y-Wing
(4) Los cazabombarderos Y-Wing de Star Wars tienen forma de Y vistos en planta, de ahí su nombre.

El Capullo: «Me alegro de que mi personaje haya salido de la enfermería. La verdad es que no estaba seguro de cómo interpretar que me pongan una lavativa en el colon.»

El Gordito: «¿Lo estaría alguien?»

Psicópata Dave: «Vale, Capullo, tu personaje va primero. Haz una tirada de pilotar mientras vuelas por la cara oscura del planeta.»

(tirada)

El Capullo: «¡Sí!»

Psicópata Dave: «¡Excelente! Ahora vamos a la parte del ejercicio con fuego real.»

El Capullo: «¿Qué?»

Sábado, 12:30 AM

El Pervertido: «Todos hemos ahorrado para traerle esta cesta de fruta a tu personaje, Capullo.»

El Capullo: «Uau. Me la comería si mi personaje conservara los brazos.»

Sábado, 1:30 AM

El Gordito: «¡Reto al aprendí Malfoy a un duelo! Estoy jarto de sus gilipollese… ¿que no, illo?» (5)

El Pervertido: «¡Ese repelente niño pijo! ¿Cómo osa sabotear nuestra carroza para el desfile de la semana del Orgullo Mandaloriano?»

Draco Malfoy (Harry Potter)
(5) Draco Malfoy es un personaje de las novelas y películas de Harry Potter. La verdad es que el chaval hace muy bien de niño pijoteras-asqueroso-repelente, todo hay que decirlo. Es tan odioso como debería ser.

Asenath: «Ten cuidado, es muy habilidoso.»

Yo: «Mirad, esto ha sido… oíd… es tarde y yo tengo que trabajar por la mañana.»

Psicópata Dave: «Pensé que habías venido a jugar una partida, no a salir corriendo porque te ha entrado un poco de sueño.»

Yo: «Tengo responsabilidades hacia mi trabajo.»

Psicópata Dave: «¿Y qué pasa con tus responsabilidades hacia la Fuerza?»

Yo: «Venga, vale, me quedo otra hora. Al menos hasta el final del duelo.»

Sábado, 2:30 AM

El Capullo: «El maestro Yoda fue muy amable dejando que compartiéramos una habitación en el hospital.»

El Gordito: «Esas fueron, sin ningún lugar a dudas, las peores tiradas de dados de mi vida.»

El Pervertido: «Yo robo unos cuantos guantes de goma y puentes dentales para después.»

Asenath: «Siempre tan romántico.»

Yo: «Vale, me voy.»

El Capullo: «Este parece un buen momento para dejarlo.»

Psicópata Dave: «Pero la partida no ha acabado aún.»

Yo: «Pero dos tercios del grupo está en la enfermería.»

Psicópata Dave: «¡Aún hay aventuras que vivir!»

Yo: «Venga, vamos a recoger las cosas.»

Psicópata Dave: «Bueno, pero espera un minuto. Tengo unas cuantas escenas más que jugar, ¿vale? ¿Por favor?»

El Capullo: «Oh… venga, vale.»

Psicópata Dave: «Bien. Necesito una cosa.»

Psicópata Dave se excusó y se fue a su dormitorio. El Capullo y yo empezamos a guardar nuestras cosas para marcharnos. El Gordito comenzó a intentar ponerse de pie. El Pervertido y Asenath estaban discutiendo sobre varios sitios a los que podían ir a aparcar el coche. Todos nos quedamos callados cuando Psicópata Dave salió de su habitación llevando una escopeta de cañones recortados.

Yo: «Ah… ¿qué es eso?»

Psicópata Dave: «Me gusta hacer las tiradas importantes haciendo que los dados rueden dentro del cañón.»

El Capullo: «¿Está cargada?»

Psicópata Dave: «Probablemente.»

El Gordito: «No me siento cómodo con armas en la mesa de juego.»

Psicópata Dave: «Lo siento, pero es que jugar al rol es ahora la única cosa que me importa en la vida. Y cuando no puedo jugar, me siento como si mi alma estuviese siendo transportada a un miasma oscuro donde el bien y el mal ya no tienen sentido.»

El Capullo: «¿Sabes? Podríamos quedarnos un rato más.»

Yo: «Sí, ¿por qué parar ahora?»

El Pervertido: «Esto acojona un poco.»

Asenath: «Sí, y me está poniendo muy cachonda.»

El Pervertido: «Mi pequeña zorra.»

Asenath: «Mi semental galopante.»

Yo: «¿Pero a vosotros qué LECHES os pasa?»

Sábado, 3:30 AM

Asenath: «Mira, alguien ha robado el sable de luz de mi personaje, ¡y de aquí no se mueve nadie hasta que sepa quién ha sido!»

El Capullo: «Creo que el conserje es malvado.»

Yo: «¿Por qué?»

El Capullo: «Cada vez que aparece, Psicópata Dave toca la Marcha Imperial en su órgano Casio.»

Sábado, 5:00 AM

Dorian Hawkmoon
(6) Dorian Hawkmoon es (al igual que Elric, mencionado arriba) otra de las encarnaciones del Campeón Eterno en las novelas ambientadas en el multiverso fantástico de Michael Moorcock.

El Gordito: «¡Podemos adoptar a la mofeta como nuestro animal de compañía! ¡La mascota de los barracones! ¡La llamaré Hawkmoon!» (6)

El Capullo: «Pero, ¿y si el maestro Yoda se entera? Nos meteríamos en un buen lío.»

El Gordito: «No pasará nada mientras no haya ningún ruido repentino.»

Psicópata Dave: «El maestro Yoda irrumpe en la habitación. ¿QUÉ SON TODOS ESTOS SUSURROS CONSPIRATORIOS?«

Sábado, 5:15 AM

El Pervertido: «¿Sabéis qué? Estoy bastante seguro que colgarnos de los pulgares debería hacer que Yoda se ganase un punto de Reverso Tenebroso.»

Psicópata Dave: «¡CIERRA TU SUCIO ORIFICIO ESPACIAL!«

Sábado, 6:30 AM

Yo: «Vale. De acuerdo. Ayudo al resto del grupo a sabotear la nave espacial del aprendiz Malfoy.»

El Capullo: «¿Crees que esto es parte del metaargumento?» (7)

Sábado, 7:15 AM

Psicópata Dave: «El maestro Yoda dice: ¡YA ESTÁIS LISTOS PARA EL CURSO AVANZADO DE NAVES ESPACIALES!«

El Capullo: «Yo me escondo al final de la fila y rezo por que no me vea.»

Yo: «Vale, voy el primero.»

Psicópata Dave: «¡VAS A ACABAR ESTE RECORRIDO, GUSANO ESPACIAL!«

Yo: «Sí, maestro, sí. Lo haré lo mejor que pueda.»

Han, Leia, Luke y Chewie
(7) Metaplot (metaargumento) es un término popularizado por White Wolf y su Mundo de Tinieblas, que viene a designar la «gran historia» que tienen algunos juegos y que va transcurriendo de manera, más o menos, independiente de lo que hagan los jugadores, aunque estos pueden contribuir a alterarla ligeramente en algunos puntos. Por ejemplo, el metaargumento del universo Star Wars tiene puntos clave como la era Jedi, la era de la República, la era del Imperio, la era de la Nueva República, etc.
El término metaplot suele ir de la mano del término signature characters, que son los personajes canónicos que pertenecen a un cierto universo. En el caso de Star Wars, lógicamente, nos estaríamos refiriendo a Luke, Han, Leia y demás.

Psicópata Dave: «¡ACABARÁS ESTE RECORRIDO! ¡NO TIENES NINGUNA OTRA OPCIÓN! Y luego Yoda saca un bláster y te dispara en el fémur. Tienes cinco asaltos de combate antes de desangrarte hasta morir.»

Sábado, 10:00 AM

Yo: «Bueno, ya llego tarde al curro.»

Psicópata Dave: «¿Y a quién le importa? Vuestros personajes se han largado todos a pasar el día en una casa de putas espacial.»

El Pervertido: «¡Finalmente, una partida en la que me siento identificado!»

El Capullo: «Mi personaje y el de El Gordito comparten una puta espacial.»

El Gordito: «Sí, y acuérdate de quién disparó primero, chaval.»

Sábado, 2:00 PM

Yo: «Mientras los demás están en el baile tejano en gravedad cero, me encierro dentro de mi baúl y me vuelo la tapa de los sesos de un disparo.»

Psicópata Dave: «Vale. Haz la tirada.»

(tirada)

Yo: «¿Cómo he podido fallar?

Psicópata Dave: «¿Por qué estás intentando arruinarle la partida a los demás?»

Yo: «Mira, quizá esta partida sea divertida para ti, ¡pero esto no es Star Wars

El Capullo: «¡Ab3! ¡Está armado! ¡Nunca te metas con un máster armado!»

Psicópata Dave: «¿Qué quieres decir, exactamente?»

Yo: «Pues mira, un argumento de dibujos animados, gente con acentos falsos y adolescentes salidos haciéndose pasar por tipos duros NO es de lo que va Star Wars. Me largo de aquí.»

Psicópata Dave: «¡Grrrrrrrrrrrrrrr!»

El Capullo: «Mira, mi personaje está encerrado en los servicios sin papel. ¿Puede usar la Fuerza para coger un rollo del armarito de los repuestos?»

Psicópata Dave: «¿Eh? Ah, sí. Por fin estás actuando como un Jedi.»

La leyenda dice que esa partida duró tres días más, hasta que tan sólo quedaba El Gordito. Nunca volví a jugar con Psicópata Dave, quien fue desapareciendo lentamente de mi círculo de amigos, perdido en una espiral de destrucción llena de locura, odio a sí mismo y productos de Games Workshop.


Referencias y notas al pie

(1) En la escena de la cantina en Mos Eisley. durante sus dos o tres minutos de fama, se sentaba frente a Han y le decía que Jabba estaba hasta las pelotas (si las tuviere) de él y que se lo iba a cargar. En la versión original, la respuesta de Han era pegarle un tiro a bocajarro que le dejaba bastante pocho. Así, sin más ni más.

En la Edición Especial que se estrenó en 1997, y en un malsano arranque de corrección política, George Lucas hizo que añadieran digitalmente un primer disparo de Greedo que falla y da en la pared al lado de Han, para así justificar que este se lo cargue inmediatamente después en «defensa propia». Y es que el bueno de la peli no puede ir por ahí despanzurrando malos sin motivo suficiente, por muy contrabandista que sea. Lamentablemente, no sólo el hecho de que alteren digitalmente una película por aquello del qué dirán es malo de por sí, pero es que el cambio no estaba especialmente bien hecho y el parche se notaba horrores.

En la más reciente edición de la película (la edición en DVD), la alteración sigue ahí, pero ha sido retocada para que quede mejor. Algo es algo, aunque para los fans carrozas de La Guerra de las Galaxias como yo, Han siempre disparó primero.


La traducción corresponde al texto Trapped in Jedi Academy de Al Bruno III (Ab3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.

Caníbales, paletos y astronautas transexuales

WTF?! “¿Qué es esto?” ¡Vuelve a la entrada principal, muggle!

Aviso: la siguiente historia puede ofender a los que se ofendan fácilmente, a los fans de Los Inmortales 2 y a la gente que creía que yo estaba muerto.

Siempre me ha encantado Chill; tenía una cierta elegancia dentro de su simplicidad que me resultaba atractiva. El problema es que parecía ser incapaz de poner en marcha una partida. Este es un ejemplo de las cosas que solían ocurrir en cada ocasión. (1)

Robert Smith
(2) En la historia original, El Gordito se llama Blobbert Smith. Un juego de palabras entre Robert Smith (el cantante de The Cure) y la palabra «blob», que viene a ser una masa sin forma, de consistencia gelatinosa y temblequeante… como, por ejemplo, los michelines de una persona obesa.

Estábamos en el sótano de El Disgusto. Yo iba a dirigir la partida, y Psicópata Dave, El Disgusto, El Capullo y El Gordito iban a ser los jugadores. (2)

Yo: «¿De verdad? ¿Van a ir a la Gen Con?»

Psicópata Dave: «Sí, El Pervertido y su cariñín están allí ahora mismo.»

El Disgusto: «No tengo un gran concepto sobre su gusto con las mujeres, pero tengo que admitir que ese tipo sabe ser romántico.»

El Capullo: «¿Qué otra cosas podrías esperar de alguien que ha memorizado todas las posturas de las esclavas de Gor?» (3)

El Gordito: «¡Bah! ¡Romanticismo! ¿Qué es el romanticismo, sino una llamada a propagar la continuidad de la sangre? ¿Y acaso no es cierto que todos los amantes, al final, se transforman en polvo?»

El Capullo: «¿Tú no solías ir al club audiovisual con nosotros?»

El Gordito: «En mi juventud, manejé más de un proyector. Solía caminar entre los estudiantes, pero, ¿acaso ellos me veían?»

Yo: «¿No solías ser un tanto menos… siniestro?»

Psicópata Dave: «¿Y un tanto menos… gordo?»

Yo: «¡Dave!»

Estrella de combate (Galactica)
(4) Esto es una referencia bastante directa a La Guerra de las Galaxias. La pilláis, ¿verdad?

Psicópata Dave: «¡Bueno, mírale! ¡Es enorme! ¿Eso es un jugador?, ¡es una estación de combate!» (4)

Yo: «Lo siento mucho, Gordito. Dave se cree que es un tipo gracioso.»

El Gordito: «No me siento insultado. Ostento mi obesidad como una insignia de honor. Resulta que un médico me dijo que yo era diabético; que si no cambiaba mis hábitos alimenticios, moriría.»

El Capullo: «Uau.»

El Gordito: «Pero ahora os pregunto… ¿Merece la pena vivir la vida sin las chocolatinas de crujiente galleta? Yo os digo: ¡No! ¿Hay que elegir entre la muerte o los dulces? Yo os digo: ¡Pues dejad que las figuritas de mazapán sean mi Parca!»

El Disgusto: «¡Amén, hermano!»

Yo: «Bueno, si estás viviendo tu sueño, tengo que respetarlo… más o menos. Hagamos los personajes, ¿vale?»

Fue bastante sencillo guiarles a través de la creación de personajes, pero cuando llegó la hora de determinar el equipo, Psicópata Dave comenzó a ponerse quisquilloso.

Psicópata Dave: «¿Pero qué mierda de tabla de armas es esta?»

Yo: «¿Qué quieres decir?»

Psicópata Dave: «Es UNA tabla. ¡Y cubre todos los daños para armas de fuego! Es una blasfemia. Es como Rolemaster para subnormales.»

El Capullo: «A mí me parece que está bien.»

Psicópata Dave: «¿Una sola tabla para todos los tipos de armas de fuego? ¿Una sola tabla para revólveres y ametralladoras automáticas? ¿Una sola tabla para rifles y armas de asalto? ¿Y qué pasa con la munición explosiva y perforante?»

Yo: «Bueno, el juego no se adentra en tantos detalles.»

Psicópata Dave: «¿Y entonces cómo esperas que rolee adecuadamente a mi personaje?»

El Disgusto: «Esta es una partida de Ab3. Se juega a base de burlarte de lo insultantemente patética que es.»

El Capullo: «Ouch.»

El Gordito: «¿No podemos aceptar el hecho de que jugamos porque somos la escoria de la sociedad? ¿Que la misma esencia de nuestro dolor personal es lo que nos ha reunido aquí?»

Psicópata Dave: «Creo que me gustabas más cuando empleabas tu tiempo en doblar cintas de El Misterioso Teatro de la Ciencia con el equipo del instituto.»

Yo: «¿Patética? ¿Me estás acusando de ser patético?»

Star Frontiers (juego de rol)
(5) Star Frontiers es todo un clásico de los juegos de rol de ciencia-ficción (junto a Traveller, claro). Publicado por TSR en 1982, no fue el primero de su clase, pero sí uno de los mejores.

El Disgusto: «Rezumas patetismo.»

Yo: «Vale. ¿Por qué no nos dices por qué odiaste mi campaña de D&D

El Disgusto: «Porque no era más que un estúpido limpia-mazmorras.»

Yo: «Muy bien. Por cierto, ¿cuál era el argumento de tu partida de Star Frontiers(5)

El Disgusto: «Un tío que conocéis en un bar de una estación espacial quiere que recuperéis un artefacto perdido en un complejo subterráneo abandonado años atrás que ha sido ocupado por mutantes.»

Yo: «Ya veo. Y ahora dinos, ¿cuál era el argumento de tu partida de Boot Hill(6)

El Disgusto: «Un viejo buscador de oro conoce a vuestros personajes en un saloon y os pide que le ayudéis a conseguir algo de oro de una vieja mina abandonada que ha sido ocupada por indios apaches adoradores de Lovitar.» (7)

Yo: «Y por último, ¿cuál era el argumento de tu partida de Shadowrun(8)

El Disgusto: «Un viejo mago os paga para que robéis ciertos datos de un complejo subterráneo guardado por un dragón.»

Boot Hill (juego de rol)
(6) Otro clásico. Boot Hill fue un juego de rol ambientado en el Salvaje Oeste, con aires de realismo histórico y sin magia ni elementos sobrenaturales de ningún tipo. Lo que lo hace realmente interesante es que fue publicado por TSR (Gary Gygax es uno de sus autores) en 1975, tan sólo un año después de que Dungeons & Dragons hiciese su aparición estelar. En otras palabras, Boot Hill fue el primer juego de rol de indios y vaqueros que se publicó.

Yo: «Y tú odias los juegos limpia-mazmorras.»

El Disgusto: «Apasionadamente.»

Yo: «Pero te encantan las ironías.»

El Disgusto: «La ironía es para los perdedores, Ab3. Los perdedores como tú.»

El Capullo: «¿Puede mi personaje ser un vampiro?»

Yo: «No, en este juego lucháis contra los vampiros. Los vampiros son malvadas amenazas bebedoras de sangre.»

El Capullo: «Bueno, quizá podría ser un vampiro con alma, que lucha contra la maldad porque está en una búsqueda personal de redención.»

Psicópata Dave: «Esa es, sin duda, la cosa más estúpida que jamás haya oído.»

El Capullo: «Vale, entonces simplemente jugaré con un poli bueno con malos modos, llamado Arnold Eastwood.»

Psicópata Dave: «Yo jugaré con un cazarrecompensas llamado Beauford Fett.»

El Disgusto: «Mi personaje es un ninja. Nadie sabe su nombre auténtico, así que podéis llamarle… El Verdugo.»

El Gordito: «Mi personaje es un astronauta transexual con algo que demostrarse a sí mismo.»

Yo: «…interesante mezcla.»

Psicópata Dave: «En sus ratos libres mi personaje caza y mata empleados de Starbucks.» (9)

El Capullo: «Mi personaje guarda las cenizas de su fallecido compañero en una bolsita de piel que cuelga alrededor de su cuello.»

El Disgusto: «El arma favorita de mi personaje es un bate de béisbol de aluminio al que llama Justicia.»

Starbucks (cafetería)
(9) En la traducción original: «Starbucks es una cadena americana de cafeterías cuya calidad es… bueno, digamos que Starbucks es al café lo que McDonalds es a la comida. Y lo triste es que están empezando a extenderse por todo el mundo.» Y el resto… es historia, ¿no creéis?

El Gordito: «Mi personaje es un fugitivo del gobierno porque sabe que los aterrizajes en la luna fueron un engaño.»

La partida aún no había empezado, y yo ya estaba poniéndome de parte de las fuerzas de la oscuridad. En Chill, los personajes eran todos miembros de una organización supersecreta que luchaba contra monstruos y fantasmas, llamada S.A.V.E. Decidí que iba a hacer que todos fueran aceptados en la organización al mismo tiempo.

Yo: «El profesor Kruthers os da la bienvenida a todos a la organización, y os da a cada uno un pin para la solapa, con la insignia de S.A.V.E.»

El Capullo: «Guay.»

El Disgusto: «¡El Verdugo pincha el suyo EN SU CARNE DESNUDA!»

El Gordito: «Mi personaje pincha el suyo en el pañuelo de seda arrugada que lleva alrededor del cuello.»

Psicópata Dave: «Yo lanzo el mío a la otra punta de la habitación y le digo a Kruthers que le folle un pez.»

Yo: «¿Qué?»

Psicópata Dave: «Beauford Fett no trabaja a las órdenes de nadie.»

Yo: «Pero… la premisa del juego es que todos trabajáis para S.A.V.E.»

Psicópata Dave: «Bueno, de modo que para ti la premisa es más importante que la libertad de acción, ¿no?»

Yo: «Me parece muy bien la libertad de acción, pero esto es como jugar a Star Trek cuando uno de los personajes rehúsa trabajar para la Flota Estelar.»

El Capullo: «Bueno, de hecho eso pasa muchas veces. ¿Recuerdas la última partida de Star Trek? El Disgusto quería llevar un ninja.»

El Disgusto: «¿Cómo podría la Flota Estelar no emplear ninjas? Es lo único que evita que los klingons ataquen en masa.»

Psicópata Dave: «Mira, formaré parte del club de los monstruos estúpidos si eso te hace dejar de quejarte y lloriquear, pero no pienso llevar ningún pin mágico para maricones.»

Yo: «Vale, vale.»

El Disgusto: «¿Puedo ponerme yo su pin?»

Rápidamente terminé con los preparativos y pasamos a discutir su misión. Tenían que marchar a Atlanta, Georgia, donde investigarían una serie de asesinatos caníbales con aspectos decididamente sobrenaturales.

El Capullo: «Mientras estamos en el avión, escucho una versión en casete del Necronomicón

Yo: «No, ni hablar.»

Psicópata Dave: «Mi personaje mea en del lavabo del cuarto de baño.»

El Disgusto: «No puedo creer que te deje usar mi servicio.»

Psicópata Dave: «Mira quién fue a hablar, el chico de las botellas.»

El Gordito: «Mi personaje medita sobre la posibilidad de lanzarse a sí mismo/misma fuera del avión, como método para combatir el corrosivo malestar que le/la infecta.»

Yo: «Vale.»

El Gordito: «Pero, en lugar de eso, se limita a pedir un segundo postre.»

Yo: «Me alegro de que superaras esa pequeña crisis. Ahora vuestros personajes salen del avión, y vuestro contacto, Brian Hayes, os está esperando. Distinguís fácilmente las suaves facciones del afroamericano por su distintivo pin de S.A.V.E.»

El Capullo: «Le saludo con el apretón de manos secreto.»

Yo: «S.A.V.E. no tiene apretones de mano secretos.»

El Disgusto: «Yo me aseguro de que ninguno de los inspectores de equipaje descubra mi maletín lleno de armamento ninja.»

El Gordito: «Mi personaje pestañea seductoramente hacia Brian Hayes e instantáneamente se odia a sí mismo/misma por hacerlo.»

Psicópata Dave: «Oye, oye. Espera un minuto, para el carro.»

Yo: «¿Qué?»

Psicópata Dave: «¿Un negro? ¿Tenemos que trabajar con un jodido negro

Yo: «Es un PNJ, está aquí para ayudar a vuestros personajes.»

Psicópata Dave: «¿Ayudarnos a qué? ¿A aprender cómo abusar de los servicios de caridad?»

El Gordito: «¡Dulce y refrito Jesús! ¿Cuál es tu problema?»

El Disgusto: «¿Encuentro yo mi equipaje?»

El Capullo: «Mira, esto no es Paletos: El Linchamiento

Yo: «¿Por qué es importante? ¿De verdad vas a armar un escándalo por esto?»

Psicópata Dave: «¿Y qué será lo próximo? ¿Explorar mazmorras con orcos de peluche?»

El Capullo: «Tío, sabía que eras racista, y sabía que estabas loco, pero lo que no me imaginaba era que fueses una especie de loco racista.»

El Disgusto: «¡Hola! ¡Equipaje! ¿Debería hacer una tirada de búsqueda?»

El Gordito: «¿Acaso no diriges tu ira hacia los hombres de color porque te odias a ti mismo?»

Psicópata Dave: «Ah… no.»

Yo: «Vale, mira. Si te hace feliz haré que Brian Hayes sea blanco.»

Psicópata Dave: «¡Demasiado tarde! Ya has dicho que era negro. ¡Es negro! No vale cambiar.»

Yo: «Oh, por el amor de Dios…»

El Disgusto: «¿Dónde está mi equipaje?»

Yo: «Lo mandaron a Los Ángeles, todo tu equipaje está en Los Ángeles.»

El Disgusto: «Supongo que sabes que esto significa guerra.»

Psicópata Dave: «¿Ves? ¡Seguro que los sin techo de Hayes lo robaron!»

El Gordito: «Oh, puede que manipulen nuestras maletas indebidamente, pero jamás podrán hacerse con nuestras almas.»

Yo: «S.A.V.E. os dará una paga modesta para comprar ropas y equipo.»

El Capullo: «¿Puedo comprar una armadura para el torso con bordado de oro?»

Yo: «Brian Hayes os conduce hasta un hotel de cinco estrellas. Por el camino os cuenta acerca del extraño caso de los asesinatos caníbales. Os explica que cada una de las víctimas fue aparentemente tragada por las sombras, y, más tarde, sus cuerpos parcialmente devorados fueron encontrados en el parque. Una fila de pisadas rojas y pegajosas partía de cada uno de los cadáveres, pero aparentemente no llevaban a ninguna parte. Las pisadas se desvanecieron tras veinticuatro horas, y no pudieron ser fotografiadas. Cada víctima parecía haber sido tragada por las sombras y luego abandonada en otra parte.»

Psicópata Dave: «Le pincho a Brian Hayes con un boli en el cuello y le grito: ¡Quizá eso sea sólo lo que tú quieres que creamos! ¡Apuesto a que no pagaste por este coche!»

El Capullo: «¿Qué?»

El Disgusto: «Yo bajo mi ventanilla y me subo al techo del coche… ¡al estilo ninja!»

Yo: «Brian Hayes le pregunta a Beauford si tiene algún problema.»

Psicópata Dave: «Yo le respondo que le estoy vigilando.»

El Gordito: «Yo vuelvo a subir la ventanilla para que nuestro compañero ninja no pueda volver a entrar.»

Yo: «Como sea. Brian os lleva a vuestro hotel y os ayuda a acomodaros. Os dice que en unas pocas horas os llevará a una de las escenas del crimen.»

Psicópata Dave: «Hazme saber si tengo alguna oportunidad de quedarme a solas con ese tío.»

Yo: «¿Por qué?»

Psicópata Dave: «Ya lo sabrás, Don Me-Confunden-Las-Tablas.»

El Gordito: «Una vez que mi personaje está solo en su habitación, se pone un vestido de verano, una máscara de gorila y un cinturón con un pene colgando, y comienza a jugar a la ruleta rusa.»

Yo: «Creo que estoy repitiéndome mucho hoy, pero… ¿por qué?»

El Gordito: «¡Porque el DOLOR le consume!»

El Disgusto: «Yo compruebo que no haya ninjas en mi habitación.»

Yo: «La habitación está completamente libre de ninjas.»

El Disgusto: «¿Cómo lo sabes si ni siquiera has tirado los dados?»

Yo: «¡No hay ninjas en la jodida habitación! Deben haber mandado un equipo de fumigación anti-ninja antes.»

Algunas horas más tarde, Brian Hayes volvió para decirle a los personajes que había habido otro asesinato. Por supuesto, esto propició otra retahíla de acusaciones e intentos de ahorcamiento por parte de Psicópata Dave. Finalmente, conseguí que se pusieran en marcha, pero las cosas volvieron a detenerse cuando El Disgusto insistió en que su personaje escalaría hacia abajo las paredes del hotel.

Poco después los personajes se encontraron en una muy reciente escena del crimen. Se tomaron un momento para examinar el cuerpo mordisqueado y las grandes pisadas que parecían de alquitrán.

El Capullo: «Uhm, ¿por qué no ha llegado aún la policía?»

El Gordito: «Mi personaje mira hacia el cadáver y considera que quizá, en última instancia, todos somos bocados dispuestos en un plato cósmico.»

El Disgusto: «Sí, ¿por qué no está aquí la policía?»

Yo: «Brian Hayes os explica que…»

Psicópata Dave: «Mi personaje grita: ‘¡Es una trampa!’ y se lanza sobre el astuto PNJ.»

(Una breve pelea después.)

Yo: «Bien. Brian Hayes vuelve a guardar el spray anti-atacantes en su chaqueta, mientras el personaje de Psicópata Dave grita y corre dando vueltas en círculo.»

Psicópata Dave: «Lo dudo. Biff Bam y yo solíamos usar ese spray el uno con el otro todo el rato para mantenernos viriles. Estoy seguro de que Beauford Fett está quitándoselo de encima y esperando su oportunidad.»

Yo: «Brian Hayes os explica que la policía aún no ha llegado porque aún no saben que se ha cometido otro asesinato.»

Psicópata Dave: «¡A-JÁ!»

Yo: «Brian Hayes sigue explicando que la razón por la que él sabía del crimen es que está sufriendo extraños sueños de naturaleza profética.»

El Disgusto: «Es como si tuviese un sentido del peligro ninja.»

El Capullo: «Aún mejor, tiene poderes psíquicos.»

Psicópata Dave: «Oh, ya lo cojo. Un negro con un sueño. Muy bonito, muy políticamente correcto.»

El Gordito: «Tus mofas xenófobas comienzan a ser agotadoras.»

Psicópata Dave: «Y a ti el culo te huele a queso, ¿a dónde quieres llegar a parar?»

La siguiente hora fue invertida en la investigación… en el sentido más amplio del término. El Capullo intentó reunir pistas, pero necesitaba un montón de ayuda del PNJ. Desgraciadamente, no obtuvo un montón de ayuda del PNJ porque Psicópata Dave se pasó la mayor parte de la partida intentando envenenarle, asesinarle o deportarle. El Gordito intentó ayudar, pero dado que su estilo de interpretación estaba en algún punto intermedio entre el roleo normal y el arte conceptual interpretativo, en realidad, no era de ninguna ayuda. Como el personaje de El Disgusto era un ninja, permaneció en las sombras acariciando su bate de béisbol. Quizá fuese mejor así.

Finalmente, el grupo dedujo que había un dios azteca caníbal suelto por ahí, y le rastrearon hasta la casa de un importador en la parte más sórdida de la ciudad. Cogiendo sus ideas de todas y cada una de las películas de terror jamás filmadas, el grupo decidió atacar a los monstruos en plena noche, con una planificación y un armamento mínimos.

Pero antes de que eso ocurriera, tuve que excusarme e ir al cuarto de baño.

Psicópata Dave: «Tardaste un buen rato.»

El Capullo: «Espero que todo te saliera bien.»

El Gordito: «Creo que deberíamos intentar razonar con el dios caníbal.»

Yo: «Eh, El Disgusto…»

El Disgusto: «¿Sí?»

Yo: «¿Cuánto hace que tus padres se han ido?»

El Disgusto: «Sólo durante todo el día de hoy, y vuelven mañana por la mañana. ¿Por qué, te quieres casar con ellos?»

Yo: «¿Y cuánto hace que Lamont está encerrado en el armario de la ropa limpia?»

The Further Adventures of Tennessee Buck The Further Adventures of Tennessee Buck (1988)
(10) The Further Adventures of Tennessee Buck es una película chorra de comedia y aventuras en la jungla rodada en 1988. Probablemente lo más destacable de la cinta (lo único, vaya) sean los desnudos de Kathy Shower que tanto estimularon a El Disgusto.

El Disgusto: «¿Le dejaste salir?»

Yo: «Sí.»

El Disgusto: «Pero serás nenaza.»

Yo: «¿Por qué tratas tan mal al pobre animal?»

El Disgusto: «¡Ese puto perro se lo estaba buscando!»

Yo: «¿Qué hizo?»

El Disgusto: «Estaba despanzurrado en el sofá del amor intentando disfrutar del clásico del cine Las Aventuras de Tennessee Buck, y acababa de empezar la escena del masaje con las nativas, ¡cuando el puto perro frotó su nariz pegajosa contra las plantas de mis pies!» (10)

El Capullo: «Eso sí que es aguar la fiesta.»

El Gordito: «Ah, recuerdo la primera vez que mis padres entraron en mi habitación y me encontraron con la camiseta agarrada entre mis dientes y Hardbodies puesta en el vídeo.» (11)

Yo: «¿Y castigaste a tu perro por eso?»

El Disgusto: «Los perros son como las mujeres, sólo reaccionan ante hombres fuertes y dominantes, como yo.»

Hardbodies (pelicula)
(11) Hardbodies (1984) es una película playera-erótico-festiva rodada en el 84, con abundancia de glándulas mamarias femeninas en pantalla.

Yo: «Eso sonaría mucho más impresionante si no hubieses llorado como un bebé al final de Los Inmortales(12)

El Capullo: «Yo lloré al final de Los Inmortales 2

Psicópata Dave: «Todos lo hicimos, Capullo, todos lo hicimos.»

Yo: «Por supuesto, te darás cuenta de que después de estar casi un día entero en el armario de la ropa limpia, ya no tienes ropa limpia.»

El Disgusto: «¡Me cago en el puto perro! ¡Le voy a dar más palos que a una estera!

Yo: «Volviendo a la partida… por favor… ¿Cómo vais a colaros, chicos?»

Psicópata Dave: «¡Derribamos la puerta principal de una patada!»

El Gordito: «Pero qué sutil.»

Yo: «De acuerdo. Entráis a saco y encontráis esas extrañas pisadas sangrientas por todas partes. Brian Hayes os guía a través del pasillo, hasta el…»

Psicópata Dave: «Espera, ¿está delante de nosotros?»

Yo: «Sí, y él…»

El Disgusto: «¡Postura ninja!»

El Gordito: «Mi personaje se agarra los machos y se prepara para el combate.»

El Capullo: «¡Idiota! Nunca te lleves los machos a un tiroteo.»

Psicópata Dave: «Le disparo a Brian Hayes en la nuca.»

(tirada de dados)

Yo: «¿Que tú qué?»

Psicópata Dave: «Veo en esta tabla tuya para maricas que Brian Hayes es ahora un ex-PNJ.»

Los Inmortales 2
(12) Una película definitoria de los ochenta. Christopher Lambert consolidó su posición como actor que no sabía actuar, pero que sabía quedar chulo en pantalla, y todo el rollo de las peleas a espada en entornos urbanos con el lema de «sólo puede quedar uno» de fondo caló muy hondo entre los aficionados al género fantástico y de acción. Y, por supuesto, tenía una banda sonora compuesta e interpretada por Queen. ¿Qué más se puede pedir?

Yo: «¿Por qué?»

Psicópata Dave: «Porque interpreto a mi personaje.»

El Capullo: «¡Eres un gilipollas! ¿Por qué has tenido que arruinarlo todo?»

Psicópata Dave: «Porque no va a tocarle siempre a El Disgusto.»

El Disgusto: «¡Esto es demasiado! Ataco al astronauta transexual de El Gordito.»

El Gordito: «Mi personaje grita como una mujer y luego agarra su pistola.»

Psicópata Dave: «Yo provoco a El Capullo bailando sobre los sesos del PNJ.»

(Un montón de dados ruedan sobre la mesa. Arriba, en la cocina, es ignorado el sonido de un perro intentando utilizar un abrelatas desesperadamente.)

Yo: «Bien, todos vosotros estáis muertos o agonizantes. Espero que estéis contentos.»

El Capullo: «¿Puedo hacer una tirada para volver a meterme dentro mis entrañas? Tengo primeros auxilios.»

Yo: «La temperatura parece bajar en toda la habitación mientras observáis al dios azteca caníbal materializarse desde las sombras. Os observa con una mirada de deseo, la sangre goteando de su cara esquelética.»

Psicópata Dave: «Que se atragante… que se atragante…»

El Gordito: «Hago un último gesto desafiante… en cuanto mi personaje encuentre su brazo. Sé que está aquí, por alguna parte…»

Yo: «El dios azteca caníbal se da media vuelta, asqueado. No os encuentra, a ninguno de vosotros, apetecibles en absoluto.»

El Disgusto: «¡Pero si los ninjas están deliciosos!»

La tarde siguiente vendí mi juego completo de manuales de Chill, y doné todo el dinero que saqué a la Fundación Universitaria para la Gente Negra. Me pareció que era lo único que podía hacer.


Referencias y notas al pie

(1) Chill es un juego de terror contemporáneo que ya se ha mencionado anteriormente; véase la historia número nueve para más señas.

(3) Las novelas de Gor también han aparecido anteriormente en un par de ocasiones. Para más detalles, véase la historia número tres. 

(5) Aún hoy en día sigue siendo recordado con mucho cariño, y tiene una legión de fans que siguen jugándolo con pasión. Recientes productos de Wizards of the Coast enmarcados dentro de la línea d20 Moderno (como el Menace Manual o, sobre todo, d20 Future) han rendido pequeños homenajes a Star Frontiers incluyendo descripciones de antiguas razas del juego entre sus páginas.

Para los interesados, en starfrontiers.com os podéis descargar, legalmente, todos los libros de reglas y suplementos que se llegaron a publicar para Star Frontiers. Una vez más se cumple el viejo dicho de que los clásicos nunca mueren.

(7) Si no me equivoco, y bien podría equivocarme, Lovitar es un dios de la mitología finlandesa que fue adoptado por D&D, entre otros, para el panteón de los Reinos Olvidados.

(8) Shadowrun es un juego de rol que mezcla ciencia y magia en una ambientación moderna a la par que arcana, mucho antes de que Wizards of the Coast lanzara su d20 Moderno con el suplemento Magia Urbana. La primera edición (ya lleva tres) data de 1989 y fue publicada por FASA.


La traducción corresponde al texto Cannibals, Rednecks And Transgendered Astronauts de Al Bruno III (AB3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.

¿Cómo que han perdido el riñón de mi mujer?

WTF?! «¿Qué es esto?» ¡Vuelve a la entrada principal, muggle!

Aviso: la historia que sigue puede ofender a la gente que odie los mensajes off-topic, a los divorciados, a aquellos preocupados por el modelo GNS (1), a la gente a la que les gustan las historias coherentes, y a los entusiastas del fisting.

Esta semana me siento sentimental, así que en esta ocasión os contaré la historia de mi viaje hacia la paternidad.

Dados de 4 a 20 caras (d4,d6,d8,d10,d12, d20)
(1) El modelo GNS es una teoría de Ron Edwards aparecida en los foros de The Forge que divide los juegos de rol en jueguistas, narrativistas y simulacionistas (gamist, narrativist and simulationist, es decir, GNS). Puedes consultar la (extensísima) nota original al final de la historia. 

Una y otra vez los médicos nos habían dicho, a mi mujer y a mí, que las posibilidades de que algún día tuviésemos un hijo eran escasas o nulas. Esto era un buen palo para mi mujer, por supuesto, ya que amaba los niños, y también era un palo para mí. Ya véis, desde que cumplí los dieciocho he soñado con ser padre.

Yo: «Anoche tuve un sueño rarísimo.»

Kid Snotrocket: «¿Era ese en el que salía Phoebe Cates?»

Yo: «No, soñé que tenía un bebé.»

Kid Snotrocket: «¿Soñaste que te quedabas preñado?»

Yo: «¡No! Soñé que tenía una niña pequeña.»

Kid Snotrocket: «Joder, tío, estás enfermo…»

Yo: «¡No, no me refiero a eso! Jesús…» (2)

Lo cual era extraño, porque la paternidad siempre me había parecido que era una de esas cosas que le ocurren a los demás. De día, si me hubieses preguntado qué quería, te habría dicho que quería ser escritor; todo lo demás era secundario. Pero de noche, en sueños, la cosa cambiaba.

En mis sueños tenía una niña de ojos oscuros, melena espesa, y siempre sonriente. En mis sueños, una manita pequeña iba cogida de la mía por donde quisiera que fuese. Y luego despertaba y me encontraba poseído por una especie de melancolía, un sentimiento de que me faltaba algo, o de que había perdido alguna cosa.

Y entonces, en 1999, recibí una llamada de mi mujer.

El Napoleón de las Ventas: «Ab3, eres un vago inútil, y alguien te llama por teléfono. ¡Date prisa!»

Pedobear
(2) I had a little girl puede traducirse tanto por «tenía una niña pequeña» como por «me lo hice con una niña pequeña», de ahí la reacción de uno y de otro. 

Yo: «Dime, ¿qué se siente cuando eres capaz de follarte un caramelo Chimos sin romperlo?»

El Napoleón de las Ventas: «¡Te convendría no meterte con el poder ilimitado del Ayudante del Jefe!»

Yo: «¿Ayudante del Jefe? ¿Eso no es encargarse de la caja, pero teniendo además una copia de las llaves de la tienda?»

El Napoleón de las Ventas: «¡Ve a atender tu llamada y luego ponte los guantes de goma para fregar el retrete, tío listo!»

(cogí el teléfono)

Yo: «¿Diga?»

Señora de Ab3: «Acabo de volver del médico y adivina qué me ha dicho… papá.»

Yo: «¿Papá?»

Quizá los médicos habían estado equivocados, quizá era un milagro, o quizá se debía a que acabábamos de visitar el Reino Mágico de Disney. No lo sé. Todo lo que sé es que, contra todo pronóstico, mi mujer estaba embarazada.

Las cosas empezaron a pasar muy deprisa a partir de ese momento. Habíamos estado viviendo en Florida, pero decidimos mudarnos de nuevo a Nueva York por razones que eran tanto familiares como financieras. El viaje de vuelta fue una pesadilla. No tuvimos tiempo de empaquetar todo, ni decir de verdad adiós a nuestros amigos. Mi mejor recuerdo es mi última y ruidosa velada con mi antiguo grupo de juego, viendo Le Llamaban Trinidad y contando historias de nuestras partidas. (3)

Bomba de Relojería: «Sí, eso sí que fue un corte.»

Imán para Mujeres: «Pero también fue divertido.»

Yo: «¿Sabéis? Eso podría convertirse en una historia graciosa. Otras personas deberían escucharlo.»

Imán para Mujeres: «No serías capaz de contar estas historias.»

Yo: «Claro que lo sería. Sólo tendría que cambiar los nombres.»

Le llamaban Trinidad
(3) Le Llamaban Trinidad fue una comedia italiana rodada en 1969 con aires de espagueti-western (o viceversa), protagonizada por Terence Hill y Bud Spencer y caracterizada por dos importantes factores: mucha mugre, y muchos tortazos. Tuvo un cierto éxito en su época, y una secuela (Le Seguían Llamando Trinidad) con los mismos protagonistas. 

Bomba de Relojería: «No estaría bien.»

Yo: «Oh, venga, podría limitarme a postearlas en alguna BBS desconocida que sólo leyeran jugadores de rol, aficionados a las teorías conspiratorias y pervertidos sexuales.»

Imán para Mujeres: «No. Si hicieras eso, tendríamos que buscarte y matarte.»

Bomba de Relojería: «Matarte muy, pero que muy lentamente.»

Finiquitamos nuestro contrato de arrendamiento y dejamos nuestros trabajos. Como creíamos que no íbamos a tener hijos, para compensar habíamos decidido tener animales. Montones de animales. Teníamos dos gatos, un periquito albino, dos cacatúas y un loro sociópata. Demasiados animales, ahora que un bebé estaba en camino; así que decidimos quedarnos con los gatos, e intentamos encontrar buenos hogares para los pájaros. Colocamos fácilmente a las cacatúas y al periquito, porque eran animales muy dulces, y les echo de menos. El loro era harina de otro costal…

Propietario de Pájaro Potencial: «Qué pajarito más bonito.»

Yo: «Sí, su nombre es Bernice. Si se la queda le regalamos la jaula.»

Propietario de Pájaro Potencial: «Déjeme ver si quiere agarrarse con las patas a mi dedo.»

Yo: «No estoy seguro de que tengamos tiempo para… ¡Cuidado!»

Propietario de Pájaro Potencial: «¡MI PEZÓN! ¡IEEEEEEEEEEEEEEEEE!»

En otras palabras, aún conservamos al puto pájaro.

Justo antes de dejar Florida nos hicimos una ecografía o dos, y nos encontramos que el bebé estaba más desarrollado de lo que sospechábamos al principio. También descubrimos que iba a ser una niña. Yo estaba embriagado por la emoción y contentísimo a la vez.

Alquilamos un camión de mudanzas, cargamos todas nuestras pertenencias (ocho cajas de ropa, y cuarenta de juegos de rol y libros) y abandonamos Florida. El viaje duró un día y medio más de lo que debía, principalmente porque el camión nos dejaba tirados cada doce horas, más o menos. Dos de mis viejos amigos, Chevy Cordova y El Salvaje, nos acompañaron durante el viaje para ayudar. Tres de nosotros íbamos en el Brunomóvil, y mi mujer conducía el camión. Para cuando Albany estuvo a la vista, estábamos a punto de matarnos los unos a los otros.

Chevy Cordova: «Por favor, Jesús bendito, que esas luces de ahí delante sean las de Albany.»

Yo: «¡Ahora me toca a mí elegir el CD!»

El Salvaje: «¡Hey! ¡El gato se ha zampado todos los petardos que compramos en Carolina del Sur!»

Chevy Cordova: «Ab3, por favor, no pongas otro CD de Tom Waits en ese reproductor de CDs.»

Yo: «Oye, fuiste tú el que nos hizo escuchar dos veces el de Lo Mejor de Lynard Skynard

Chevy Cordova: «Lynard Skynard es rock clásico, Tom Waits no es más que otra de tus maneras de dar la espalda al mundo.»

El Salvaje: «Hey, ¿dónde está la vaina de carreras que venía con mi Happy Meal?» (4)

Yo: «No nos dieron un Happy Meal. La chica del autoservicio se cabreó porque le hiciste el pedido especial ese.»

El Salvaje: «Mira, si te dan gelatina con el desayuno, deberían poder darte gelatina con un Big Mac.»

Chevy Cordoba: «Además, la vaina de carreras se cayó dentro de mi paquete de patatas fritas, es mía por derecho.»

Yo: «Ya vale, par de cabezones. Yo pagué la comida, vosotros os la comisteis y la desparramasteis por mi coche. Esa vaina de carreras me pertenece.»

El Salvaje: «¡Es mía!»

Yo: «¡Mía! ¡Dámela!»

Star Wars (vaina de carreras)
(4) Las vainas de carreras (pod racers) eran los vehículos que usaban los participantes de las carreras en el Episodio I de Star Wars; y los Happy Meal son el menú infantil de McDonalds, que siempre incluyen un pequeño juguete. 

Chevy Cordova: «¡No codiciéis la vaina de carreras, oh, futuro calvo!»

El Salvaje: «Ey, quizá deberíamos calmarnos un poco. Estamos cansados, y estresados, y…»

Yo: «Oooh, ahora el niño se ha enfadado…»

El Salvaje: «A tomar por culo.»

(Comienzan los guantazos)

Hace que te preguntes por qué mi mujer prefería ir sola en el camión.

Finalmente conseguimos llegar a Albany. El bebé estaba a cinco meses de distancia, y vivíamos en la casa de mis suegros mientras buscábamos trabajos y un apartamento. El mes siguiente fue un mareante remolino de duchas para bebés, entrevistas de trabajo y reuniones incómodas. Imaginaos mi sorpresa cuando descubrí que El Pervertido y El Disgusto vivían juntos en un apartamento…

Yo: «Bueno, he vuelto. Ey, chicos, tenéis un buen sitio aquí.»

El Pervertido: «Sí, es todo lo que me queda desde que esa puta de mujer que tenía me dejó limpio.»

Yo: «No sabía que te habías casado.»

El Pervertido: «Ya no lo estoy.»

El Capullo: «Bienvenido de nuevo, Ab3.»

Bastardo Tramposo: «He aquí una cara que nunca pensé que volvería a ver.»

Yo: «Es bueno volver a veros, chicos.»

El Capullo: «¿Cuánto tiempo ha pasado?»

Yo: «Casi tres años. ¿Qué habéis hecho en este tiempo?»

Bastardo Tramposo: «¿Has aceptado a Cristo como tu salvador personal, Ab3?»

Yo: «¿Tú no solías robar tiendas?»

Bastardo Tramposo: «Sí, robo tiendas, pero Jesús me perdona.»

Yo: «Me alegro mucho por tí.»

(5) Candyland es un clásico de los juegos de mesa para niños (en los EEUU, al menos), con sus colores brillantes, sus coquetas figuritas que se mueven por el bonito tablero, sus cartitas… Todo muy mono. 

El Capullo: «Mira esto, nos robó una copia de Candyland. Este juego es la hostia.» (5)

Biff Bam: «A mí me pareHEce que CaHEndiland es un poco jueguista para mis preferencias.»

El Capullo: «¿Estás loco? ¡Candyland es puro narrativismo! ¿A quién le tocará ir al iceberg de la Reina Frostine, con todas sus implicaciones freudianas? ¿Y no son las pruebas a las que se enfrentarán los jugadores en el Pantano de Melaza similares a las de Luke Skywalker en aquella cueva de Dagobah?»

Bastardo Tramposo: «Importantes preguntas, todas ellas, pero aún más importante: Ab3, ¿has aceptado a Jesucristo como tu salvador? Recuerda que no hay tirada de salvación contra la condena eterna.»

Yo: «¿He mencionado que voy a ser padre? Mi mujer va a dar a luz a una niña.»

El Pervertido: «¡Bebés! No son más que otro malvado plan de las mujeres para chupar el dinero de los hombres.»

El Capullo: «Uno de mis personajes tuvo un bebé una vez. Recordarlo me hace temblar.»

Biff Bam: «¿Fue un parto simulaLAcionista

Bastardo Tramposo: «¿Y qué hay de tu niña? ¿Le has hablado a tu hija de la gracia y el amor de Jesucristo?»

Yo: «No… aún no ha nacido.»

Bastardo Tramposo: «Eso no es excusa. Si ese bebé no acepta la gracia y el amor de Jesucristo, será condenada al infierno para arder en los fuegos purgadores para toda la eternidad.»

Yo: «¿Sabes? Me gustabas más cuando idolatrabas a c.s. McCracken» (6)

El Pervertido: «¿El infierno? No me hables del infierno… yo estuve casado con Satán.»

The World of Synnibarr
(6) En la nota original: «Raven c.s. McCracken es el autor de The World of Synnibarr, considerado como uno de los peores juegos de rol jamás publicados (a pesar de incluir criaturas tan… originales… como las terroríficas Ostras de Fuego Mutantes Gigantes o los Ositos Voladores que Disparan Rayos Láser por los Ojos). The World of Synnibarr es una… especie de… cosa que pretende ser el juego de rol de fantasía definitivo, y que se queda en cuatrocientas y pico páginas de texto casi ininteligible, y poco más. ¡Y hasta tuvo una segunda edición!» ¡Y va camino de la tercera! Son los peligros de Kickstarter… y el crowfunding. 

Yo: «Je… ¿y dónde está El Disgusto?»

El Capullo: «Está ahí, en esa esquina.»

Yo: «¿Ese es El Disgusto? Creí que era una réplica a escala natural de Stephen Hawking.»

Bastardo Tramposo: «Todos se lo dicen.»

Yo: «¿Por qué tiene la intravenosa y el suero? ¿Está enfermo?»

El Pervertido: «No, pero después de que sus padres y su perro murieran en ese extraño accidente en la casa hinchable heredó un buen montón de dinero.»

Yo: «¿Casa hinchable? ¿Qué tiene eso que ver con su estado?»

El Pervertido: «Una vez que pudo cobrar los cheques se compró un enorme PC, un módem cable, una cuenta de Everquest y una enfermera para cambiarle las bolsas de suero.»

El Capullo: «Ha abandonado su vida en el mundo real para dedicarse a la virtual.»

Biff Bam: «Es más feliz de esa maHAnera.»

El Disgusto: «…Everquest… bueno…»

El Capullo: «Otro jugador perdido por culpa de la gratificación simulacionista de Everquest.»

Biff Bam: «Yo veo Everquest más como un entorno estrictamente jueguista

El Disgusto: «…inmersión… narrativista…»

Yo: «¿No podríamos hablar mejor sobre Jesús?»

El Pervertido: «Bueno, dejemos ya el tema de cómo una mujer resentida ha arruinado mi vida y mi economía. ¡He escuchado que te han publicado algo!»

Yo: «Sí, así es. Tengo una serie de historias cortas de zombies aparecidas en el juego de rol All Flesh Must be Eaten

Biff Bam: «¿Creía que habías dicho que habías publicado algo?»

Yo: «Y así fue, en el juego de rol.»

El Disgusto: «…las historias… de ambientación… en los juegos… no cuentan… no cuentan…»

Yo: «Sí, sí cuentan. Se publicaron. En una imprenta.»

El Pervertido: «Nadie lee las historias de ambientación en los juegos. Todos se las saltan, como los diálogos de una película porno.»

El Capullo: «¿Las películas porno tienen diálogo?»

Biff Bam: «Todo el mundo saBEbe que las historias de ambientación de los juegos son malísimas. La primera novela de Torg me produjo ceguera histeHÉrica.»

El Pervertido: «Estoy muy decepcionado contigo, Ab3.»

Bastardo Tramposo: «Bueno, no te sientas tan mal. Al menos tú no vendiste tu obra a Eden Studios.»

Biff Bam: «Sí, si TARbajaras para esos crápulas no tendríamos otra opción más que maHAtarte. Matarte muy, PREro que muy lentamente.»

El Disgusto: «…matarte… muy… pero que muy… lentamente…»

Y luego dicen que no puedes volver a sentirte como en casa otra vez.

(7) Cops, un reality-show norteamericano donde se emiten actuaciones «reales» de la policía. Bad boys, bad boys, watcha gonna do, whatcha gonna do when they come for you? 

Mi señora y yo encontramos un apartamento que era lo mejor que podíamos permitirnos, dadas nuestras pulverizadas finanzas. Acabamos en un vecindario donde cada noche parecía haber un ensayo con vestuario incluido de Cops. (7) Nuestro casero era o bien el más vago, o el más tonto, o el más malvado ser humano que jamás haya conocido, pero me mantenía alejado de él porque tenía exactamente el mismo nombre que uno de mis viejos personajes de D&D, y eso me asustaba.

Recuerdo el día después de terminar de preparar la habitación del bebé, cuando aguas residuales comenzaron a caer desde el techo. Aparentemente, nuestro casero/encargado del mantenimiento se había largado en medio de la reparación de un retrete con pérdidas.

A pesar de todo salimos adelante, y convertimos un piso asqueroso en uno bastante majo. Bueno, en realidad fue mi mujer la que hizo toda la decoración. Mis contribuciones se limitaron a cosas como esta:

Señora de Ab3: «¿Qué color para la pintura te gusta más? ¿Beige o rojizo?»

Yo: «Me da igual.»

Señora de Ab3: «¿Te importaría ayudarme a tomar la decisión?»

Yo: «Cariño, realmente me da igual. Tú tienes mejores gustos que yo con los colores.»

Señora de Ab3: «Cielo, yo valoro tu opinión. Tenemos que tomar estas decisiones juntos, porque si no, ¿qué sentido tendría?»

Yo: «Oh, de acuerdo. Hmmmmm… creo que prefiero el beige.»

Señora de Ab3: «Oh, no, el beige no pegaría para nada con las cortinas. Creo que el color rojizo es mucho mejor.»

Yo: «Mi trabajo aquí ha terminado.»

Mi mujer se puso de parto el día en que iba a ir al hospital para que se lo provocaran. Tras una noche de parto y cuatro horas empujando, aún no teníamos bebé. La gente entraba y salía continuamente. Había docenas de personas mirando las partes pudendas de mi mujer; yo empezaba a entender cómo se debía haber sentido Tommy Lee Jones. Los médicos y las enfermeras empezaban a mostrar más y más preocupación, y yo empecé a preocuparme más y más a medida que las contracciones continuaban pero el bebé no salía.

Finalmente, decidieron que iban a hacer una cesárea. Todo parecía estar ocurriendo demasiado rápido, y, al mismo tiempo, en cámara lenta. La trasladaron a la sala de operaciones y me hicieron esperar fuera junto a un camillero con pintas extrañas. Se suponía que estaba ahí para distraerme y calmarme mientras preparaban a mi mujer, pero acabó poniéndome más histérico de lo que él podía imaginar.

Camillero: «Usted asegúrese de permanecer calmado cuando le manden ahí dentro. Su mujer va a necesitar que esté calmado por ella.»

Yo: «De acuerdo… de acuerdo…»

Camillero: «Yo aprendí a mantener la calma en la marina. Serví en un submarino nuclear.»

Yo: «¿Qué?»

Camillero: «Sí, permanecíamos sumergidos durante meses en cada salida. Le sorprendería saber cuántas cosas teníamos almacenadas ahí abajo.»

Yo: «Usted no será un ninja, ¿verdad?»

Finalmente me dejaron entrar en la habitación. Mi mujer estaba tumbada sobre una mesa, con un biombo impidiéndome ver lo que los médicos le estaban haciendo. El aire estaba saturado con el olor de las medicinas y alcohol de esterilizar, pero por debajo de eso se notaba el olor agudo y carnoso de la sangre.

Los anestésicos que habían usado en mi mujer la habían dejado temblando incontroladamente. Le cogí la mano y le dije lo mucho que la amaba y cuán valiente era. Miré hacia arriba en un momento, sólo para darme cuenta de que podía ver el interior del cuerpo de mi mujer reflejado en las gafas del médico.

Las cosas empezaron a alargarse tanto que los anestésicos de mi mujer empezaron a perder efecto. Finalmente no pude aguantar más y llamé la atención de una enfermera.

Yo: «¿Qué coño está pasando? ¿Por qué está tardando tanto? Está teniendo un bebé, no jugando una partida de Champions

Enfermera: «¿Qué?»

Yo: «Eh… ¿Qué está pasando?»

Enfermera: «Bueno, el bebé se ha quedado atascado en el canal de parto, y el médico parece que no es capaz de sacarlo, así que ahora hay una enfermera empujando por el otro lado para intentar desatascarlo.»

Yo: «Así que en medio de una operación quirúrgica una enfermera está practicando el fisting con mi esposa.»

Enfermera: «Por decirlo así.»

Yo: «¿Cubre esto mi seguro?»

Algunos minutos después, un médico me empujó y pasó a mi lado llevando una reluciente cosita rosada con un mechón de pelo negro. En las películas, el bebé se menea y llora cuando nace.

Mi hija no estaba haciendo ninguna de las dos cosas.

Y los médicos seguían dando vueltas alrededor de mi mujer, volviendo a anestesiarla y llamando a otros doctores.

(8) Según fuentes habitualmente bien informadas, el meconio es un líquido pegajoso que se forma en los intestinos del feto y que se suele expulsar poco después del nacimiento. Qué asquito, ¿no? 

Les observé asaltar a mi hija con intravenosas en sus venitas y un tubo a lo largo de su garganta para eliminar el meconio que la estaba axfisiando. Eso hizo que mi pequeña comenzara a chillar. (8)

La realidad de lo que estaba ocurriendo me estaba mareando. Me sentí como si quisiera reir, llorar y vomitar, todo a la vez. Muchas mujeres han dicho que han sentido lo mismo al verme desnudo.

El deseo de aferrarme a mi sueño y verlo hecho realidad era increible, pero antes de que pudiera hacer nada la pusieron en una camilla y se la llevaron fuera de la habitación. Por supuesto, mi mujer se estaba poniendo frenética, queriendo saber por qué no la dejaban ver a su bebé. Intenté calmarla, pero cuando otro médico apareció yo también empecé a sentir la histeria. Cuando le hablé comencé a darme cuenta de lo que estaba pasando.

Yo: «¿Qué quiere decir con que no encuentran el riñón de mi mujer?»

Médico: «No es que lo hayamos perdido, puede haber sido cortado durante la cesárea, o quizá simplemente se desplazó por ahí durante el parto. Quizás su mujer sea una de esas personas poco comunes que han nacido sólo con un riñón.»

Yo: «Sí, es una entre un millón. ¿Y ahora qué?»

Médico: «Ahora vamos a cerrarla y a bajarla para que le hagan un TAC. Con eso deberíamos ser capaces de tener una perspectiva mejor de lo que pasa y decidir cuál es el siguiente paso.»

Yo: «No me lo puedo creer.»

Médico: «Mientras nos ocupamos de ella, ¿por qué no va a ver a su hija?»

Yo: «¿Dónde está?»

Médico: «Como medida de precaución la llevamos a la UCI prenatal.»

Yo: «Oh, Dios mío.»

Enfermera: «No se preocupe, esto lo cubre el seguro.»

Es extraño, pero en ese momento me acordé de un chiste que he estado contando durante años. Esto es un tío que va al hospital y se encuentra con que su hijo ha nacido deformado. Cuando se lo llevan, el tío ve que el bebé es sólo un globo ocular de metro y medio de largo, envuelto en pañales.

El tío grita: «¡Dios mío, esto no podría ser peor!»

Y el médico dice: «Es ciego».

Cuando entre en la UCI prenatal, el chiste perdió un poco de gracia. Encontré a mi hija en una esquina; aún estaban trabajando en ella, que estaba llorando a lágrima viva. Las enfermeras me dijeron que no podían creer lo alta que era, y que estaban seguras de que iba a estar perfectamente una vez que terminara el período de observación. Yo la miré, y fue la primera vez que la veía claramente, y… aún no tengo palabras para describir lo que sentí. Digamos simplemente que hay un montón de cosas que hasta entonces parecían jodidamente importantes, pero que para mí dejaron de tener sentido en ese momento.

Los padres de mi mujer aparecieron un poco después, y parecían tan abrumados como yo. Ninguno de nosotros, familiares o enfermera, éramos capaces de detener su llanto.

Hasta que apareció mi mujer, claro. La trajeron en una camilla; estaba exhausta y llorosa, y no estoy del todo seguro, pero creo que mi pequeña empezó a calmarse en cuanto escuchó el sonido de su voz.

Después se llevaron a mi mujer a su habitación y pusieron a mi hija en una cuna rodeada de monitores. Mis suegros me ayudaron a llegar al coche.

Suegro: «Bueno, al final todo salió bien.»

Suegra: «Es un bebé precioso. Vas a ser un padre maravilloso.»

Suegro: «Pero creo que un hijo es suficiente. Esto casi mató a tu mujer.»

Yo: «Bueno, no habíamos hecho ningún plan al respecto, y esto nos ha llegado de sorpresa…»

Suegra: «Mira. Si vuelves a hacer que mi hija sufra todo esto, te mataremos.»

Suegro: «Te mataremos muy, pero que muy…»

Yo: «¡Ya lo cojo, ya lo cojo!»

Regresé a un apartamento oscuro con gatos frenéticos. Alimenté a los gatos y me fijé en que el loro me estaba observando. Ni siquiera había notado que estaba llorando hasta ese momento.

Bernice: «¿PO-tuiiit?»

Yo: «Hey, ven aquí, pajarito. Ha sido un día increíble, ¿verdad? Sal por aquí. Agárrate a mi dedo como solías hacer.»

Bernice: «¿PO-tuiiit?»

Yo: «Sí, tuvo a la niña, y era exactamente como lo había imaginado, y también completamente diferente a lo que había imaginado. Mierda, nunca pensé que me casaría. Y ahora esta es la primera vez que mi mujer y yo estamos separados en muchos años. Ni siquiera sé si podré dormir.»

Bernice: «PO-tuiiit.»

Yo: «¿Sabes? Olvidé preguntar si encontraron el riñón de mi mujer. ¿Cuántas cosas más podrían estropearse hoy?»

Bernice: «PO-tuiiit.»

Yo: «Venga, ven aquí. Tú sabes que quieres.»

Bernice: «¡PO-tuiiit!»

Yo: «¡¡¡¡¡MI PEZÓN!!!!!»

En la próxima historia volveré con las andanzas roleras, de verdad. (9)


(1) El modelo GNS… a ver cómo explico esto. Empiezo por el principio: hay una página en Internet llamada The Forge que está dedicada a los juegos de rol publicados de manera independiente (juegos indie). El eje central de la página es un foro público que trata sobre la «teoría de los juegos de rol», en todos sus aspectos: desarrollo del escenario, de las mecánicas del juego, cálculo de probabilidades, definición de objetivos y procesos, creación del documento con el texto del juego, métodos de publicación, etc. Todo esto se complementa con una serie de artículos, más o menos, sesudos que intentan plasmar de manera lógica y «científica» esta forma de entretenimiento tan particular. Hay gente que considera The Forge una página excepcional, completa y muy útil, y que ya era hora de que alguien se tomase tan en serio el mundo del rol. Y hay gente que piensa que los que hacen The Forge deberían dejarse de pajas mentales, y dedicarse a jugar y pasar un buen rato sin darle tantas vueltas al tema, que (como diría el mago Tamariz) esto es pa’pasarlo bien. Y aunque parezca mentira, es el motivo de bastantes discusiones.

El caso es que en uno de los «artículos sesudos» de The Forge, Ron Edwards clasificó a los juegos de rol en tres categorías generales, según los objetivos que el autor tuviese en mente a la hora de diseñarlos: Gamist, Narrativist o Simulationist (por eso a esta clasificación se le llama «el modelo GNS«). Esta división se ha hecho muy popular, con tantos seguidores como detractores.

Más o menos funciona así: los juegos tipo Gamist (la traducción literal sería «jueguistas», que no tiene mucho sentido, pero no se me ocurre otra) son aquellos cuyas reglas recuerdan más a los típicos juegos de mesa tradicionales; fomentan la diversión, variedad y en cierta medida la competitividad entre los jugadores por encima de otras consideraciones como el realismo. Un buen caso sería Dungeons & Dragons: eso de que los personajes suban de golpe un «nivel» cuando han acumulado cierta experiencia no tiene contrapartida en el mundo real, pero ¿a quién le importa, mientras sea divertido? El segundo tipo lo forman los juegos de la clase Narrativist (narrativistas), cuyas reglas están orientadas a que los jugadores desarrollen una historia común, una especie de novela colaborativa. La atención al detalle se centra en el escenario y en las «actuaciones» y relaciones entre los personajes, antes que cualquier otro aspecto. Es lo que sucede con Amber o Nobilis, mismamente. El tercer tipo de juego es el formado por los Simulationist («simulacionistas»), que intentan representar cómo sería el día a día de los personajes en el mundo fantástico en el que viven. El énfasis está, pues, en el realismo (dentro de los parámetros del escenario en cuestión, claro) antes que en cualquier otra cosa. Por ejemplo, Rolemaster es un juego simulacionista, donde las reglas intentan cubrir casi cualquier eventualidad que los jugadores puedan encontrarse.

Como veis, es una clasificación curiosa. En cuanto a para qué sirve… a mí no me preguntéis. Y tampoco me preguntéis qué es eso del fisting, que yo soy muy tímido para esas cosas.

(9) En la nota original: «Para los interesados, si vais a la página web personal de Ab3 y pulsáis en «Who is the Al guy anwyay?», podréis ver una foto suya con su pequeñuela.» Hoy día, lo mejor es seguirle en su blog, donde podrás ver algunas fotos de él (y muchas de otras señoritas, por lo que parece), pero la foto original de la que hablaba el artículo se perdió en el Vacío. 


La traducción corresponde al texto What Do You Mean You Lost My Wife’s Kidney? de Al Bruno III (AB3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.

Mitos rotos y doloridos

WTF?! «¿Qué es esto?» ¡Vuelve a la entrada principal, muggle!

¡Atención! La siguiente historia puede ofender a personas con defectos de nacimiento, a los topos y a fans de H. P. Lovecraft, la lucha libre y la música country.

(1) En la nota original: "Billy Ray Cyrus es un cantante norteamericano de música country, y uno de sus mayores éxitos se titula Achy Breaky Heart, "Corazón Roto y Dolorido". De ahí el título original de esta historia, Achy Breaky Mythos, que yo he traducido como "Mitos Rotos y Doloridos" para pasar el juego de palabras al español. Y para tu información, hay una versión en español de Achy Breaky Heart, titulada Mi Pobre Corazón e interpretada por Coyote Dax (esa que tiene por estribillo "No rompas más mi pobre corazón, estás pegando justo entiéndelo"). ¿Soy el único que piensa que es una canción malísima?" ¡Y sí, es el padre de Miley Cyrus!
(1) En la nota original: «Billy Ray Cyrus es un cantante norteamericano de música country, y uno de sus mayores éxitos se titula Achy Breaky Heart, «Corazón Roto y Dolorido».

El poster de Billy Ray Cyrus (1) en la pared debería haber sido una señal de alarma para todos nosotros, pero estábamos desesperados por jugar a una partida de La Llamada de Cthulhu en la que no hubiese Vagabundos Dimensionales conduciendo camiones de reparto de helados. (2)

El nuevo máster era Biff Bam, un viejo amigo de Bastardo Tramposo; aparentemente se habían conocido en la academia militar. Era domingo, después de la hora de comer, estábamos en la casa de Biff y éramos cinco jugadores de piel pálida apretados en la habitación de hacer la colada, que estaba amueblada con la lavadora, una secadora, una mesa para jugar a las cartas, varias sillas desparejadas, y una foto ampollada por el calor del señor Corazón Roto y Dolorido en persona. Desde donde yo estaba sentado, Billy Ray me observaba con una mirada vacía pero calculadora.

El Disgusto: «Mira, todo lo que estoy diciendo es que me debes cuatro pavos.»

Yo: «No te debo nada, te dije que no comieras esa estúpida ensalada en mi coche.»

El Capullo: «No me puedo creer que El Pervertido prefiriese estar con su novia antes que venir a jugar.»

Biff Bam: «¿Con quién está ahora?»

El Capullo: «Con esa chica que trabaja en la tienda de cómics… Asenath.» (3)

Bastardo Tramposo: «Parece bastante simpática…»

El Disgusto: «¡Guau! ¡Espera! ¡Para el carro! ¿Asenath? ¿Esa con el brazo deformado como el de un bebé?»

El Capullo: «La misma.»

Vagabundos dimensionales (La llamada de Cthulhu)
(2) Los Vagabundos Dimensionales son, una vez más, una de las muchas criaturas creadas por H.P. Lovecraft dentro de sus Mitos de Cthulhu (que ya se han mencionado bastantes veces… ¡y las que quedan todavía!).
Y no, conducir carritos de helado no es algo que hagan normalmente.

El Disgusto: «¿Es esa la amante definitiva de la que estaba fardando?»

Yo: «Bueno, yo al menos me alegro de que haya encontrado alguien con quien conectar.»

El Disgusto: «¡Tiene un brazo como el de un bebé! ¿Cómo puede él soportar estar cerca de ella? ¡Está deformada! ¿Qué coño pueden estar haciendo juntos?»

El Capullo: «Él dice que es como si te hiciera una paja un pterodáctilo.»

Yo: «Oh, por el amor de Dios, no tenías por qué dar detalles…»

Biff Bam: «¿Asenath? ¿Es eso un nombre griego? Suena como algo sacado de Vampiro la MasQUIArada.» (4)

Ese último trozo no es un gazapo; era la forma en que Biff pronunciaba Mascarada. Biff tenía este hábito de pronunciar mal algunas palabras al azar, de forma que tuvieran poco o ningún sentido. Para ilustrar esto, pondré en mayúsculas esas pronunciaciones tan creativas, y así todos podremos disfrutar de ellas.

Asenath (mitología egipcia)
(3) Asenath es un nombre egipcio que significa «regalo del dios del sol». Y según el Génesis, también es la hija de Potipherah, sacerdote de Heliópolis, mujer de Joseph. No, yo tampoco lo sabía.

Biff Bam: «He estado comprobando vuestras hojas de personaje y todo parece correcto, excepto una cosa. Os pedí a todos que hiciérais acaMAdémicos, y uno de vosotros hizo a un NIMja.»

El Disgusto: «Es un profesor de estudios ninja.»

Yo: «¿Tenían estudios ninja en los años 30?»

El Disgusto: «Más te vale tener cuidado con lo que dices, ya estás caminando sobre hielo fino en lo que a mí respecta.»

Yo: «Oooooh, estoy asustado.»

El Disgusto: «Más te vale. Te dejaré K.O. en el suelo como a un taco mojado.»

Bastardo Tramposo: «¿Qué?»

Biff Bam: «Dejadlo ya, chicos. Mi mami está intentando ver Madam’s Place«. (5)

El Capullo: «Lo siento.»

Vampiro: La-Mascarada (manual)
(4) Vampiro: La Mascarada (y no MasQUIArada, claro) fue el primer juego de rol de White Wolf enmarcado en su Mundo de Tinieblas. (Hay más información al final de la historia.)

Biff Bam: «Bueno, digamos simplemente que eres un profesor de mitoloGINIA occidental que estudia kung-fu y esas cosas.»

El Disgusto: «Lo que sea.»

Mientras hablaba cerró puerta de la habitación, aislándonos del mundo exterior. La luz fluorescente hacía que mis compañeros de juego parecieran cadáveres, y no los cadáveres saludables y completos que puedes encontrar bajo tierra, sino más bien los que encontrarías varados en las costas de Nueva Jersey. Biff nos presentó las bases del escenario a muy grandes rasgos; todos éramos respetados profesores de mitología, teología y arqueología.

Biff Bam: «Bueno, todos vuestros personajes se conocen entre sí a un nivel PORfesional. Quizá haya una cierta rivalidad académica entre algunos; vuestro personaje puede haber cuestionado las ideas de alguno de los otros.»

Bastardo Tramposo: «Con puntuaciones casi perfectas como las mías, tendrías que estar loco para meterte con mi personaje.»

Biff Bam: «Todos vuestros personajes tienen un amigo mutuo, un aventurero llamado Dick Marvil.»

El Disgusto: «¿A mí me haces crear a un profesor y a este Dick Marvil le toca ser aventurero?»

Biff Bam: «Cada uno de vosotros recibe un telegrama de Dick pidiéndoos que le visitéis en la casa que heredó en Arkham, Massachusetts.»

Yo: «¡Hago mis maletas inmediatamente!»

Bastardo Tramposo: «Yo ordeno a mis sirvientes que hagan las mías.»

El Capullo: «Yo cojo a mi mascota, el dragón de Komodo, y me voy.»

Biff Bam: «¿Komodo?»

El Capullo: «Dijiste que estabas de acuerdo. Está en mi hoja de personaje.»

Biff Bam: «Déjame ver. ¿Dónde?»

El Capullo: «Por detrás.»

Biff Bam: «¿Dónde?»

El Capullo: «Justo al final.»

Biff Bam: «¿Esto de aquí? Creí que era una mancha de agua.»

Nos tomó algunos momentos resolver la situación con el Komodo, más que nada porque Biff te hacía obedecer las reglas practicando la lucha libre contigo e inmovilizándote en el suelo hasta que te desmayabas. Y, mientras tanto, en la habitación empezaba a hacer más y más calor. Intenté distraer la atención de los gritos enmudecidos de El Capullo mirando arriba hacia el póster, pero tuve que apartar la mirada.

Madame's Place
(5) Madam’s Place es una telecomedia norteamericana que empezó a emitirse en el 82.

¿Era imaginación mía, o su expresión había cambiado?

Biff Bam: «Así que todos llegáis a la gran MLANsión del tío de Dick Marvil, en la misma noche oscura y tormentosa.»

El Disgusto: «Yo no. Yo no me mezclo con los otros. Cojo una habitación en un motel del pueblo y me atrinchero en el interior.»

Bastardo Tramposo: «¿Por qué?»

El Disgusto: «Porque son mis rivales. ¿Cómo sé que todo esto no es algún tipo de complot para deshacerse de mí?»

Yo: «Nuestros personajes son rivales académicos. Énfasis en académicos

El Disgusto: «¡Estoy roleando! Mi personaje es una persona muy estresada, nadie respeta el campo de los Estudios Ninja Aplicados.»

El Capullo: «¿Ha empezado ya su personaje a perder puntos de cordura?» (6)

Yo: «Los está perdiendo él, en la vida real.»

Biff Bam: «Bueno, voy a llevar el tema de los puntos de cordura de manera algo DIEferente, para que lo sepáis.»

Yo: «¿Diferente, cómo?»

Biff Bam: «Bueno, todas estas reglas para la coRORdura no me parece que tengan ningún sentido.»

Cthulhu
(6) En la nota original: «En el juego de rol La Llamada de Cthulhu, los personajes de los jugadores («investigadores») tienen un marcador de puntos de cordura en la hoja de personaje. Cuando presencian sucesos paranormales y misteriosos (por no hablar de cuando se tropiezan con una criatura de los Mitos de Cthulhu), se arriesgan a perder puntos de cordura y, eventualmente, a volverse completamente locos.» Solo añadir que, en La Llamada de Cthulhu, la cordura no suele durar muchas sesiones, así que mejor que no te encariñes demasiado con tu personaje.

El Capullo: «Pues parece bastante fácil, si ves algo que te asusta haces una tirada de cordura.»

Bastardo Tramposo: «Rara vez fallo una tirada de cordura.»

Biff Bam: «Bueno, ese es el proBLAma, todo el rollo de la cordura se basa en el miedo más que nada, y los hombres de verdad no tienen miedo.»

Yo: «Todo el mundo tiene miedo de algo.»

Biff Bam: «Eso es lo que le dicen a las nenazas.»

El Disgusto: «Se refiere a ti, nenaza.»

Biff Bam: «Así que en mi juego tu cordura es una medida de tu hombría. Cuantos menos PIUNtos de cordura te quedan, más gay eres.»

Yo: «Estás bromeando, ¿verdad?»

Hubo unos gritos y chillidos ahogados procedentes de la otra habitación. Biff palideció un poco, se excusó y salió del cuarto. Se aseguró de cerrar la puerta tras de sí.

Nos miramos los unos a los otros por encima de la desconchada mesa de jugar a las cartas e intentamos enterarnos de lo que estaban diciendo detrás de la puerta de madera contrachapada.

Bastardo Tramposo: «¿No sería chulo que, por una vez, un personaje de El Disgusto intentase unirse al grupo?»

El Disgusto: «¿No sería chulo que tiraras los dados donde todo el mundo pudiese verlos?»

Yo: «¿Soy el único que no se siente a gusto con las reglas de cordura que se ha inventado este tío?»

El Disgusto: «¡Nenaza!»

Yo: «¿Sabes? Una vez que empiece a hostiarte no voy a ser capaz de parar.»

El Disgusto: «Sí, intenta darme una hostia. Soy un cinturón negro de seis meses. Un ninja blanco. ¡Camino entre las gotas de lluvia!»

Yo: «Y yo que pensaba que simplemente no te duchabas.»

El Capullo: «¿Soy el único que no se siente a gusto con el hecho de que me atacó y me dejó inmovilizado en el suelo?»

Bastardo Tramposo: «Ey, dadle una oportunidad a este tío, que sabe dirigir partidas chulas. Y Dick Marvil es un PNJ cojonudo.»

El Capullo: «Me estaba estrangulando.»

Yo: «Lo siento, pero todo este asunto es bastante surrealista.»

El Disgusto: «Sí, como si la opinión de un escritor fracasado importara algo.»

El Capullo: «Todavía no me siento la punta de los dedos.»

Yo: «¿Qué? ¿Pero quién coño te crees que eres para hablarme así?»

El Disgusto: «Te han rechazado ya tres editores, aquí y en Inglaterra. A mí, eso me suena a fracaso.»

Yo: «El fracaso sería no intentarlo.»

El Disgusto: «Oh, por favor. Piensa en esto, Ab3, piensa en la peor novela jamás publicada. Por defecto, esa novela es mejor que cualquier cosa que hayas escrito. La prosa de William Shatner tiene más significado que la tuya.»

Cthugha (La llamada de Chtluhu)
(7) En la nota original: «Otro de los oscuros dioses alienígenas de los Mitos de Cthulhu. Al menos ahora sabemos que tiene sobacos.» Pero no, Cthugha no siempre tiene sobacos, porque, al ser una masa de calor dotada de conciencia, no cuenta con una estructura física definida. ¿Picajoso yo? ¡Que va!

Cuando esas palabras salieron de sus labios, juro que escuché al poster de Billy Ray Cyrus animándome a matarle. Quizás lo hubiera hecho. No hubiese sido la primera muerte relacionada con los juegos de rol en mi pueblo, pero antes de que pudiese actuar Biff volvió y el juego siguió adelante.

Mientras el personaje de El Disgusto se quedaba en el pueblo y afilaba sus katanas, a los demás nos hicieron una visita guiada por la casa que Dick Marvil había heredado. Era bastante siniestra y muy gótica… o goTIca, como diría Biff.

Biff Bam: «Entonces Dick os habla sobre sus aventuras en Oriente, y de cómo hizo una fortuna llevando jaDEDE de contrabando.»

Yo: «¿Otra fortuna? Vaya, qué cosas.»

Bastardo Tramposo: «Sí, mi personaje le ayudó con eso.»

Biff Bam: «Esa fue la ocasión en que Biff mató a once hombres con una cuchara doblada.»

Bastardo Tramposo: «Le salvó la vida a mi personaje, lo recuerdo.»

El Capullo: «¿Quién estaba dirigiendo esta partida?»

Biff Bam: «Yo lo estaba.»

El Disgusto: «Yo paso la piedra de afilar por el filo de mi katana. Ñieeeeeec. Ñieeeeeec. Ñieeeeeec.»

A estas alturas la habitación de la colada estaba, más o menos, a la temperatura del sobaco blasfemo de Cthugga (7). Ahí estaba yo sentado, sintiendo el sudor salir de mi cuerpo, mientras Biff seguía contándonos «La Leyenda de Dick Marvil.»

Dick Marvil era un hombre entre hombres, millonario, playboy e inventor. Sus hobbies eran la arqueología y la lucha contra el crimen. Era un maestro de las artes marciales, el boxeo, la esgrima, y un tirador excepcional con cualquier clase de arma de fuego. También conducía coches de carreras, navegaba en barco y pilotaba aviones. Mientras nos llevaba por las habitaciones de su extraña mansión fumaba en una pipa que le había regalado Sherlock HolMSES».

El Capullo: «Pero, ¿para qué estamos aquí?»

El Disgusto: «Yo no estoy allí. Ñieeeeeec. Ñieeeeeec.»

Bastardo Tramposo: «Sí, ¿qué podemos hacer por el gran hombre?»

Biff Bam: «Dick ha encontrado en el sótano una extraña biblioteca antigua llena de libros OUScultistas. Sólo vosotros cuatro…»

El Disgusto: «¡Yo no estoy allí! Ñieeeeeec. Ñiiiieeeeeeeec.»

Biff Bam: «Sólo vuestros personajes tienen las habilidades necesarias para catalogar e investigar esos libros.»

Yo: «¿Nos va a pagar?»

Biff Bam: «Claro, pero ya es tarde. Así que os acompaña a vuestras habitaciones para que podáis descansar por la noche. Podéis empezar a hacer el trabajo por la mañana.»

Yo: «Vale. Vale, me preparo para meterme en la cama.»

Bastardo Tramposo: «Mi personaje se queda trabajando en su último libro.»

El Disgusto: «Yo espero a la medianoche. Luego me voy a la majestuosa mansión Marvil.»

El Capullo: «Yo también me preparo para irme a la cama.»

Phoebe Cates
(8) Phoebe Cates es una actriz que, entre otras cosas, hizo de la novia del prota de Gremlins. A Christine McGlade ya la conocemos de la historia anterior.

Biff Bam: «¿Te vas a poner tu kimono? El que tienes apuntado por detrás de la hoja de personaje?»

El Capullo: «No.»

Biff Bam: «Porque eso es lo que pone, ¿verdad?»

El Capullo: «Sí.»

Yo: «Oye, ¿puedes abrir aquí una ventana o algo así? Me estoy agobiando.»

Biff Bam: «Lo siento, la única ventana está cerrada y ataHAScada con pintura. Si tienes calor quítate la camisa.»

Y, sin más, Biff se quitó la camisa. Debo admitir que nunca consideré lo que haría si un compañero jugador empezase a despelotarse en frente mía. Tenía la esperanza de que si eso ocurriera, estaría jugando con Phoebe Cates o Christine McGlade (8).

Pero nunca tuve tanta suerte. En lugar de eso me encontré mirando las tetas fofas y masculinas de Biff. Y cuando aparté la mirada me encontré mirando de nuevo a Billy Ray; a través de la neblina y el tufo causados por el calor de la partida, su peinado parecía mecerse inquietantemente. Nuestros personajes se acostaron para pasar la noche.

El Disgusto: «Aparco mi coche a una milla de distancia de la casa. Estoy vestido completamente de negro. Voy andando… ¡NO! Voy saltando de árbol en árbol, tan sólo llevando mi katana y mi ametralladora Thompson.»

Bastardo Tramposo: «¿Por qué?»

El Disgusto: «¡Digamos simplemente que elegisteis el rival académico equivocado, capullos!»

Biff Bam: «A medida que te acercas a la casa puedes ver extrañas formas parecidas a gárGORlas moviéndose por el tejado.»

Bobba Fett y Darth Vader
(9) Boba Fett, uno de los personajes más queridos y populares de Star Wars… por alguna razón incomprensible, ya que en la trilogía original apenas dice cuatro frases mal contadas.
En la foto de arriba le tenemos preguntándole a Darth Vader cómo solucionar los cuelgues y problemas de seguridad y compatibilidad de Windows XP. «No se ofusque con ese terror tecnológico», respondió el lord del Sith.
A veces, los chistes más viejos son los mejores.

El Disgusto: «¿Puedo ver en qué habitación está el personaje de Ab3?»

Biff Bam: «Por favor, haz una tirada de cordura.»

El Disgusto: «¿Por qué? ¿Por unas jodidas sombras? ¡YO soy una sombra! ¡Soy un ninja con doctorado!»

Biff Bam: «Las sombras son soBERnaturales. Por favor, tira los dados.»

El Disgusto: «Que te jodan, mi personaje no se asustaría de… ¡¡¡NOOOOOOOOOOOO!!!»

El Disgusto intentó correr, pero Biff tenía la ventaja de jugar en casa. Y antes de que ninguno pudiera reaccionar, el ninja blanco estaba atrapado en una presa que Biff hizo con sus piernas. Bastardo Tramposo parecía estar disfrutando del espectáculo, pero El Capullo estaba estremeciéndose. Yo miraba al póster. ¿Por qué tendría nadie un póster como ese en la pared de la habitación de lavar la ropa? ¿Por qué?

Una vez que Biff restableció de nuevo su estatus como macho alfa, el juego continuó. El Disgusto estaba extrañamente callado; incluso bajo la luz lóbrega de los fluorescentes podía ver en su cara la marca del d4 en el que había aterrizado.

Biff Bam: «¿Seguro que no os queréis quitar las camisas, chicos?»

El Capullo: «Yo estoy cómodo.»

El Disgusto: «Yo no me quito mi camiseta de Boba Fett por nadie». (9)

Irene Cara y rata topo
(10) Irene Cara, que protagonizó la película Fama (en el papel de Coco) y además cantó el tema principal. Sí, hombre, ese que también sonaba al principio de cada episodio de la serie. ¿No te acuerdas? Era más o menos así: Nanana, FAAAME, nananana nanaaana, nananana, FAAAAME, nanana nananaaaa… Queréis la fama, pero la fama cuesta. Y aquí vais a empezar a pagar… ¡con sudor! ¡FAAAAAME! ¡Nananana nana!
En cuanto a las ratas-topo, una imagen vale más que chorrocientas palabras.

Yo: «Yo estoy disfrutando de todo el rollo este de la ola de calor, pero gracias de todas formas.»

Biff Bam: «¿Qué os pasa? Aquí somos todos tíos. Quitáos las camisas.»

Bastardo Tramposo: «¿Qué?»

Biff Bam: «B.T., quítate la camisa.»

Era como esa escena al final de Fama, pero peor, porque en lugar de Irene Cara tenías a un tío con el físico y el color de piel de una rata-topo (10). Desde mi posición estratégica, Billy Ray parecía estar midiendo la talla de Bastardo Tramposo por razones que no pude comprender. Si es posible para un póster bullir con ansias inhumanas, ese lo hizo.

Hubo un coro fresco de gruñidos y rugidos. Una sombra pasó sobre el rostro de Biff, se excusó de nuevo y volvió a salir de la habitación.

Yo: «Tenemos que salir de aquí.»

Bastardo Tramposo: «¿Por qué? Si acabamos de llegar.»

El Disgusto: «Ohshinobiohshibiohshinobi…»

El Capullo: «Quizá si nuestros personajes se suicidaran…»

Yo: «Vamos a irnos y ya está.»

Bastardo Tramposo: «Si haces eso podría cabrearse.»

El Disgusto: «Ohshinobiohshibiohshinobi…»

El Capullo: «¡Estamos perdidos! No puedo quitarme la camisa, ¡simplemente no puedo! Es por todo ese rollo del tercer pezón…»

Bastardo Tramposo: «Simplemente disfrutad de la partida, chicos. Es un gran máster.»

Yo: «¡Noticia de última hora! ¡En el planeta del que yo vengo, los juegos de rol no son un deporte de riesgo!»

Cletus (Los Simpson)
(11) En los EEUU, los rednecks (paletos) son los típicos pueblerinos del sur que aparecen siempre estereotipados como… bueno, como paletos, vaya, con bastante fama de incestuosos y racistas, acompañados siempre de algún tipo de arma de fuego y conduciendo antiquísimas camionetas llenas de mugre, con la bandera sudista como matrícula. Y su música favorita, al menos según el mismo estereotipo, es el country.

El Disgusto: «Ohshinobiohshibiohshinobi…»

Yo: «¿Y tú qué COÑO estás haciendo?»

El Disgusto: «Intentando contactar con el ninja que fui en una vida anterior. Con su poder y el mío, le daremos una paliza en el culo al tío este.»

Yo: «¿Sabes? Cada vez que pienso que he conocido a alguien más gilipollas que tú, te limitas a poner el listón un poco más alto.»

El terror y el calor hicieron que los minutos pareciesen horas. ¿Podría salir pitando y alcanzar la puerta pasando por delante de Biff? El póster de Billy Ray Cyrus se burlaba de mis esperanzas. ¿Acaso era algún Dios de los paletos al que estábamos condenados a ser sacrificados? (11)

Yo: «¿A dónde habrá ido?»

Bastardo Tramposo: «Su madre tiene alguna enfermedad en un pie. Le tiene que dar masajes en el pie cada par de horas o así.»

El Capullo: «Oh, Dios mío.»

El Disgusto: «Creí oler Ben Gay». (12)

Biff Bam: «Lo siento por teneros aquí esperando. ¿Por qué tenéis todos las camisas puestas todavía?»

Me gustaría ser capaz de deciros que ese fue el momento que elegí para mantenerme firme frente a la locura que me rodeaba, pero eso no fue exactamente lo que ocurrió. Durante la siguiente hora, más o menos, jugamos sin camisa. Nuestros personajes fueron despertados por el sonido de unos Ángeles Descarnados de la Noche lanzando a cierto ninja completamente diplomado a través de la ventana de la fachada de la mansión. (13)

Dick Marvil desapareció y nos encontramos bajo asedio. Ninguna de las armas que teníamos, ninja o no, estaba siendo efectiva en absoluto. Nuestros personajes se atrincheraron en la biblioteca y comenzaron a leer libros de hechizos desesperadamente, esperando poder salvarse de alguna forma.

Biff Bam: «Has vuelto a fallar tu tirada de cordura.»

Bengay (crema)
(12) Bengay (que no Ben Gay) es un medicamento americano para tratar la artritis y los dolores de espalda, músculos y articulaciones.

El Capullo: «Oh, no.»

Biff Bam: «Vale, tu personaje ahora no sólo tiene una muñeca dislocada que le da un moDIAIficador a la dexTRIEza, sino que también cecea al hablar.»

El Capullo: «De acuerdo.»

Biff Bam: «Así que más te vale cecear cuando hables, ¿estamos?»

El Capullo: «Zí.»

Bastardo Tramposo: «¿Alguno de eZtoZ libroZ noZ Zirven de ayuda?» (14)

Biff Bam: «De momento nada os está aYUIdando. De repente la puerta salta de cuajo y veis a un montón de Ángeles DesQUIARnados de la Noche bajando por las escaleras.»

El Disgusto: «Yo intento cometer seppukku con una copia de El Rey de Amarillo«. (15)

Yo: «¿Hay algo que podamos hacer?»

Biff Bam: «No.»

Bastardo Tramposo: «Yo Zigo leyendo loZ libroZ, por Zi acaZo.»

Yo: «Yo espero lo inevitable.»

Biff Bam: «Los ÁnGIEles Descarnados se acercan… están más cerca… más cerca… y de repente…»

El Capullo: «Nos matan a todos… ¿por favor?»

Biff Bam: «¡De repente Dick Marvil baja corriendo las escaleras y PIElea con el Ángel Descarnado más cercano y lo tira al suelo!»

El Disgusto: «¡Yo estoy matándome todavía!»

Biff Bam: «¡El cuello del Ángel Descarnado se rompe con un chasquido nauseabundo y entonces Dick Marvil se lanza contra el siguiente y RIEpite el PORceso!»

Seppuku samurái
(15) Pintura japonesa que trata el seppuku del samurái. He desplazado la nota original al final del texto.

Bastardo Tramposo: «¿ConZigue matarloZ a todoZ?»

Biff Bam: «Sí. ¡Rompe todos sus cuellos! ¡Estáis salvados!»

El Capullo: «Viva.»

Yo: «Espera un minuto. ¿Las pistolas y las katanas no pueden ni hacerles un rasguño a estas cosas, pero sus cuellos se parten como ramitas?»

Biff Bam: «No es culpa mía que ninguno de vosotros lo pensara antes.»

Esa fue la gota que colmó el vaso. Me puse de pie.

Yo: «Eso es una completa gilipollez. ¡No sabes una puta mierda sobre La Llamada de Cthulhu y te puedo asegurar que tampoco tienes ni puta idea sobre cómo dirigir una partida de rol si crees que nuestro concepto de pasar un buen rato es ser EL PUTO SÉQUITO DE TU PERSONAJE MASCOTA!»

Bastardo Tramposo se quedó boquiabierto, horrorizado. El Capullo se arrastró debajo de la mesa. El Disgusto se meó encima por motivos que sólo él podía conocer. Yo ya estaba corriendo hacia la puerta de la habitación de la colada, cuando sentí unas manos carnosas agarrarme y arrastrarme hacia atrás. Mi visión comenzó a oscurecerse. La última cosa que vi fue el póster de Billy Ray Cyrus, y, en ese momento, me di cuenta de que, en lo que respecta a los juegos de terror, yo no sabía un pijo (16).


Referencias y notas al pie

(1) De ahí el título original de esta historia, Achy Breaky Mythos, que yo he traducido como «Mitos Rotos y Doloridos» para pasar el juego de palabras al español. Y para tu información, hay una versión en español de Achy Breaky Heart, titulada Mi Pobre Corazón e interpretada por Coyote Dax (esa que tiene por estribillo «No rompas más mi pobre corazón, estás pegando justo entiéndelo»). ¿Soy el único que piensa que es una canción malísima?»

¡Y sí, es el padre de Miley Cyrus, y aparecía en Hannah Montana!

(4) La primera edición apareció en 1991 e, inmediatamente, alcanzó un éxito increíble. Con su combinación de estilo de juego narrativo (con reglas simples y fáciles de entender), su ambiente gótico y tenebroso, y un escenario modernista-depresivo que atrajo poderosamente a los jugadores más jóvenes (por aquello de la angustia típica de la adolescencia y tal), se convirtió en uno de los juegos de rol que marcaron los 90. De repente parecía que todo el mundo jugaba a Vampiro, incluso gente que no había jugado a rol en su vida (incluyendo muchas mujeres, algo poco común hasta ese momento). Y la versión «en vivo» (el LARP, Live Action Role-Playing, como dicen los ingleses) con las reglas de «El Teatro de la Mente» tuvo un éxito tan arrollador como el del juego de mesa. Durante bastantes meses no fue raro encontrarse los viernes y sábados por la noche a grupos de jóvenes jugadores maquillados como vampiros por el centro de las grandes ciudades, roleando.

Justo es decir que Vampiro tuvo (y tiene) también muchos detractores que lo consideraban un juego mediocre y poco trabajado, con reglas incoherentes y mal diseñadas (algunos también se meten con su legión de devotos seguidores por ser «demasiado extravagantes» a la par que apasionados a la hora de defender «su» juego, pero como todos los ataques personales, es una apreciación injusta y que en cualquier caso tiene poco que ver con el juego en sí). Además se le criticó duramente por la forma en que intentaba sacar pasta a los jugadores de manera descarada, con tanto suplemento de clanes y demás. El término rolero inglés splatbook para designar en general a cualquier suplemento dedicado a un clan o facción determinados dentro de un juego, generalmente con la única intención de exprimir un poco más la cartera de los jugadores procede, precisamente, de Vampiro.

Pero bueno, te guste o no te guste, lo que no se puede negar es que Vampiro ha sido un juego de rol de referencia obligada en la historia del mundillo, y uno de los más influyentes de la última década. Y hace poco White Wolf sacó la nueva versión (Vampiro: El Réquiem) como parte del lanzamiento del nuevo Mundo de Tinieblas, que parece estar bastante bien.

(13) En el original los monstruos en cuestión son Nightgaunts, que son parte del bestiario de la versión original americana de La Llamada de Cthulhu. Pero no he encontrado una página que dé el equivalente español, así que he tirado de manual y los he sustituido por los Ángeles Descarnados de la Noche. Si alguien sabe la traducción exacta de Nightgaunt según el manual de La Llamada de Cthulhu en español, que me lo diga.

The King in Yellow
Portada de The King in Yellow de Robert W. Chambers. ¡Quizá os suena por la primera temporada de True Detective!

(14) No me preguntes por qué Bastardo Tramposo empieza a cecear también. O lo hace en solidaridad con El Capullo, o Ab3 se equivocó de personaje.

(15) Seppuku es el suicidio ritual que cometían los samuráis japoneses (pero no los ninjas) para expiar su vergüenza cuando fallaban en sus deberes hacia su señor. Ya sabes, eso de abrirse las tripas en canal con una katana… lo que más vulgarmente se llama hara kiri, vamos.

Y The King in Yellow (El Rey de Amarillo) es una historia de terror escrita por Robert W. Chambers en 1895, acerca de una obra de teatro (con el mismo nombre) que vuelve loco a todo aquel que la lee. El Rey de Amarillo también es uno de los avatares del Dios Arquetípico Hastur.

(16) En la historia original, «no sabía un pijo» es «I didn’t know dick.» Un juego de palabras entre dick (pene, pijo) y el nombre de Dick Marvil, el PNJ supermaravilloso.


La traducción corresponde al texto Achy Breaky Mythos de Al Bruno III (AB3), realizada por Jorge Prieto (a.k.a. Reverendo) y recuperada de Archive.org.