Verano de 2016. Tras revisitar La guía del autoestopista galáctico (con una toalla cerca en todo momento), devorar las películas clásicas de los Monty Python, y también de Terry Gilliam, y releer algunos capítulos de El señor de los anillos —aunque siempre preferí El Hobbit—, caen, de una de las cajas de mi última mudanza, unos viejos manuales de Dragones y Mazmorras; ese mismo día, empiezo a devorar una serie de estrenocon aires ochenteros:Stranger Things, donde los cuatro niños protagonistas, los tres que conocerán a Eleven y aquel al que tratarán de rescatar, juegan a D&D y se enfrentan al Demogorgon, un príncipe demoníaco que ya aparecía en la primera edición del juego.
Cartel promocional de la serie Stranger Things en Netflix. Serie 100 % recomendable.
Lo relacioné de inmediato con las historias de Ab3 (en inglés), que un tal Reverendo tradujo con mucha gracia hace más de una década (para hacernos una idea, el hilo revivido por un usuario de Meristation data de 2004-2005, y la web debió aparecer poco más allá de principios de siglo). Tras todo lo anterior, tuve cierto impulso de ponerme en la piel de esos niños tan freaks que salvaban el mundo frente a un tablero, unas cuantas notas en papel y un buen puñado de dados.
Por desgracia, no hay tiempo para todo, por lo que mientras nos toca la lotería o una gran multinacional compra por cientos de millones una de mis revolucionarias ideas de negocio (¡ja!), me conformo con recuperar en un formato adecuado todas aquellas historias de rol con las que uno no podía parar de reír.
Las tradujo este señor, cuya página web se perdía con el paso de los años en otro plano de existencia, o quedaba recluido en las Dimensiones Mazmorra, en R’lyeh o a través de todo el Multiverso… Quién sabe. De cualquier modo, y al margen de la legalidad de coger estos textos y darles un formato adecuado (he conseguido hablar con el autor original, y cortar el árbol más alto del bosque con… ¡un arenque!, para obtener su permiso; pero no he encontrado al traductor, que emigró a tierra de Canguros, según se cuenta).
Y aquí tenemos a un asustado Rincewind en las Dimensiones Mazmorra…
Entonces, se me ocurrieron tres ideas relacionadas entre sí: a) hay fragmentos mal organizados por multitud de foros de habla hispana y por todo Internet, así que mejor organizarlos y referenciarlos en algún sitio (¿por qué no aquí?); b) por lo majo que parecía el tal Reverendo (Jorge Prieto), seguro que también me daría permiso para transcribir y corregir los textos originales en español; y c) porque si alguna de las afirmaciones anteriores no es correcta, lo más probable es que exista un universo alternativo en el que, o él está de acuerdo, o yo jamás me decido a hacer algo así, y me marche a comprar un falafel (o nos esclavicen seres insectoides provenientes de Gor).
Si ni tan siquiera la gastronomía turca y libanesa puede zanjar este tema, un e-mail será suficiente para retirar esta versión renacida de sus cenizas gracias a una pluma de fénix, un simple hechizo de resurrección o un tipo avispado que, rápidamente, se percató de que todas estas historias solo habían fingido su propia muerte.
Quedaron nueve en la recámara que (que yo sepa) nadie se atrevió a traducir, pero como (creo que) tengo los medios —aunque sea de un modo… indirecto— quizá también aparecen por aquí…
Además, que esto se llama Doblando tentáculos; antes o después tenía que asomar el morro Cthulhu, o lo que sea eso que le cuelga de la cara…
Aviso: la siguiente historia puede ofender a los fans de Dungeons & Dragons, a la asociación por el tratamiento ético de los kobolds, a Gary Gigax, a Steve Jackson, y a los Mord-Sith.(1)
(1) Los kobolds son criaturas de D&D. Una de las criaturas más débiles y patéticas del juego, sí… Pero, oye, no puedes esperar que los jugadores novatos empiecen a ganar experiencia luchando contra dragones de hielo. (Continúa al final de la historia.)
Nuestras campañas de rol tendían a explotar en la mismísima rampa de lanzamiento. Iban marcando nuestro pasado como basura tirada en las calles, de la misma forma que los episodios piloto de las series de Gene Roddenberry iban marcando de basura los canales de televisión por cable en las sobremesas de los sábados de los ochenta. (2)
Algunas veces, sin embargo, una partida aguantaba. No solían durar mucho pero, por lo que a mí respecta, cualquier campaña que durase más de dos sesiones era una victoria. Así que estoy seguro de que apreciaréis mi sorpresa cuando me encontré con que la partida de D&D que estaba dirigiendo alcanzó su segundo mes. Esperábamos en el sótano de El Disgusto a que llegaran los últimos miembros del grupo.
Yo: «El Pervertido y Asenath deberían haber llegado hace veinte minutos.»
El Disgusto: «Pues vamos a empezar sin ellos. ¿Para qué necesitamos a un mago y a una clériga? ¡Yo soy un ninja!»
El Capullo: «Asenath no me cae bien. No creo que ella le respete.»
Psicópata Dave: «¿Qué quieres decir?»
El Capullo: «¿Os acordáis de aquella vez en que mi personaje era una mujer, y se enrolló con el personaje de El Pervertido? Yo fui una novia mucho mejor para él en la partida que Asenath en la vida real.»
El Cagón: «Uau.»
El Capullo: «Decidme que me equivoco.»
Yo: «Ni siquiera podría empezar a explicarte lo… equivocado y enfermo que es eso que acabas de decir.»
Psicópata Dave: «Bueno, esa damita tiene algo que tú nunca podrás tener, Capullo.»
(2) Gene Roddenberry fue el famosísimo creador de la serie Star Trek. Como nota anecdótica, un año después de su muerte, en 1991, la lanzadera espacial Columbia transportó sus cenizas al espacio, donde permanecerán para siempre.
El Capullo: «¿El qué?»
Psicópata Dave: «Una vagina.»
El Cagón: «Las chicas pueden llegar a dar bastante miedo. No sabes la suerte que tienes de ser célibe, Ab3.»
Yo (a través de mis dientes apretados): «Yo no soy célibe PORQUE QUIERA.»
Psicópata Dave: «Pobre bastardo, estás atrapado en el Corolario de Gygax.»
Yo: «¿El Corolario de Gygax? ¿Y eso qué coño es?»
Psicópata Dave: «El Corolario de Gygax afirma que cada vez que el personaje de un jugador echa un polvo, eso retrasa que ese jugador eche un polvo durante 1d100 semanas.»
Yo: «¿Qué?»
El Cagón: «¿Y quién tira el d100?»
El Disgusto: «¿Esa regla se aplica también a las mujeres canadienses?»
Psicópata Dave: «Hacer preguntas como esa es arriesgarse a volverse loco.»
El Capullo: «Yo creía que esa era la Maldición de Steve Jackson.»
Finalmente aparecieron Asenath y El Pervertido, y pudimos empezar a jugar. Se habían pasado semanas intentando localizar la Mazmorra Perdida del Destino Terrible, y luego se habían pasado una semana o dos más intentando conseguir el dinero y equipamientos necesarios para financiar la expedición.
Yo: «La entrada a la Mazmorra Perdida del Destino Terrible es fácilmente visible debido a todos los huesos de aventureros muertos amontonados por fuera.»
El Cagón: «Yo me pongo a rapiñar entre los cadáveres, buscando tesoros.»
El Disgusto: «Mi ninja hace ocho saltos mortales hacia la entrada de la mazmorra, y cuando llega se funde con las sombras.»
Yo: «Es mediodía.»
El Disgusto: «¡Hay sombras al mediodía! ¿Es que no sabes nada?»
El Capullo: «Mi guerrero-bardo-ilusionista saca su arma y camina hacia la entrada de la mazmorra.»
Asenath: «Mi clériga se asegura de que su maquillaje esté en orden y luego se une al guerrero.»
El Disgusto: «Sigo pensando que es una chorrada que tu clériga lleve medias de redes, maquillaje y minifalda de cuero. ¡Se supone que esto es D&D, y no una mierda de fantasía sexual sadomasoquista!»
Asenath: «Obviamente, nunca has leido Wizard’s First Rule.»
Psicópata Dave: «Mi anti-paladín extrae las cabezas reducidas de sus enemigos de su bolsa mágica y comienza a susurrarles.»
El Pervertido: «Mi mago saca su Varita de las Maravillas. ¡Cha-CHAK!»
(3) «MacGuffin» es un término acuñado por Alfred Hitchcock hace ya bastantes años para designar «eso» que persiguen los protagonistas de una historia (un objeto, un documento, una cierta información, lo que sea) y que sirve de excusa para dar lugar a la misma, aunque al final realmente no sea tan importante que lo consigan o no. Por ejemplo, el halcón maltés es el MacGuffin de la novela (y película) del mismo nombre, al igual que el tesoro Big Whoop es el MacGuffin del juego The Secret of Monkey Island 2.
Una nota rápida acerca de eso. Dos sesiones antes, el mago de El Pervertido había encontrado una Varita de las Maravillas, y ahora era su objeto mágico favorito. Por alguna razón, El Pervertido creía que una Varita de las Maravillas hacía exactamente el mismo sonido que una escopeta recortada cargando un cartucho.
Yo: «Cagón, te encuentras con que los huesos han sido limpiados del todo. Lo siento. El resto aseguráis la entrada a la mazmorra.»
El Disgusto: «De acuerdo, vamos a establecer el orden de marcha, y abramos nuestro camino hasta la cámara con la Gema de MacGuffin» (3)
El Cagón: «Pero es que para hacer eso primero hay que atravesar la Cámara de los Murciélagos Satánicos.»
El Disgusto: «¿Pero a ti que te pasa? ¿Es que cada personaje que haces tiene que ir siempre bañado en su propia orina?»
Psicópata Dave: «Yo de ti no hablaría de orina, chico del Mountain Dew.»
El Disgusto: «Tengo tres palabras para ti, Señor Don Usted: Palo. Del. Dolor.»
Psicópata Dave: «Y yo tengo dos palabras adicionales para tí: Penetración. Anal.»
Yo: «Ya vale, ¿me podéis dar el orden de marcha, por favor?»
Psicópata Dave: «Mi personaje va en cabeza.»
El Cagón: «Yo me quedo en la retaguardia.»
Psicópata Dave: «Tú eres un guerrero, los guerreros no se quedan en la retaguardia.»
El Cagón: «¿Y qué pasa si nos atacan por detrás?»
El Capullo: «Yo voy el segundo en el orden de marcha. Mi personaje saca su laúd y toca una melodía esperanzadora. ¿Me das puntos extra de experiencia si no me pongo a cantar de verdad?»
Yo: «Dios, sí.»
El Pervertido: «Yo voy después, con mi Varita de las Maravillas bien preparada.»
Asenath: «Y de qué manera.»
Yo: «No des detalles.»
Asenath: «Pero ¿puedo decir una cosa? ¿Para qué queremos conseguir esta Gema? No tiene ningún valor para ninguno de nosotros.»
El Disgusto: «El tío que nos dio la pasta para financiar la expedición la quiere.»
Asenath: «Que le jodan. Yo digo que vayamos a buscar la Espada del Corte Sanguinoliento. Todo el mundo sabe que está en esta misma mazmorra.»
El Disgusto: «Yo digo que busquemos la Gema de MacGuffin, y lo que diga el ninja va a misa.»
El Capullo: «¿Por qué deberíamos dejar que seas tú el que dé las órdenes?»
El Disgusto: «Para explicar el porqué, mi ninja mata al personaje de El Capullo usando sólo sus pulgares.»
(Un montón de tiradas de dados después, acompañadas de dientes apretados)
El Capullo: «Has matado… a mi personaje…»
El Disgusto: «¡Eeeeeeeeeeeeeeeeyyyyyyyyyy!»
El Capullo: «…con tus pulgares.»
El Disgusto: «¡Eeeeeeeeeeeeeeeeyyyyyyyyyy!»
Yo: «Deja de imitar al Fonz. Eso es tener mala leche.» (4)
El Disgusto: «¡Eeeeeeeeeeeeeeeeyyyyyyyyyy!»
El Capullo: «¿Puede alguien resucitar a mi personaje?»
Asenath: «Lo siento, mi clériga todavía no puede hacer eso.»
El Disgusto: «Entonces supongo que tu cuerpo se va a pudrir ¡ahií… eyyyyyyyyyy!»
El Capullo: «¡Cállate!»
El Disgusto: «¡Eeeeeeeeeeeeeeeeyyyyyyyyyy!»
Yo: «Mira, estoy hablando en serio, Disgusto.»
El Disgusto: «Lo siento, por un momento me dejé llevar.»
Yo: «Y tanto que lo hiciste.»
El Disgusto: «¡Pero levanto mis pulgares por la muerte de su personaje! ¡EEEEEEEEEEEYYYYYYYYY!»
(4) «El Fonz» (o «Fonzie») era el apodo de Arthur Herbert Fonzarelli, uno de los principales personajes de la telecomedia norteamericana HappyDays (Días Felices), interpretado por Henry Winkler.
Con los ojos cegados por las lágrimas, El Capullo abandonó corriendo la mesa de juego. Si bien no hay ninguna forma digna de abandonar así una partida, la de El Capullo fue especialmente ignominiosa porque de camino a la puerta tropezó con Lamont, el perro de El Disgusto.
El Pervertido: «Mierda, ¿todavía está vivo ese perro?»
El Disgusto: «Sí, mis padres se gastaron el dinero que habían ahorrado para mi universidad en sus operaciones.»
El Cagón: «¡Ouch!»
El Disgusto: «Bah, Harvard es una universidad estúpida de todas formas. Ningún club de rol en absoluto.»
Yo: «Bueno, tacharé al personaje de El Capullo del orden de marcha.»
El Cagón: «Táchame a mi también. Mi personaje se quedará detrás y guardará el cadáver del guerrero-bardo-ilusionista.»
Yo: «¿Qué?»
El Cagón: «Bueno, alguien tiene que hacerlo. Estoy interpretando bien al personaje.»
Yo: «Así que tú, como jugador, vas a limitarte a sentarte ahí, mientras nosotros seguimos la partida durante varias horas, para que tu personaje pueda quedarse guardando el cuerpo de otro personaje al que apenas conocía.»
El Cagón: «Nos dimos los buenos días.»
Psicópata Dave: «Técnicamente, nadie habló mucho con el personaje de El Capullo.»
De alguna manera conseguí que cuatro de cinco personajes se aventuraran en la mazmorra; supongo que podía considerarse una victoria. Pero tras los primeros combates las cosas empezaron a torcerse.
El Disgusto: «Grito ‘Prueba la Muerte Ninja’ mientras mato al último kobold.»
Yo: «Bueno, pues enhorabuena. No queda vivo ningún bebé kobold.»
Asenath: «Gracias a Dios que soy caótica neutral.»
El Pervertido: «Deberíamos haber dejado a uno vivo para poder preguntarle dónde está la Espada del Corte Sanguinoliento.»
El Disgusto: «No estamos aquí para encontrar esa puta espada, estamos aquí para encontrar la Gema de MacGuffin. ¡No me hagas desenfundar mis pulgares otra vez!»
El Pervertido: «Ya estoy harto de esto. Mi mago prepara su Varita de las Maravillas, ¡cha-CHAK!, y se aventura en solitario.»
Yo: «¿Cómo?»
El Pervertido: «Ya soy de nivel ocho, no les necesito.»
Asenath: «A mí me parece bien. Sigo al mago y a su enooorme varita.»
Yo: «¡Eh, deja de decir eso!»
Psicópata Dave: «Estos tíos son unos blandengues. Me adentro en la siguiente habitación de la mazmorra.»
El Disgusto: «¡Pues vale! Yo sigo mi camino hacia la Gema.»
Yo: «¿Y qué hay de la lealtad para con el resto del grupo?»
El Cagón: «Yo me dedico a saquear el cadáver del guerrero-bardo-ilusionista.»
Como todos los grandes grupos de música, el equipo de aventureros se había separado. Quizá había sido la pérdida de El Capullo: el odio común que sentían hacia su personaje podía haber sido la chispa que les mantenía unidos. O quizá era porque ya no eran personajes de primer nivel luchando para evitar ser asesinados por orcos, hongos y vacas zombi.
Yo: «Vale, entras en la habitación y ves un grupo de Hobgoblins afilando sus armas.»
Psicópata Dave: «Saco mi talismán de los Dioses Oscuros y se lo enseño, y les ordeno que se arrodillen ante el poder de Azathoth.»
Yo: «Se inclinan ante ti.»
Psicópata Dave: «Y luego les decapito.»
Yo: «Mientras tanto, nuestro intrépido dúo sigue avanzando por la mazmorra. Encontráis una puerta de roble bloqueándoos el paso.»
El Pervertido: «Le digo a la clériga que se mantenga atrás, y le lanzo a la puerta un rayo con la Varita de las Maravillas. ¡Cha-CHAK!»
(los dados ruedan por la mesa)
Yo: «Un chorro de mariposas se estrella contra la puerta.»
Asenath: «Compruebo si la puerta está cerrada con llave.»
Yo: «No lo está.»
El Pervertido: «La abrimos y entramos.»
Yo: «El Disgusto, tu ninja encuentra la temida Cámara de los Murciélagos Satánicos.»
(5) «Guano» es el nombre genérico de la caca de pájaro. El de murciélago es un preciado fertilizante.
El Disgusto: «¡Estoy temblando! ¿Me oyes? ¡Temblando!»
Yo: «Bueno, los murciélagos no se han percatado de tu presencia, parecen estar durmiendo.»
El Disgusto: «Me arrastro silenciosamente dentro de la cámara.»
Yo: «Cuando lo haces, tu zapato se hunde unos dieciocho centímetros en una capa de guano de murciélago.» (5)
Asenath: «Aaaaaaaaugh.»
Yo: «Psicópata Dave, ¿qué hace después tu personaje?»
Psicópata Dave: «Me aventuro en la siguiente habitación y le ordeno a lo que sea que haya dentro que se arrodille ante mí.»
Yo: «El Umber Hulk que hay dentro no parece muy impresionado.» (6)
Psicópata Dave: «¡Desenfundo my poderosa espada ‘Folladora’ y le ataco!»
(tirada de dados)
Yo: «Sacaste un uno, y fallas.»
Psicópata Dave: «Una pifia. Saca la tabla de pifia para armas de filo.»
Yo: «No estoy usando tablas de críticos ni pifias.»
Psicópata Dave: «No pasa nada, usa las mías.»
Yo: «¿Siempre llevas encima ejemplares de los Arduin Grimoires?»
(6) Los Umber Hulks son, una vez más, monstruos de D&D. Bastante bruticos, por cierto.
Psicópata Dave: «Siempre intento estar preparado, en caso de que vaya a algún sitio donde alguien empiece una partida. Vamos a tirar esa pifia.»
Yo: «Vale, haz la tirada.»
(tirada)
Yo: «Te decapitas a ti mismo.»
Psicópata Dave: «Pero la cabeza vive durante varios segundos tras ser separada del cuerpo. ¿Puedo invocar a mi Dios?»
Yo: «No. Y ahora volvamos a nuestro mago y a la clériga. Haced tiradas de salvación contra la magia.»
(dejan de cogerse las manos para poder hacer las tiradas)
El Pervertido: «Fallé.»
Asenath: «Lo mismo digo.»
Yo: «La puerta a la habitación que contiene la Espada del Corte Sanguinoliento tiene una trampa teletransportadora. Los dos aparecéis de repente en el interior de un Cubo Gelatinoso.» (7)
Asenath: «Oh.»
El Pervertido: «Bueno, al menos estamos juntos.»
Yo: «Y finalmente tú, El Disgusto. ¿Qué hace tu ninja?»
El Disgusto: «De ninguna manera mi ninja va a atravesar toda esa mierda.»
Yo: «¿Así que te marchas?»
El Disgusto: «¡No! ¿Te crees que soy estúpido? El guano de murciélago es altamente inflamable. Lanzo una antorcha dentro de la cámara.»
(7) …y otra criatura más de D&D. Los cubos gelatinosos son una de esas creaciones que te hacen pensar: ¿qué estarían fumando estos tíos cuando lo diseñaron? Veamos: un cubo gelatinoso es un cubo de gelatina (como su propio nombre indica) de 10 pies (unos 3 metros) de arista, que vagabundea por las mazmorras tragándose todo lo que encuentra… incluyendo a sabrosos grupos de aventureros. Raro, ¿no? La respuesta es que en sus inicios (allá cuando Gygax y Arneson eran el alma mater de TSR) las mazmorras de D&D (tanto pasillos como habitaciones) estaban formadas por bloques cúbicos de 3 metros de arista, precisamente (así se podían «mapear» fácilmente en una hoja de papel cuadriculado). Los cubos gelatinosos se inventaron como un recurso sencillo y «apropiado al género» que el Dungeon Master tenía a su disposición para bloquear el camino de los aventureros cuando lo estimara necesario.
Yo: «Hum… ¿Eres consciente de que se trata de una cámara de seis metros cuadrados, con una capa en el suelo de casi veinte centímetros de guano de murciélago?»
El Disgusto: «No puedes soportar que yo sea más inteligente que tú, ¿verdad? Lanzo la antorcha.»
Yo: «Vale. La explosión resultante mata a tu personaje instantáneamente.»
El Disgusto: «¡Pero si soy un ninja!»
Yo: «La explosión también provoca que la Mazmorra del Destino Terrible se colapse como un castillo de naipes. Matando a todo lo que haya dentro.»
El Cagón: «¡Lo sabía! ¡Lo sabía! Estoy vivo. ¡Estoy vivo!»
Yo: «Tu personaje sólo vive unos segundos más, porque cuando la mazmorra se colapsa crea un enorme vacío que succiona a todo lo que la rodea en ochocientos metros a la redonda.»
El Cagón: «Qué putada.» (8)
Psicópata Dave: «¿Se quedó satisfecho Azathoth?»
El Pervertido: «Menuda pérdida de tiempo.»
Asenath: «No conseguimos hacer nada.»
Yo: «Bueno, espero que hayáis aprendido todos una lección valiosa.»
El Disgusto: «Sí, nunca dejes que Ab3 dirija una partida.»
Referencias y notas al pie
(1)Gary Gygax, como todos debéis saber, fue el co-creador (junto a Dave Arneson) de la primera edición de D&D y, por ende, de los juegos de rol de mesa tal y como los entendemos en la actualidad (sí, sí, ya sé que el rol ha evolucionado mucho desde entonces. Y también sé que antes de D&D también se jugaba a policías y ladrones, y a indios y vaqueros. Pero no me seáis tiquismiquis).
Steve Jackson es otro creador de juegos de rol, cuya obra más famosa es el sistema de juego universal GURPS.
En cuanto a las Mord-Sith, son una especie de secta de mujeres especializadas en la tortura (cuyo uniforme es, básicamente, un traje ajustado de cuero rojo. ¿Fantasía sexual del escritor?) que aparecen en los libros de fantasía de Terry Goodkind, dentro de la serie Sword of Truth («La Espada de la Verdad». Si no me equivoco no hay edición en castellano… por favor, corregidme si la hay). El primer libro de la serie se titula First Wizard’s Rule («La Primera Regla del Mago») y se hace referencia al mismo un poco más adelante.
(4) En sus inicios Happy Days narraba el día a día de unos «niños bien» que estudiaban en un instituto norteamericano, y su relación con un chaval de actitud rebelde y chulesca, tupé engominado y chupa de cuero apodado «el Fonz». Aunque en un principio iba a ser un personaje secundario, el Fonz ganó una popularidad increíble, y eventualmente se convirtió en el principal protagonista de la serie. Su gesto característico es el de la foto de arriba, levantando los pulgares y diciendo «¡eeeeeeeyyyyy!». Happy Days duró diez años y tropecientos capítulos en antena, y de ella salieron un par de series derivadas, incluyendo Mork and Mindy... otra telecomedia de éxito protagonizada por un primerizo Robin Williams (¿os suena?) en el papel de un maridito extraterrestre.
(8) En la historia original, lo que El Cagón dice es «that sucks», que literalmente significa «eso chupa» (o succiona). Un juego de palabras intraducible.
Aviso: la siguiente historia puede ofender a los propietarios de testículos, a los bebedores habituales, a los humanoides de las profundidades y a cualquiera que alguna vez haya poseído una copia de Lords of Creation.
Permitidme que os presente el escenario. ¿Habéis visto alguna vez la versión de dibujos animados de La Bella y la Bestia? ¿Os acordáis de la librería de la Bestia, con una estantería tras otra, todas llenas de libros? Pues bien, imaginad ese mismo lugar, pero en lugar de todos esos libros, con una estantería detrás de otra llenas de pornografía.
Así era el apartamento de El Pervertido.
Por supuesto, ahora que estaba viviendo con su novia, Asenath Islaverano, me esperaba algunos cambios.
La partida que habíamos planeado jugar era de Lords of Creation; parecía ser una especie de ritual de paso en Albany. Todo el mundo tenía que intentar dirigir una partida, por lo menos, una vez. El Disgusto había rehusado acompañarnos, diciéndonos que estar cerca del brazo deformado de Asenath le hacía sentir nauseas. Y eso viniendo de un tío que se come los palitos de merluza congelados directamente de la caja.
(1)Harvey Wallbanger es el nombre de un cóctel. Wallbanger significa, literalmente, «aquel que se da de cabezazos contra la pared».
Así que estábamos tan sólo Psicópata Dave, El Alcohólico, El Capullo y yo. Y Asenath, que jugaría con nosotros. Una vez más asumí que un toque femenino cambiaría el tono de las partidas a las que solíamos jugar. Me imaginé una partida donde inocentes halflings no eran prendidos en llamas y usados como escudos.
El Pervertido: «Llegáis tarde, chicos.»
Yo: «Eso es porque alguien insistió en hacer cócteles mientras yo conducía.»
El Alcohólico: «¡No puedo jugar sin Harvey Wallbanger!» (1)
El Capullo: «Bueno, al menos ahora tu coche está desinfectado.»
Yo: «Mi coche nunca ha estado infectado.»
Psicópata Dave: «Oye, acabo de darme cuenta de que tienes cortinas.»
El Pervertido: «Y plantas.»
Yo: «¿No le importa a tu amorcito que tengas todas estas revistas guarras por aquí?»
El Pervertido: «Mi nena tiene una mentalidad muy liberada. Muy liberada.»
En ese momento Asenath entró en el salón. Si no lo he dicho antes, dejad que os diga ahora que era una chica muy guapa, con o sin el brazo que parecía una aleta. Aun así, guapa o no, el atuendo que llevaba era un poco… demasiado. Era como una pesadilla de la moda hentai, en parte parecía un uniforme de colegiala y, en parte, un traje de cuero de sadomaso. (2)
Asenath: «¿Estamos listos para jugar?»
Yo: «Todos hemos generado nuestros personajes antes de venir.»
El Alcóholico: «¡Y yo he hecho margaritas!»
(2) En el original: «Hentai es un término que engloba a las imágenes, cómics, películas o juegos de temática erótica (o directamente pornográfica) y procedencia japonesa. Las inocentes colegialas con cierta tendencia a mostrar su ropa interior (preferentemente de color rosa) y ser violadas por desagradables criaturas babeantes de este u otro planeta son una parte central e indivisible del género.» ¡He escogido una imagen muy soft, por cierto! Por si queréis hacer una búsqueda más… exhaustiva.
El Capullo: «No me puedo creer que vayamos a jugar a este juego otra vez.»
El Pervertido: «Bueno, esta vez será diferente.»
Yo: «Diferente no significa mejor.»
Asenath: «Pues a mí el sistema parece interesante. Me gusta cómo puedes evolucionar desde ser un completo debilucho a ser un dios.»
El Alcohólico: «Normalmente no llegamos tan lejos. Lo normal es que antes El Disgusto haga algo que arruine la partida.»
El Capullo: «La verdad es que me alegro de que no esté aquí.»
Psicópata Dave: «Así que, Asenath, ¿a qué otros juegos has jugado?»
Asenath: «Bueno, he jugado a D&D, a Chill, algo de Robotech, y me encanta Vampiro: La Mascarada.» (3)
Yo: «He estado intentando animar a estos tíos a que prueben ese juego.»
Psicópata Dave: «Nunca jamás jugaré a Vampiro.»
Asenath: «¿Y por qué no?»
Psicópata Dave: «Porque es un completo plagio, no hay nada en el libro de reglas que sea original.»
El Pervertido: «¿Es esto uno de esos rollos sobre Anne Rice? Anne Rice no creó el género de los vampiros.»
Psicópata Dave: «Esto no va de Anne Rice.»
Yo: «Entonces, ¿a quién están plagiando?»
(3) Acerca de Vampiro, la Mascarada y D&D ya hemos hablado; para saber más sobre Chill y Robotech consultad los enlaces y la nota al final de la historia.
Psicópata Dave: «La Isla de Gilligan.» (4)
El Capullo: «¿De qué estás hablando?»
Psicópata Dave: «Mira, es tan obvio que Vampiro: La Mascarada es un plagio descarado de La Isla de Gilligan que la mayor parte del público estúpido no se da cuenta. Dejad que os explique. Bien, primero están los clanes. El Ventrue está basado en Mr. Howell, el Nosferatu en su mujer Lovey, Ginger es una Toreador, Mary Ann es una Gangrel, el profesor es un Tremere, el capitán es de los Brujah y, por supuesto, Gilligan es un Malkavian. La isla, que les atrapa y también les protege, es La Mascarada. ¿Lo veis? ¡Un plagio descarado!»
Asenath: «Uhhhhh…»
Yo: «Eso es casi tan malo como su rollo sobre cómo Los Teletubbies son un plagio de La Llamada de Cthulhu.» (5)
Después de eso empezamos la partida. En realidad, se trataba de una premisa bastante sencilla. Éramos estudiantes universitarios en un viaje a través del país. El Pervertido dejó que roleáramos durante una hora o así, permitiendo que nos acostumbráramos a nuestros personajes y a los de los demás. Asenath no lo hacía nada mal. Las dos únicas cosas que encontré desconcertantes sobre ella es que parecía que nunca parpadeaba, y que, básicamente, se pasó toda la partida magreando al máster.
El Pervertido: «Vale, se os está acabando la gasolina. Hay una estación de servicio un poco más adelante.»
El Alcohólico: «Bien. Necesito ir a mear.»
El Pervertido: «Muy buena interpretación.»
(4)Gilligan’s Island (La isla de Gilligan) fue una telecomedia norteamericana que tuvo un éxito increíble-ble en su país de origen, aguantando cuatro temporadas seguidas y un buen número de episodios especiales.
El Alcohólico: «No, quiero decir que de verdad tengo que mear, ¿dónde está el servicio?»
Asenath: «Al final del pasillo, la puerta del cuarto de baño tiene un póster autografiado de Christy Canyon.»
El Capullo: «¿Quién es Christy Canyon? ¿Es una superheroína?»
El Pervertido: «Más o menos.» (6)
Asenath: «Bueno, como mi personaje está conduciendo, paro el coche en la estación de servicio y comienzo a llenar el depósito.»
Yo: «Mi personaje sale del coche para estirar las piernas.»
Psicópata Dave: «Mi personaje sale del coche, se encierra en el lavabo de caballeros y comienza a acunar el fémur que siempre lleva consigo para darse suerte.»
Yo: «Uau.»
El Capullo: «Mi personaje echa un vistazo por ahí.»
El Alcohólico: «Ya estoy aquí. ¿Qué me he perdido?»
El Pervertido: «Has llegado justo a tiempo para el choque del meteorito.»
El Capullo: «Qué gracia, eso ha sonado como si hubieras dicho que un meteorito iba a estrellarse contra la gasolinera.»
El Pervertido: «Tirad los dados para esquivar.»
No hace falta decir que ninguno consiguió esquivar el meteorito, o la subsiguiente bola de fuego. Comencé a preguntarme si esto no sería algún tipo de venganza por el incidente de «la moto ninja». El Pervertido se disculpó y fue a traernos algún refrigerio. Se llevó sus notas sobre la partida con él.
(5) Me niego a intentar explicar quiénes son Los Teletubbies. Baste decir que son malvados. Muy malvados. Avisados estáis.
El Alcohólico: «Se me ha acabado el vodka. ¿Quién se ha bebido mi vodka?»
El Capullo: «Tú.»
Psicópata Dave: «En cuanto averigüe cuánto daño me he llevado, voy a encontrar al que me ha tirado un meteorito encima y le voy a joder a base de bien.»
Yo: «Soñar es gratis.»
Asenath: «Esto es muy divertido. Es genial estar aquí jugando con vosotros, después de todas las historias que había oído.»
Yo: «Si hubieras escuchado todas las historias sobre nosotros no estarías aquí jugando.»
Asenath: «¡Qué divertido eres! Es difícil creer que no has salido con nadie en cuatro años.»
Una de las mejores cosas que tiene ser escritor es que puedes volver a vistitar esos momentos en los que te quedaste mudo, y, por fin, dar con una buena réplica. Lamentablemente, aún no tengo ni idea de lo que podría decirse después de un planchazo como ese. Afortunadamente, Asenath se disculpó para ir a ver por qué El Pervertido estaba tardando tanto con las palomitas. Cuando volvieron con unas tapas y unos refrescos, los dos estaban sin aliento y con las mejillas sonrojadas.
El Pervertido: «De acuerdo, ¿dónde estábamos?»
El Alcohólico: «Acabábamos de morir.»
El Pervertido: «No, no lo hicisteis. Como estaba diciendo, hay un brillante destello de luz y luego cada uno de vosotros se despierta en un sitio diferente. Alcohólico, tú te despiertas en un contenedor oscuro, y te sientes mareado y dolorido.»
El Alcohólico: «Captado.»
El Pervertido: «¿Qué quieres hacer?»
El Alcohólico: «Intento escapar.»
El Pervertido: «Tira los dados.»
El Alcohólico: «¡Sabía que se me olvidaba algo! Vuelvo enseguida.»
(6) En la nota original: «A ver… quien crea que es una superheroína, que levante la mano.» Por mi parte, recuerdo que la foto de la traducción original no era esta, pero… esta es la menos **** que he encontrado. ^_^
A ver… quien crea que es una superheroina, que levante la mano.
Le miramos salir de la habitación tambaleándose y dirigirse a mi coche. No lo había cerrado con llave, así que estaba seguro de que volvería pronto. Con él ausente, El Pervertido centró su atención en El Capullo.
El Pervertido: «Muy bien, Capullo. Te despiertas pero no te puedes mover. Una luz brillante está dirigida exactamente hacia tus ojos.»
El Capullo: «¿Puedo hablar?»
El Pervertido: «No.»
El Capullo: «¿Puedo ver quién me está haciendo esto?»
El Pervertido: «Observas que te rodean figuras vagas y difusas. Son humanoides pero alienígenas. Son bajitas pero también altas, delgadas pero gordas. Quizá tu personaje pudiera averiguar más si no estuviese cegado por el dolor.»
El Capullo: «¿Dolor?»
El Pervertido: «Están utilizando algún tipo de aparato láser para desprenderte de tu vello corporal y de tus genitales.»
El Capullo: «¿QUÉ? ¿Me estoy desangrando?»
El Pervertido: «No. Extrañamente, las heridas no sangran.»
El Capullo: «¿No puedo hacer nada? ¿No puedo decir nada?»
El Pervertido: «No, sólo puedes observar impotente mientras depositan tu vello y tus partes reproductoras en una bolsita de plástico sellada al vacío.»
El Capullo: «¿Han puesto MIS PELOTAS en UNA BOLSITA?»
El Pervertido: «Cuando terminan, se marchan de la habitación. Hablan de algo que te suena como una pausa para tomar café, pero no exactamente.»
El Capullo: «¿Y me dejan simplemente así, temblando y despelotado?»
El Pervertido: «Eso es lo que hacen. Poco a poco tu personaje comienza a recuperar la movilidad. Consigue sacar su cuerpo de la mesa de operaciones.»
El Capullo: «¿Puedo averiguar cómo funcionan todos esos aparatos?»
El Pervertido: «No, todo está escrito en un extraño idioma alienígena.»
El Capullo: «Entonces agarro mis pelotas y salgo por patas.»
El Pervertido: «Mientras tanto, el personaje de Psicópata Dave se despierta en una cama al estilo antiguo, tapado con edredones de seda.»
Psicópata Dave: «No sabía que fabricaran edredones de seda.»
El Pervertido: «Más razón para sospechar de una intervención alienígena.»
Psicópata Dave: «Mi personaje sale de la cama y echa un vistazo por la habitación.»
El Pervertido: «Vale. Mueves tus piernas rollizas fuera de la cama y das un salto hasta el suelo. Te das cuenta de que todo parece ser más pequeño.»
Psicópata Dave: «¿Dónde está el fémur que llevaba mi personaje? ¿Su garrote? ¿Su bolsa de gominolas?»
El Pervertido: «Todo lo que tienes es el traje azul de marinerito que llevas puesto.»
Psicópata Dave: «Espera un minuto. ¿Me han transformado en un niño en traje de marinero?»
El Pervertido: «Sí.»
Yo: «¿Qué clase de partida es esta?»
Asenath: «Tíos, dadle una oportunidad.»
El Capullo: «¿Y qué hay de las pelotas? ¿Conserva aún sus pelotas?»
El Pervertido: «Sí. Del tamaño de las de un niño, pero sí.»
El Capullo: «¡Maldita sea!»
Psicópata Dave: «¡Me niego a llevar un traje de marinero, joder! Me lo arranco y miro dentro del armario de la ropa.»
El Pervertido: «Ves docenas de trajecitos azules de marinero colgando de sus perchas, esperándote.»
Psicópata Dave: «Pues vale, salgo de la habitación desnudo y pregunto por ahí a quién tengo que pegarle para que me den una gabardina y unos calzoncillos.»
El Pervertido: «Muy bien, pero antes de ver lo que pasa vamos a cambiar a Ab3.»
El Capullo: «¿Y qué pasa con mis pelotas?»
El Pervertido: «Ab3, tu personaje se despierta con el olor del estiércol.»
Yo: «Bueno, supongo que podría ser peor.»
El Pervertido: «Mirando hacia abajo, viéndote a ti mismo, descubres que tu cuerpo tiene ahora este aspecto.»
(7)Humanoids from the Deep (Humanoides de las Profundidades) fue una película de terror de serie B rodada en 1980 y producida por Roger Corman. En ella, mutantes anfibios atacan una comunidad costera para reproducirse con las mujeres locales; la película contaba con numerosas escenas de violencia gore y erotismo light. Tuvo un remake en forma de miniserie de televisión en 1996.
En ese momento El Pervertido fue pasando un ejemplar de la revista Lesbianas Azotadas, señalando a una de las modelos en particular. Esta situación dio lugar a uno de mis más firmes juramentos en materia de rol: nunca juegues en una partida dirigida por alguien que considera que Humanoides de las Profundidades es una historia de amor. (7)
Yo: «De modo que soy una mujer.»
Psicópata Dave: «Llevo años diciéndolo.»
Yo: «¡Hey!»
El Capullo: «No es sólo una mujer… es una tía buenísima. Empujaría a mi abuela escaleras abajo sólo por tener la oportunidad de enrollarme con una tía como él.»
Yo: «Espero que tengas pasta para pagarte un taxi de vuelta a casa, Romeo.»
El Pervertido: «Tu personaje mira al exterior a través de las ventanas, y ve que está metida…»
Yo: «Metido.»
El Pervertido: «…dentro de una cabaña en un mundo alienígena. Dos soles gemelos brillan sobre las montañas de mierda y maquinaria que la rodean.»
Yo: «Veamos. Déjame que haga un resumen. A mi personaje le han…»
El Pervertido: «La han…»
Yo: «Le han cambiado de sexo, ¿y ahora es un prisionero en una granja de mierda alienígena?»
El Pervertido: «Quizá no sea un prisionero. Cuando tu personaje mira hacia abajo, tras las suaves curvas de su cuerpo descubre un anillo de matrimonio en su dedo elegantemente manicurado.»
Yo: «¡Comprueba eso otra vez, por favor!»
El Pervertido: «Y ahora, cariño, vamos a ver que pasa contigo.»
Asenath: «Oh-oh…»
El Pervertido: «Tu personaje se despierta, tumbada en una reluciente losa blanca, en un ambiente cálido. Seres altos con apariencia de ángeles te están adorando.»
Asenath: «¿Puedo moverme?»
El Pervertido: «Tu personaje se incorpora, y los seres se te quedan mirando, sonriendo. Comienzan a susurrarte con sus mentes. Te llaman La Elegida.»
El argumento quedó claro rápidamente. Unos alienígenas de una dimensión desconocida nos habían secuestrado usando un meteorito-bomba transportador. Estos aliens usaban esclavos humanos para sus ataques más sucios, y también pensaban que las mujeres humanas eran las más deseables de toda la galaxia.
El único problema era que los meteorito-bomba transportadores, en el 99.98% de los casos, eran fatales para las mujeres, así que estos alienígenas decidieron que lo mejor que podían hacer era transformar unos cuantos machos humanos en hembras. Esa era la razón de que mi personaje luciera ahora unas piernas de impresión, y de que el de El Capullo fuera un eunuco pelado. El personaje de Psicópata Dave había sido retraido hasta su infancia porque los niños humanos eran unos animales de compañía muy apreciados.
Como el personaje de Asenath había sobrevivido al impacto del meteorito-bomba transportador, un grupo de ángeles espaciales la habían acogido, en lugar de convertirla en esclava. Le dijeron que era La Elegida y comenzaron a prepararla para liberar a los prisioneros humanos.
El Pervertido: «…y entonces te dan una espada alimentada con energía estelar. La vaina encaja perfectamente en tu armadura alada de ángel espacial. Mientras recorres la catedral espacial hacia tu nave estelar, cada uno de los ángeles se inclina ante ti, y te da un talismán místico.»
Asenath: «Esto es TAN chulo, cielo.»
Yo: «Uh, no es que quiera quejarme, pero ya lleváis una hora…»
El Pervertido: «Oh, perdona. ¿Dónde habíamos dejado a tu personaje, Ab3?»
Yo: «Eh… ¿en mi luna de miel?»
El Pervertido: «Ah, sí. Tu marido cierra con llave la puerta tras de sí, y se desnuda. Su enorme paquete late con lujuria.»
Yo: «Mi personaje salta por la ventana.»
El Pervertido: «Un foso de aguas fecales amortigua tu caida.»
Psicópata Dave: «¡Saborea la aventura, Ab3!»
Yo: «¿Quieres saborear tu propia sangre?»
Asenath: «¿Será capaz mi personaje de llevarse sus rottweilers telepáticos al espacio con ella?»
El Pervertido: «Por supuesto.»
El Capullo: «Hablando de perros, ¿ha conseguido mi personaje evadir a los que le perseguían?»
El Pervertido: «Aún puedes oir los ladridos de los sabuesos del espacio, parece que se están acercando. No olvides que estás al borde de un precipicio.»
El Capullo: «Vale, comienzo a escalar hacia abajo por la pared del precipicio.»
El Pervertido: «Habrá penalizaciones importantes por hacerlo con una sola mano.»
El Capullo: «¡Pero si es sólo una bolsita!»
El Pervertido: «Se siente.»
El Capullo: «Muy bien. Me meto mis pelotas en la boca y comienzo a descolgarme.»
Yo: «He ahí una imagen mental que me acosará hasta mi lecho de muerte.»
Asenath: «¡Mi nave toma la delantera y lidero la flota de ángeles espaciales hasta la dimensión desconocida!»
Psicópata Dave: «Me arranco el traje de marinero e intento escapar.»
(muchas tiradas de dados y palabrotas después)
El Pervertido: «El director te atrapa otra vez y te vuelve a dar unos buenos azotes en el culo.»
El Capullo: «Ojalá El Disgusto estuviera aquí. A estas alturas ya habría arruinado la partida.»
Yo: «Oye, ¿dónde está El Alcohólico?»
Fue entonces cuando vimos las luces giratorias. Corrimos fuera de la casa, algunos de nosotros deseando abandonar la partida, otros decepcionados. Encontramos a El Alcohólico sentado en el asiento de atrás de un coche de la policía; estaba pálido y cubierto de suciedad y vómitos. Mantenía apretada la cara contra el cristal de la ventanilla del coche, mientras recitaba diálogos de las películas de Star Trek.
Policía 1: «Suponemos que vagaba por ahí, se perdió, y acabó apareciendo en el restaurante Denny’s en Wolf Road.»
Policía 2: «Estaba alucinando, no paraba de correr a través de los setos que hay alrededor del restaurante, gritando: ¡Miradme, soy un montaraz!»
El Alcohólico: «…nunca me sometí a la prueba del Kobayashi Maru. ¿Qué piensan de mi solución?»
Yo: «Nuestro amigo puede haber bebido demasiado esta noche, y…»
El Pervertido: «Mmm… tíos, me encantan los sándwiches de jamón.»
El Capullo: «¡Cállate!»
Yo: «Y lo vamos a llevar a su casa a dormir la mona, si les parece bien.»
El Pervertido: «Mmmmmm… jamón y lechuga.»
El Capullo: «¿Estás gilipollas?»
Policía 1: «No sé… estaba bastante raro, y tenía estos dados con formas extrañas.»
Policía 2: «El tipo de dados que se asocian con el ocultismo.»
El Pervertido: «No. Simplemente estábamos jugando a un juego de rol.»
Policía 1: «He oído hablar de ellos. ¿No son el tipo de juegos que juegan los asesinos en serie?»
Psicópata Dave: «No, usted se refiere a Candyland.»
El Capullo: «¡No sigáis!»
El Alcohólico: «Usted ha sido, y siempre será… mi amigo.»
Policía 1: «No sé mucho sobre esos juegos de Rolls. ¿Me podéis explicar de qué iba ese juego al que estábais jugando?»
Yo: «Quizá sería más rápido que nos arrestara ahora.»
Otro escape por los pelos, otra campaña fracasada. Ni siquiera me enfadó que la partida de El Pervertido no hubiera sido más que una forma de subirle el ego a su cariñito, que a ella le tocara hacer de heroína cuando el resto de nosotros nadábamos en un río de mierda mientras éramos perseguidos por extraños esclavistas alienígenas.
Cuando El Alcohólico vomitó dentro de mi coche mientras le llevaba a casa… entonces fue cuando me cabreé.
Referencias y notas al pie
(3)Chill es un juego de rol de terror contemporáneo cuya primera versión apareció en 1984 de la mano de Pacesetter. Gozó de cierto éxito, entre otras cosas porque sólo tenía un competidor real (La Llamada de Cthulhu, que además tiraba por otros derroteros: historias de desesperación e impotencia ante los horrores de los Dioses Arquetípicos venidos del espacio exterior, frente a la realidad más violenta y cercana de Chill). La segunda edición, publicada en 1990 por Myfair, es aún más conocida; y hay una tercera en desarrollo, que publicará OtherWorld Creations un año de estos.
Robotech es un juego de rol de Palladium escrito por el inefable Kevin Simbieda y ambientado en el universo de ciencia-ficción con robots gigantes de Battletech (que a su vez procede de una serie de animación japonesa). Como todos los juegos de Palladium, hay quien piensa que está totalmente anticuado (sí, incluso considerando que apareció en 1986), mal diseñado y peor editado… y hay quien piensa que es todo un clásico que todo el mundo debería jugar. A mi no me preguntéis, yo soy sólo el mensajero.
(4) Empezó a emitirse en 1964, y el último «episodio especial» se emitió en el 81, además de varias subseries derivadas que continuaban el argumento (incluyendo una versión en dibujos animados que también tuvo bastante aceptación), y que, faltaría más, yo no he visto en mi vida. Y no tengo ni idea de si llegó a emitirse en España, la verdad (aunque sí sé que se dobló al español para el público latinoamericano).
En cualquier caso, Gilligan’s Island narraba las aventuras de la tripulación de un barco (el capitán y el grumete, un «tonto simpático» que además es el Gilligan del título) y sus cinco pasajeros (Mr. Howell y su mujer Lovey, que son millonarios resabidos, una actriz buenorra llamada Ginger, la dulce e ingenua Mary Ann, y un profesor de ciencias), naúfragos en una isla desierta, y que en cada capítulo intentaban escapar y volver a la civilización… tan sólo para ver sus esfuerzos convertirse en fracasos, una y otra vez, por culpa de la tontuna del Gilligan ese. Un argumento simplón, pero suficiente para convertirla en un superéxito.
Aviso: la siguiente historia puede ofender a los fans de Star Trek, a las supermodelos y a cualquiera que piense que Lorenzo Lamas es el epítome de la genialidad.
Diario de a bordo de Ab3 (addendum):
Había sido un mal mes para ser jugador de rol.
(1) ¿Qué es el Kobayashi Maru? Un poco de historia paleolítica: en Star Trek II: La Ira de Khan (una de las mejores películas de la saga, en mi opinión), se dice que el capitán Kirk es el único oficial de la Federación que pasó el test del Kobayashi Maru. Este test es una simulación de combate en teoría imposible de pasar: está diseñada para que no se pueda ganar. Todos los que lo intentan, pierden. Lo que mide realmente es la psicología, el carácter de los capitanes que lo intentan, y el tipo de decisiones que toman (y no toman) bajo presión. ¿Y cómo lo pasó Kirk? Pues con un par: haciendo trampas, cambiando artificialmente las condiciones del enfrentamiento. Y es que Kirk es mucho Kirk, qué coño.
Biff Bam estaba en paradero desaparecido desde que intentamos jugar a Tomb of Horrors (2).Todo comenzó cuando su guerrero bárbaro saltó a través de un portal. El portal estaba maldito, y su personaje apareció al otro lado en pelotas y convertido en mujer. Nadie esperaba que Biff Bam rompiera a llorar y huyera del sótano de El Disgusto. Todo el mundo había asumido que sería yo el que acabara haciendo eso algún día.
Después de eso, intenté dirigir una partida de Beyond the Supernatural, pero abandoné la campaña cuando me di cuenta de que El Disgusto había usado la lista de habilidades de la primera edición de Ninjas & Superspies para hacer su personaje. (3) Yo me comprometí a dirigir un juego de terror, no a observar a un personaje descrito como «Lorenzo Lamas, pero aún mejor» lanzando a hombres-lobo a través de autobuses a base de patadas.
Bueno, supongo que eso es un tipo de juego de terror.
Ahora estábamos jugando a Star Trek, el juego de rol de FASA. Psicópata Dave dirigía la partida, tras la inspiración que le llegó durante su internado mental. Fue así como El Disgusto, El Capullo, El Cagón y yo nos encontramos en la habitación de Psicópata Dave, interpretando a la tripulación en el puente del USS Indestructible II… (4)
Psicópata Dave: «Tenéis una transmisión entrante. Ab3, tú estás jugando con el oficial de comunicaciones. Haz una tirada de Destreza para asegurarte de que tu personaje no resbala y se golpea la cara contra el panel de control al ir a responder.»
(Tirada)
Yo: «Lo conseguí.»
El Disgusto: «Buena jugada, ‘Uhura’.» (5)
Yo: «Sigue haciendo bromitas con lo de Uhura y te hostiaré hasta que pienses que Star Trek Vfue una obra maestra.»
El Capullo: «¿No lo fue?»
Psicópata Dave: «Es una llamada de socorro, que viene de una Base Estelar cercana a la frontera con el espacio Klingon. Están sufriendo un ataque, y sois la única nave lo bastante cercana como para llegar a tiempo.»
(2)Tomb of Horrors es una aventura cuasi-prehistórica (la primera impresión es de 1978) para la primera edición de Advanced Dungeons & Dragons. Fue escrita por Gary Gygax in person.
El Cagón: «¡Oh, DIOS MÍO! ¡Es el KoBIAashi Maru! ¡Estamos jodidos! ¿No podemos llamar al Enterprise para pedir refuerzos?»
Psicópata Dave: «No.»
El Cagón: «¿No podemos volar de lado alrededor del sol, y viajar atrás en el tiempo hasta antes de que ocurriese el ataque, y avisar al Enterprise?»
Psicópata Dave: «No.»
El Cagón: «¿Tenemos que ir?»
Psicópata Dave: «Sí.»
El Cagón: «Pero… pero…»
Psicópata Dave: «¿Quieres que te ponga otra vez la versión de Leonard Nimoy de Proud Mary?» (6)
El Cagón: «¡Llévame a la Base Estelar! ¡Potencia máxima!»
(3) Beyond the Supernatural y Ninjas & Superspies son dos juegos de rol de Palladium que usan (casi) el mismo sistema de juego, y, por tanto, los personajes creados para uno y otro son fácilmente intercambiables.
La verdad es que nunca comprendí por qué El Cagón se metió a esto de jugar al rol, ya que odiaba todos los conflictos y confrontaciones. Sus personajes habían huido del campo de batalla en prácticamente cualquier género de juego que puedo imaginar. Incluso cuando jugaba a Risk o a Monopoly, su estilo tenía un cierto aire de postración humillante. La única manera en que podría ser un buen jugador de rol sería si White Wolf lanzase Punto de Cruz: El Tejido. Así que, como no podía ser menos, Psicópata Dave le convirtió en capitán.
Psicópata Dave: «A esta velocidad vuestra nave estará en la Base Estelar en veinte minutos.»
El Cagón: «Me voy a la sala de preparación y comienzo a hacer planes.»
Psicópata Dave: «Tira los dados a ver si te tropiezas en los escalones, te caes y quedas inconsciente.»
El Capullo: «¿Puedo ayudar?»
Yo: «Tú eres el timonel, tienes que dirigir la nave.»
El Capullo: «Creía que yo era el encargado del armamento.»
Psicópata Dave: «Tienes ambos trabajos.»
El Disgusto: «Lo cual es una putada. Yo era el encargado de las armas en la nave anterior.»
Yo: «El que tú fueras el tío de las armas ya nos costó el Indestructible I.»
El Disgusto: «Esos putos Gorns se la estaban buscando.»
El Capullo: «Pero si no hicieron nada.»
(4)El nombre original de El Cagón es Ol’ Yellowbelly, que literalmente significa «el viejo barriga amarilla». Pero yellow, además de «amarillo» significa «cobarde», y como veremos el muchacho se gana el apodo a pulso.
El Disgusto: «Querían hablar con nosotros. Tenía que demostrarles quién era el jefe antes de que el Capitán Nervioso empezase a hablar y nos hiciese quedar como mariconas tipo Picard.»
El Capullo: «Disparaste a un destructor sin provocación.»
Yo: «Y después ellos nos dispararon a nosotros. Oh, tío, y cómo dispararon.»
El Cagón: «No sabía que los Arduin Grimoires tuvieran tablas para la descompresión explosiva.»
Psicópata Dave: «Arduin tiene de todo acerca de todo. Es como Dianetics para hombres. (7) Bueno, ¿fallaste tu tirada de Destreza, o no?»
El Cagón: «Sí.»
Psicópata Dave: «De acuerdo, saquemos entonces las tablas de daño.»
Yo: «¿Sabes? Todo esto de ‘tira a ver si tropiezas y te caes’ tiene bastante mala leche.»
Psicópata Dave: «Los juegos de rol son una simulación de la vida real. ¿Me estás diciendo que la gente no tropieza y se cae en la vida real?»
Yo: «No, pero…»
El Disgusto: «Mira, si no te gusta ya sabes que puedes irte a jugar en esa partida de Lords of Creation que están preparando El Pervertido y su novia.»
(5) Uhura, la oficial de comunicaciones de la tripulación original de Star Trek. Interpretada por la guapísima y escultural Nichelle Nichols. Guau.
El Capullo: «No sabía que tenía una copia del libro de reglas.»
El Disgusto: «Le cambié los libros que Ab3 se dejó aquí por una hamburguesa.»
Yo: «Pero esos libros… tú… tú… mira, ¿podemos volver a la discusión sobre tropezarse y caer?»
Psicópata Dave: «No. Realismo es lo que intento conseguir aquí, y realismo es lo que os voy a dar. De acuerdo, El Cagón, tu personaje se da de boca contra el puente, destrozándose la muela del juicio contra las encías.»
El Capullo: «¡Ouch!»
El Cagón: «Ahora entiendo por qué Bones estaba siempre en el puente.» (8)
Psicópata Dave: «El dolor te deja inconsciente.»
Yo: «Llamo al doctor de la nave y…»
El Disgusto: «¡Ignoren esa orden! Como el primer oficial, ¡ahora estoy al cargo! Ordeno a la sección de maquinaria que aumenten la velocidad.»
El Capullo: «Ya estamos a potencia máxima.»
El Disgusto: «¡Y una mierda! Estamos malgastando demasiada energía. Ordeno que los sistemas de soporte vital desciendan al cincuenta por ciento. También ordeno a un par de guardias de seguridad que disparen a la cámara de contención del dilitio para hipercargar los cristales.» (9)
El Cagón: «¿Eso se puede hacer?»
Yo: «Yo le imploro al capitán que despierte.»
(6) Leonard Nimoy, que interpretaba al señor Spock en la serie original de Star Trek, también ha hecho sus pinitos como cantante; la imagen de arriba es de su disco The Way I Feel. Yo he escuchado alguna de sus canciones. No preguntéis.
El Disgusto: «¡Llamo a los de seguridad al puente para que arresten al suboficial de comunicaciones, por insubordinación!»
Yo: «Ey, ey, espera un minuto… ¿Qué es eso que sobresale de tu cuaderno de notas?»
Psicópata Dave: «Un sai.» (10)
Yo: «¡No! Lo otro.»
Psicópata Dave: «Oh, ¿te refieres a esto?»
Hay momentos en la vida de todo el mundo, en los que las nociones preconcebidas de la realidad se ven cuestionadas hasta sus propios cimientos. Ese fue uno de ellos para mí. Ya sabía que mis compañeros de juegos estaban locos, pero lo que ocurrió a continuación me revelaría la profundidad de sus locuras. La revista que Psicópata Dave dejó en la mesa delante de mis ojos era gruesa, de papel satinado, y olía a varios perfumes mezclados.
Yo: «P-p-por… ¿por qué lees Cosmopolitan?»
Psicópata Dave: «Es parte de mi plan maestro.»
Yo: «¿Plan maestro de qué?»
Psicópata Dave: «Hace mucho tiempo, decidí que sólo una supermodelo sería digna de continuar con mi noble descendencia.»
El Cagón: «¿Es esto que estás planeando algún tipo de asqueroso secuestro? Porque eso me pone los pelos de punta…»
El Disgusto: «No, este plan es mejor. Es una pura genialidad. Si mi corazón no estuviera ya reservado, yo también lo intentaría.»
El Capullo: «¿Desde cuándo tienes novia?»
(7)Dianetics, un famoso libro de autoayuda, y la Biblia particular de la Iglesia de la Cienciología.
El Disgusto: «Los caballeros no alardean, pero desde hace ya algún tiempo me he estado viendo con una chica de manera regular.»
El Capullo: «¿Quién es ella?»
El Disgusto: «Su nombre es Anne McKenzie y tú no la conoces, es canadiense.» (11)
Yo: «Por favor, dime que no vas a intentar colarnos eso de ‘Estoy saliendo con una canadiense’.»
El Disgusto: «A diferencia de tu pelo ella es de verdad, chico de las entradas.»
Yo: «Mira, ¿podemos volver al asunto este del plan maestro con supermodelos de la revista Cosmopolitan? Me siento morbosamente curioso.»
Psicópata Dave: «La idea me vino a la cabeza hace unas semanas. No podía dormir, así que decidí ponerme a crear unos cuantos personajes al azar con el juego de rol de los superhéroes Marvel usando el Libro Definitivo de los Superpoderes, hasta conseguir dos que fueran exactamente iguales.» (12)
El Capullo: «Creía que yo era el único que hacía eso.»
El Cagón: «¿Y eso qué tiene que ver con supermodelos?»
Psicópata Dave: «Bueno, me di cuenta de que toda la vida se basa en porcentajes… exactamente como en un juego de rol. Si vas andando al trabajo hay bastantes probabilidades de que llegues allí sin percances, frente a una pequeña probabilidad de que una ardilla rabiosa te muerda un testículo por el camino.»
El Capullo: «Preferiría que dejárais de sacar a relucir ese tema.»
(8) Bones («huesos») era el apodo del Doctor McCoy, el médico de la nave en la serie original de Star Trek. Fue interpretado por el actor DeForest Kelley, que murió en 1999.
Psicópata Dave: «Cuanto más intentas hacer algo, más probabilidades tienes de conseguirlo, una vez más, gracias a los porcentajes.»
Yo: «Una vez más, ¿en qué punto de esta conversación van a tener algo que ver unas mujeres anoréxicas portando tu sucia semilla?»
Psicópata Dave: «Entonces me di cuenta de que podía hacer que los porcentajes trabajasen a mi favor. Míralo de esta forma, si le escribo una carta a una supermodelo pidiéndole que se case conmigo, las posibilidades de que me diga que sí son una entre un millón, ¿verdad?»
Yo:«Esa es una estimación conservadora.»
Psicópata Dave: «Por lo tanto, si escribo miles de cartas a cientos de diferentes modelos, mi porcentaje de éxito aumentará. Cuantas más cartas escriba, más posibilidades tengo.»
El Disgusto: «Este hombre es un genio.»
Yo: «Este hombre tiene más sellos que cordura.»
Psicópata Dave: «No te burlarás de mí cuando Kathy Ireland esté a mi lado, masajeando mi bolsa de los dados. Todo lo que tengo que hacer es jugar con los porcentajes.» (13)
(9) Los cristales de dilitio (que no existen en la realidad) son la fuente principal de energía de las naves espaciales de Star Trek.
Todo este asunto me dejó más inquieto que cualquier discusión sobre Kirk y Spock enamorados podría conseguir. De alguna manera, el capitán Cagón se despertó antes de que El Disgusto pudiese dañar seriamente la nave, y el USS Indestructible II se aproximó a la Base Estelar.
Psicópata Dave: «La base es una ruina humeante de metal fundido.»
El Cagón: «Escudos.»
El Capullo: «Subo los escudos.»
Yo: «Yo intento contactar con la base.»
El Disgusto: «Yo hago un análisis de los escombros.»
Psicópata Dave: «Oh, definitivamente son escombros.»
El Cagón: «Yo me levanto de mi silla y camino con cuidado hacia la puerta del turboascensor.»
El Disgusto: «Yo me preparo para lanzarme a por la silla del capitán.»
Psicópata Dave: «Un navío Klingon desactiva su camuflaje y aparece directamente en frente de vosotros. El capitán Klingon llama a vuestra nave.»
(tirada)
El Cagón: «Me meto en el turboascensor y me dirijo a las cápsulas de escape.»
(tirada)
(10) El sai es un arma tradicional japonesa. Oh, ShinobiShinobiShinobi…
El Disgusto: «¡Salto hacia la silla del capitán!»
El Capullo: «¿Tienen las naves estelares cápsulas de escape?»
Yo: «Pongo al capitán Klingon en la pantalla.»
Psicópata Dave: «Se presenta a sí mismo como el capitán Klingon Shickelgruber.»
El Capullo: «¿Por qué me resulta ese nombre tan familiar?» (14)
El Disgusto: «¡Le digo que soy el capitán Jared Synn del USS Indestructible II y que le conviene muchísimo rendirse ante nosotros, perdiendo el culo!»
Yo: «¿Quieres decirle «perdiendo el culo» a un Klingon?»
El Cagón: «¿Estoy ya donde las cápsulas de escape?»
Psicópata Dave: «El capitán Shickelgruber se ríe de ti. Toda la tripulación del puente de la nave Kinglon se ríe de ti.»
El Disgusto: «¡SE ACABÓ! Es el momento de demostrarle a esos tíos que yo hablo en serio. ¡Saco mi phaser y le disparo al timonel!»
(tirada de dados, jugadores boquiabiertos)
Yo: «¿Que tú qué?»
El Disgusto: «Mi personaje dice: Si estoy lo bastante loco como para matar a mi propia tripulación, ¡imagina lo que podría hacerte a ti!»
El Capullo: «Pero, pero yo soy el timonel…»
Psicópata Dave: «Para ser exactos ahora eres un montón de átomos humeantes.»
El Cagón: «Mira, ¿me puedo poner simplemente un traje espacial y salir a probar suerte ahí fuera?»
El Capullo: «¿Ni siquiera pude hacer la tirada de esquivar?»
El Disgusto: «¿Dónde está tu sentido del realismo? No puedes tirar para esquivar si te disparan por la espalda.»
(11) Anne McKenzies hay bastantes en el mundo, pero probablemente El Disgusto ha sacado el nombre de la identidad secreta de Ave Nevada, miembro del grupo de superhéroes canadiense Alpha Flight.
Psicópata Dave: «Los Klingon se ríen ahora incluso con más fuerza. Te retan a seguir matando miembros de tu tripulación.»
El Disgusto: «¡Disparen phasers! ¡Y torpedos de protones!»
Psicópata Dave: «No ocurre nada.»
El Disgusto: «¿Y por qué coño no?»
Yo: «Porque acabas de cargarte al timonel.»
El Capullo: «Pero si ni siquiera pude tirar para esquivar…»
El Disgusto: «Oh, ya veo cómo funciona esto. Camino a los controles para disparar las armas yo mismo.»
Psicópata Dave: «Demasiado tarde. Los Klingon disparan todas sus armas contra tu nave, destruyéndola en una bola de fuego tipo ciencia-ficción.»
El Disgusto: «¡Todo por tu culpa, Ab3!»
Un instante después, El Capullo salió de la habitación, lloriqueando. Entonces Psicópata Dave, furioso por haber visto como el mismo hombre destruía dos campañas de Star Trek, agarró el sai de su cuaderno y atacó a El Disgusto. El Cagón se arrastró bajo la cama de Psicópata Dave y empezó a chillar ante lo que encontró allí. Con un suspiro, cogí el ejemplar de Cosmopolitan y pasé las páginas hasta llegar al artículo sobre cómo conseguir nalgas más esbeltas en treinta días.
Llegados a este punto, algunos de vosotros os preguntaréis por qué seguía jugando con estos tíos, si cada partida era una pesadilla. Bueno, suponía que no todas las partidas podían acabar en desastre, así que seguía jugando con los porcentajes.
Referencias y notas al pie
(3) Ambos aparecieron en 1988; el primero está dedicado al terror contemporáneo (y ha sido recientemente actualizado) y el segundo, como su propio nombre indica, a los ninjas y los superespías.
(5) Por cierto (y por rellenar), Nichols sufrió en sus prietas carnes el racismo de la época, incluyendo el de los propios jerifaltes del estudio, que llegaron a confiscarle las cartas que le escribían sus fans. De hecho, Uhura fue el primer personaje interpretado por una actriz afroamericana que no caía en el estereotipo de la chacha o, en el mejor de los casos, de la ama de casa. Cuando en un momento dado, y hasta el… moño de no ser tratada con el mismo respeto que sus compañeros de reparto, quiso abandonar, fue Martin Luther King quien la convenció para seguir en la serie, pues su papel se había convertido en un símbolo importante para la comunidad negra.
En 1968 besó a William Shatner (el capitán Kirk) en un capítulo de la serie; este beso está considerado como el primero emitido en televisión entre personas de distintas razas.
(12) The Marvel Superheroes RPG, Advanced Set(publicado por TSR en 1986 y conocido entre los fans como FASERIP, que eran las iniciales de los atributos que definían a los personajes) es uno de los juegos de superhéroes más queridos del mundillo de rol. The Ultimate Powers Book (El Libro Definitivo de los Superpoderes) era una expansión casi esencial que permitía, básicamente, crear y jugar con cualquier tipo de superhéroe en el universo Marvel. Un clásico.
Una Kathy Ireland jovenzuela que rehusaba masajear la «bolsa de dados» de Psicópata Dave.
(15) Metalstorm: The Destruction of Jared-Syn, una película de ciencia-ficción y aventuras que se rodó en 1983, con Michael Preston en el papel de Jared-Syn. No, no tengo ni idea de qué va.
Aviso: la siguiente historia es verídica, y también es muy, muy políticamente incorrecta. Léela bajo tu propia voluntad. También contiene numerosos errores ortográficos y de autoedición.
(2)Dungeons & Dragons, joder. Dragones y Mazmorras.El juego de rol más famoso de la historia, desde 1973 hasta la actualidad. Desde TSR hasta Wizards of the Coast. Desde Gary Gygax hasta Monte Cook. Fantasía medieval. Enanos. Elfos. Orcos. Medio-Orcos. Espadas. Brujería. Listas de hechizos. Tiradas de salvación. Beholders. Los Reinos Olvidados. La Dragonlance. No, si a veces preguntáis unas cosas… (3) Los nombres originales de los nuevos jugadores que no estaban en la partida anterior son Cheating Bastard (Bastardo Tramposo) y Short Span Larry (Despistado Larry). (4) Los/as halflings son los medianos. Algo así como los hobbits de D&D.
De alguna manera me encontré de vuelta en el sótano de El Disgusto. Psicópata Dave había decidido que era su turno de intentar dirigir una partida de D&D(2). El Disgusto, El Capullo, Bastardo Tramposo, El Pervertido, Despistado Larry y vuestro seguro servidor éramos los jugadores (3). Tenía curiosidad por ver cómo Psicópata Dave dirigiría una partida; estaba seguro de que no podía ser peor que la mazmorra de El Pervertido, donde la sala del tesoro era una habitación llena de halflings desnudas, maniatadas y empaladas con estacas hechizadas con sortilegios de Permanencia y Lubricación. (4)
Qué equivocado estaba. Qué equivocado estaba…
Psicópata Dave: «Aún temblando después de vuestro encuentro con la Mujer Gigante de la Cabeza en Forma de Manzana Enana, os dirigís hacia la posada. La lluvia es fría, fría… como la lluvia fría.»
El Disgusto: «Yo sigo agarrado a los bajos del carromato… ¡al estilo ninja!»
Psicópata Dave: «Supongo que eres consciente de que nadie sabe ni tan siquiera que estás ahí.»
El Disgusto: «Bien.»
Psicópata Dave: «Y sabes que esta es ya la tercera sesión de la campaña.»
El Disgusto: «Los caminos del ninja son difíciles de entender e inescrutables.»
Psicópata Dave: «Vale. Tira los dados a ver si aguantas agarrado.»
Yo: «Tenemos que estar en guardia, aún no sabemos quién nos trajo aquí ni por qué.»
El Capullo: «Mi guerrero está listo para cualquier cosa, excepto para criaturas que chupen puntos de vida. Rehúso entrar en ninguna mazmorra o mausoleo.»
Yo: «Huh, ya sabes que este juego se llama Dragones y MAZMORRAS.»
El Capullo: «He trabajado jodidamente duro para llegar al segundo nivel como para perderlo todo por una jodida Furia.» (5)
Despistado Larry: «¡Ey, guay! ¡Cinemax!»
El Pervertido: «¡Ey, guay! ¡Shannon Whirry!» (6)
Yo: «Oye, ¿estás aquí para jugar, o qué?»
(5) Las furias, o Wraiths, son una de las muchas criaturas de D&D.
Despistado Larry: «Puedo hacer las dos cosas. Tan sólo avísame cuando sea mi turno de atacar a la Mujer de la Cabeza en Forma de Manzana Enana.»
Psicópata Dave: «Después de unas horas de viaje, finalmente llegáis a la posada. Este es el lugar donde os encontraréis por la mañana con vuestro patrón, el misterioso mago Shickelgruber.»
Bastardo Tramposo: «¿Por qué me resulta tan familiar ese nombre?»
Yo: «Paro el carromato en frente de la posada.»
Psicópata Dave: «Tira los dados.»
Yo: «Esto ya se está saliendo de madre.»
Psicópata Dave: «Tira los dados.»
Yo: «¿Tengo que tirar los dados para parar el puñetero carromato?»
Psicópata Dave: «Tú eres el que ha dicho que, de repente, quieres parar el carromato. ¿Alguna vez has oído hablar de frenar antes de parar?»
(6) Shannon Whirry es una actriz (digámoslo así) de películas «S» (softcore, o porno suave). En los noventa, «dio el salto» hacia el cine tradicional.
Yo: «No sabía que tenía que ser tan específico. Vale, primero freno el carromato y luego…»
Psicópata Dave: «Demasiado tarde. Ya lo habías dicho. Tira a ver si puedes detener el carromato sin estrellarlo, a no ser que quieras seguir lamentándote y quejándote otro rato más.»
(Tirada)
Yo: «Mierda.»
Psicópata Dave: «Vale. El carromato vuelca. Todo el mundo tiene que hacer una tirada de salvación contra la muerte. Sí, Larry, tú también.»
Como veis, pronto me percaté de que Psicópata Dave dirigía sus partidas más o menos de la misma manera en que Warwick Davis concedía deseos en la película Leprechaun. Todo lo que decías que tu personaje iba a hacer era examinado con lupa para joderte lo máximo posible, y los dados eran la ley. Él era el único tío que conozco que usaba tablas de encuentros aleatorios con monstruos para La Llamada de Cthulhu. Creedme, no habéis vivido nada hasta que no habéis tenido un personaje que se haya vuelto loco por ver a un Ángel Descarnado de la Noche sentado en un retrete público leyendo una copia del Necronomicón. (7)
(7)La Llamada de Cthulhues un juego de rol mítico donde los haya, publicado originalmente por Chaosium en 1981 (Wizards of the Coast publicó en el 2002 una versión que utilizaba el sistema d20). Puedes consultar la nota extendida al final de la historia.
(Tirada) (Tirada) (Consulta a la tabla y tirada) (Tirada) (Tirada y codazo)
Bastardo Tramposo: «¡He sacado un 20!»
El Capullo: «No me puedo creer que el carromato me cayera en la cabeza.»
Bastardo Tramposo: «No me puedo creer que se te cayera un ojo de su cuenca. ¿Qué clase de tablas de críticos son esas?»
Psicópata Dave: «La clase que usan los hombres de verdad. Os he estado mimando con esas tablas de críticos de Arduin durante demasiado puto tiempo.» (8)
Despistado Larry: «¿Me estoy desangrando?»
Psicópata Dave: «No.»
El Disgusto: «Dado que mi ninja estaba bajo el carromato, salto hacia las sombras y observo al grupo.»
Psicópata Dave: «Tira los dados.»
(Tirada)
Despistado Larry: «¿Me estoy desangrando?»
Yo: «Huh… ¿dónde está Lamont?»
El Disgusto: «Mis padres se lo llevaron de acampada. ¿Te puedes creer que el puñetero veterinario dice que el perro está sufriendo de estrés? ¡Estrés! ¿Pero qué coño hace un perro para estar estresado por algo?»
El Pervertido: «Bueno, estoy seguro de que si pudiera lamérmela a mí mismo yo no…»
Yo: «¿Por qué no fuiste con ellos?»
El Disgusto: «¿De acampada? ¿Por qué iba yo a querer ir de acampada? ¡La naturaleza mata! ¿No has aprendido nada de las tablas de encuentros en el campo?»
El Pervertido: «Yo entro en la posada a por un trago.»
(8) Arduin fue un juego de rol que apareció en 1977, en tiempos de las primeras versiones de D&D. Puedes consultar la nota extendida al final de la historia.
Yo: «¿Y qué pasa con el carromato?»
El Pervertido: «Lo dejamos ahí. Ni que hubiéramos pagado por él.»
Psicópata Dave: «¿Entráis todos en la taberna? Haced una tirada de destreza para ver si resbaláis en el barro.»
Despistado Larry: «¿Me estoy desangrando?»
(Tirada) (Tirada) (Consulta a la tabla y tirada) (Tirada) (Tirada y codazo)
La posada era una especie de club de striptease medieval donde las tías llevaban tangas y collares de perro, y, básicamente, nada más. Encontramos una mesa y pedimos las bebidas, y esperamos a que llegara el mago. Algunas de las chicas intentaron ofrecernos bailes en la propia mesa, y los que aceptaron tuvieron que hacer tiradas de salvación contra la petrificación.
Yo: «Echo un vistazo a la habitación y bebo un trago.»
Psicópata Dave: «Tira salvación contra venenos, para ver si te emborrachas.»
Yo: «¡No! ¡Eso es una gilipollez!»
Psicópata Dave: «Limítate a tirar los puñeteros dados, por el amor de Dios.»
Yo: «¡Soy un enano! ¡Un enano! ¡No hay ninguna forma de que un enano se emborrache con una mierda de cerveza humana!»
Psicópata Dave: «Hmmmm. Sé lo que quieres decir.»
Despistado Larry: «¿Qué tienes de beber por aquí?»
El Disgusto: «Nada.»
Despistado Larry: «¿No te dejaron comida tus padres?»
No me puedo creer que no sepas qué es Warhammer. Claro que, si eres el mismo que antes preguntó que era D&D… Por si acaso te diré que es un juego de guerra con miniaturas diseñado por Games Workshop, que tiene diversas encarnaciones (las más famosas son el Warhammer estándar, que tiene ejércitos de fantasía, y el Warhammer 40.000 que añade conceptos de ciencia-ficción), que la gente se curra muchísimo el pintado de las miniaturas, y que si de verdad te aficionas vas a necesitar cantidades ingentes de pasta gansa… Por cierto, hay un juego de rol basado en Warhammer llamado (prepárate para la sorpresa) Warhammer Fantasía (Warhammer Fantasy Roleplay en el original), y que según he leído por ahí, está más que bien a pesar de su antigüedad.
El Disgusto: «Me dejaron algo de pasta para comida, pero decidí que estaría mejor empleada en miniaturas de Warhammer.» (9)
Despistado Larry: «Vale, beberé un vaso de agua.»
El Disgusto: «Y UNA MIERDA. Si ensucias cualquiera de esos vasos tendré que lavarlo luego y paso de hacerlo. Bebe del grifo o no bebas en absoluto.»
El Capullo: «Yo busco a alguien con quien meterme.»
Bastardo Tramposo: «Yo le ayudo.»
Psicópata Dave: «Haced una tirada de detección de trampas.»
El Pervertido: «Yo pago los servicios de una tía durante toda la noche.»
Psicópata Dave: «Haz una tirada de carisma… oh, y Ab3, tira un d20.»
(Tirada) (Tirada)
Psicópata Dave: «Vale, tú encuentras una compañera para la noche, y Ab3, has fallado tu tirada de salvación contra venenos y coges un buen pedo.»
Emborracharse en una partida como esta no era recomendable. El máster «simulaba» la borrachera haciendo que cada uno de los otros jugadores dictaran lo que hacía tu personaje durante cinco minutos. Así que mi enano empezó a cantar melodías de programas de la tele mientras se colgaba de un candelabro con una escupidera medio llena como casco. Y la noche en la posada continuaba.
Yo: «Bueno, ya debe ser medianoche. Quizá simplemente deberíamos avanzar el tiempo hasta la mañana para encontrarnos con el mago.»
El Disgusto: «¡Ooooh! ¡Ooooh! ¡Su enano ha cogido una cogorza y él no para de quejarse!»
Yo: «No me estoy quejando y, ¡hey!, al menos mi personaje interacciona con el resto del grupo.»
El Disgusto: «Bah, estás cabreado porque tú no eres un ninja. ¿Por cierto, qué tal veo todo desde el tejado?»
Psicópata Dave: «Sigue lloviendo.»
El Pervertido: «Hey, me voy a tirar a esa puta del saloon, al estilo John Norman.»
Despistado Larry: «¿Quién?»
(10) La serie de novelas de Gor (Crónicas de Gor) tienen lugar en… bueno, en el mundo de Gor (¡oooh!). Es un mundo de fantasía tipo «Espada y Brujería», más o menos, tradicional (al estilo de Conan, el Bárbaro), en el que la población femenina suele estar esclavizada por la masculina, y buena parte de sus historias suelen incluir una cierta dosis de erotismo… y muchas dosis de testosterona, guerreros sudorosos y machismo variado (TM). Fueron muy famosas en su época. Y no tan malas como mi descripción parece indicar.
El Pervertido: «John Norman… el que escribió las novelas de Gor. Me enseñaron todo lo que jamás necesité saber sobre las mujeres.» (10)
Yo: «Por cierto, ¿qué tal va el tema ese de la orden de restricción?»
El Pervertido: «Ya he dejado a esa tía. Ahora creo que la chica del cine está cachonda por mí. Hay algo en la forma que tiene de decirme: ¿Las quieres con sabor a mantequilla?«
El Capullo: «¿Y qué pasa conmigo? ¿Cuándo voy a tener mi pelea de bar?»
Psicópata Dave: «Bueno, ves a un chaval nervioso y delgado en la barra.»
El Capullo: «Me acerco a él y le doy un empujón.»
Bastardo Tramposo: «Yo le sigo.»
Psicópata Dave: «El tío está en la barra tomándose un Shirley Temple». (11)
Yo: «No creo que una taberna medieval sirva Shirley Temples.»
Psicópata Dave: «Vale. Se está tomando un Shirley Temple al Estilo Antiguo.»
El Capullo: «Le empujo.»
Psicópata Dave: «Tira a ver si le das.»
(Tirada)
Bastardo Tramposo: «Le digo al chaval: No le gustas.»
Psicópata Dave: «El chaval se encoge y dice: Lo siento.»
(11) Un «Shirley Temple» es un cóctel que se hace con soda o Seven-Up, granadina, naranja y una cereza. Las cosas que aprende uno traduciendo estas historias…
El Capullo: «Le empujo otra vez.»
Bastardo Tramposo: «Le digo: A mí tampoco me gustas. Vigila lo que haces. Somos fugitivos. Yo tengo una sentencia de muerte en doce reinos…» (12)
Yo ya veía a dónde iba a parar esto. Creo que El Capullo era el único que no se daba cuenta. Lo más sorprendente de todo esto es que, gracias a las tablas de críticos y pifias que había hecho Psicópata Dave, su samurái consiguió, de alguna manera, cortarse la cabeza a sí mismo.
Finalmente, mi personaje recuperó algún grado de sobriedad y se retiró a sus aposentos para esperar a la mañana y al temido mago Shickelgruber, pero la noche en la posada parecía no tener fin a la vista.
Psicópata Dave: «Fallas tu tirada y te resbalas en un charco de sangre. Tira un d6 para ver cuántos dientes se te caen.»
Bastardo Tramposo: «¡Reto al puto vikingo a un pulso!»
El Capullo: «Dicen que tu cabeza puede vivir un rato separada del cuerpo, así que intento llamar a mi Dios.»
El Pervertido: «¡Yo sigo tirándome a la puta del saloon!»
Yo: «Creía que estarías durmiendo a estas alturas.»
El Pervertido: «Mi personaje es como yo: puede hacerlo durante dos o tres horas antes de acabar. A las mujeres les chifla eso.»
Yo: «¿De verdad?»
(12) El que no pille la referencia, que se dé un coscorrón de mi parte y se vea otra vez La Guerra de las Galaxias.
El Pervertido: «Especialmente a las canadienses.»
Despistado Larry: «¿Te importa si les echo un vistazo a tus cómics?»
El Disgusto: «¿Te importa si te doy una paliza con el Palo del Dolor? Mi ninja se cuela en los aposentos de los demás y curiosea por ahí.»
Psicópata Dave: «Tira los dados.»
(Tirada)
Yo: «¿Por qué no puedes sencillamente reunirte con el resto del grupo en vez de hacer todas estas cosas raras?»
El Disgusto: «¡Porque mi personaje es un ninja! ¡Estoy ROLEANDO!»
Bastardo Tramposo: «Yo me dirijo a mi habitación. Quiero sacar ese hechizo de resurrección de mi bolsa mágica.»
El Capullo: «Jesús, ¿cuántos objetos mágicos tiene tu personaje?»
Bastardo Tramposo: «Noventa y seis.»
(13)Spelljamer es una ambientación espacial para el universo de AD&D (Advanced Dungeons & Dragons).
¿Cómo acabó con 96 objetos mágicos? Dejadme que os lo explique. La forma en que se preparaban partidas de D&D con niveles altos donde yo vivía era hacer que tú crearas a tu personaje, y luego tirabas una vez en la tabla de tesoros por cada nivel al que necesitabas empezar. Psicópata Dave había planeado esta campaña para personajes de nivel 12 o superior, así que el personaje de Bastardo Tramposo era un mago-clérigo-guerrero-ladrón-ilusionista-druida-montaraz-bardo de nivel 12 con algunas habilidades psiónicas. ¿Su explicación? Unas tiradas realmente suertudas habían permitido a su mago hacerse con un anillo mágico con el mayor número de deseos posible. Los deseos habían prolongado su vida y le habían permitido desarrollar múltiples carreras para su personaje, de modo que ahora tenía un pequeño arsenal mágico guardado en una nave estelar de Spelljammer que a su vez estaba guardada en su bolsa mágica. (13)
Una media hora larga de juego fue ocupada por esta larga explicación del origen del Hombre-Todo de nivel 12. Yo sugerí que mandáramos todos a nuestros personajes a la cama para que pudiésemos reunirnos con nuestro patrón por la mañana, pero al parecer era el único interesado. El Pervertido seguía explicando con gran detalle sus hazañas con la chica con la que estaba pasando la noche. El Capullo seguía quejándose por su decapitación. Despistado Larry estaba muy callado, nada sorprendente teniendo en cuenta que intentaba jugar la partida, ver Star Trek y leer una novela de Gor a la vez. El Disgusto seguía colándose en nuestras habitaciones y robando nuestras cosas, hasta que se topó con la bolsa mágica de Bastardo Tramposo. Bastardo Tramposo tenía un familiar dentro de la bolsa a modo de perro guardián. Así que el silencioso ninja terminó hecho polvo por un quasit permanentemente transfigurado con la forma de Rush Limbaugh. (14)
No, yo tampoco entendí ese último punto, pero no me atreví a preguntar.
El Disgusto: «¡Desátame! ¡Los otros ninjas saben que estoy aquí!»
Bastardo Tramposo: «Una vez que esté atado boca abajo en la cama, voy a comprobar cómo de calientes están los atizadores de la chimenea.»
Psicópata Dave: «Tira un d20.»
(14)Los familiares son criaturas que pertenecen a un personaje determinado, y le protegen y ayudan. Mientras que los quasit son una de las muchas criaturas del universo de D&D. Y Rush Limbaugh es un político conservador norteamericano.
(Tirada y codazo)
Bastardo Tramposo: «Soy la hostia, he sacado otro 20.»
La verdad es que nunca imaginé que me aliviaría tanto la llegada de un miembro de los Mitos de Cthulhu. Hastur apareció y le dio un pisotón a la posada matando a todo el mundo. No recuerdo haber sido nunca tan feliz en la vida, pero lamentablemente la muerte es efímera en una partida como esta, y tan sólo el trauma y la humillación permanecen. El grupo se encontró con que había resucitado en el cráter donde había estado la posada. Un tipo vestido con una túnica marrón y negra nos observaba. Tras algunos insultos preliminares, nos llevó a través de un portal de apariencia misteriosa.
Psicópata Dave: «El mago Shickelgruber os conduce a través del portal y os encontráis ante un paisaje desolado. Altas y oscuras chimeneas vomitan ceniza en el cielo. El aire está lleno con el olor de carne quemada.»
Bastardo Tramposo: «¿Seguro que no estamos oliendo el culo del ninja?»
El Disgusto (agitando el Palo del Dolor): «¡No me obligues a usar esto!»
Psicópata Dave: «A todo vuestro alrededor, extraños aparatos y hombres de oscuros uniformes caminan haciendo sus tareas. El mago explica que necesita vuestra ayuda para conseguir la Varita de Orcus.»
El Capullo: «¿Para qué?»
Psicópata Dave: «Para explicarlo, el mago os lleva a través de una gran puerta de metal con las palabras El Trabajo os Liberará escritas en ella. Os lleva hasta un gigantesco hoyo lleno de cadáveres demacrados. Os explica que necesita la varita para transformar esos cuerpos en muertos vivientes para poder derrotar a los ejércitos que invaden su tierra.»
Yo (mi educación primaria me permitió, de repente, darme cuenta de la situación): «Oye, espera un jodido minuto…»
Psicópata Dave: «El mago aparta su capa, revelando sus penetrantes ojos azules y su pequeño bigotito negro.»
(15) En la nota original: «Supongo que este es un buen momento para mencionar que Schicklgruber era el apellido original de Hitler.» Sin embargo, esto no es del todo correcto; Schicklgruber fue el apellido del padre de Hitler (Alois Hitler), como hijo ilegítimo, durante 39 años. Johann Georg Hiedler le reconoció en 1878, por lo que pese a la propaganda aliada que explotó esta vía durante la II Guerra Mundial, Adolf Hitler nació legalmente con ese apellido.
Yo: «¿Estamos en un campo de concentración? ¿Para ayudar a Hitler a ganar la guerra?»(15)
El Pervertido: «¿Qué nos va a pagar?»
Psicópata Dave: «Dientes de oro.»
Yo: «¿Estás bromeando, verdad? No puedes hablar en serio.»
Bastardo Tramposo: «Esto es chulo, algo así como El Liche de Schindler«.(16)
Yo: «¡Esto es increíble! ¿He malgastado seis horas de mi vida para esto?»
Psicópata Dave: «Sí, es increíble, pero estamos aquí para jugar una partida, no para debatir el así llamado Holocausto.»
El Capullo: «¿Pero cuántos dientes de oro se necesitan para hacer un lingote?»
Muy calmadamente y en silencio, comencé a recoger mis papeles y dados. Me prometí a mí mismo que simplemente me largaría, que no montaría otra escena. No sabía si iba a ser capaz de jugar alguna otra vez; estaba bastante seguro de que había tocado fondo. No me sentí como había supuesto que me sentiría.
Despistado Larry: «¡Hey, so mentiroso! Creía que no tenías nada más que agua. ¡Mira todas estas botellas de Mountain Dew que habías almacenado bajo las escaleras!»(17)
El Disgusto: «¡Apártate de ellas!»
Despistado Larry: «¿A qué viene tanto revuelo? Sólo quiero uno o dos vasos. Mira, tengo tanta sed que te daré un pavo por la botella entera.»
(16) En la nota original: «Los liches son, una vez más, criaturas de D&D.» Hoy, han aparecido en muchos otros juegos y series como Hora de Aventuras, World of Warcraft, League of Leagends, The Elders Scrolls o Harry Potter.
El Disgusto: «¡No! ¡Tú no lo entiendes! Eso no es Mountain Dew.»
Despistado Larry (haciendo una pausa mientras desenroscaba el tapón de una de las botellas): «¿Huh?»
El Disgusto: «Es… es orina.»
Yo: «Es curioso, te he entendido que eso es orina.»
El Disgusto: «Es orina. No me gusta ir arriba al cuarto de baño mientras veo la tele, así que meo en las botellas y después las tiro.»
Siendo un aprendiz de escritor de novelas de horror, a menudo describo a gente que se le pone la piel de gallina. Nunca lo había experimentado en mis propias carnes de verdad hasta ese justo momento. Miré alrededor de la habitación, de repente percatándome de que había botellas medio llenas por todas partes. Algunas habían desarrollado una costra a causa del paso del tiempo, y de otras sustancias.
Es entonces cuando me dí cuenta de que realmente había tocado fondo.
(17) Mountain Dew es una marca de refrescos de varios sabores, muy popular en Norteamérica.
Yo: «¿Cada cuánto tiempo tiras las botellas?»
El Disgusto: «Ya me pondré un día de estos.»
Yo: «Necesito irme a casa, ahora. Necesito darme una ducha.»
Psicópata Dave: «¿Y qué pasa con la partida?»
Yo: «Me tropiezo y caigo sobre mi espada.»
Psicópata Dave: «Tira los dados.»
Yo: «¡Caigo sobre mi espada una y otra vez HASTA QUE EL DOLOR PARE PARA SIEMPRE!»
Y entonces me fui a casa y nunca jamás volví a jugar a D&D, y desde luego nunca volví a beber otra botella de Mountain Dew.
Referencias y notas al pie
(7) Es un juego tenebroso y oscuro, donde los jugadores luchan en una guerra perdida de antemano frente a criaturas horripilantes procedentes de otros planetas y otras dimensiones. En La Llamada de Cthulhu, la verdadera cuestión no es si conseguirás derrotar al enemigo de turno, sino cuánto vas a durar antes de morir o volverte loco…
Los Ángeles Descarnados de la Noche son una de las criaturas que aparecen en el juego (en la historia original, en realidad se mencionan a los nightgaunts, que es su equivalente en versión originalpero sinceramente, no sé cuál es el equivalente en la versión española del juego), y el Necronomicón es algo así como la madre de todos los libros (ficticios) sobre ocultismo. Forrado con piel humana, lleno de hechizos al cuál más extraño… ¡Brrrrr! Échale un ojo y acabarás en el psiquiátrico, seguro.
(8) De hecho, en principio Arduin no era un juego de rol en sí mismo, sino una especie de «parche» para D&D que añadía características y reglas novedosas y revolucionarias (para la época) al «juego maestro». Apareció en varios tomos breves llamados grimoires, que iban añadiendo, puliendo y complicando las cosas de manera paulatina (el Rolemaster de la época, vaya).
Posteriores ediciones fueron eliminando las referencias a D&D y añadieron un sostén de cuero a la señorita de la contraportada, que originalmente lucía sus encantos de manera mucho más inmodesta.